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Noelia, madre primeriza: Aún no hemos presentado al bebé a nadie en persona

  • Escrito por Loli Benlloch
  • Publicado en Crónicas

Noelia Cabañas, de 26 años, acaba de ser madre primeriza, una experiencia que ha sido muy distinta a la que imaginaba antes del coronavirus: no ha recibido visitas ni flores en el hospital, y la familia y amigos conocen al bebé, Enzo, por fotos y videollamadas.

"No se lo hemos presentado a nadie en persona", asegura. El bebé nació hace una semana y "ha hecho más videollamadas que yo en toda mi vida: cuatro o cinco diarias", explica a EFE Noelia, quien asegura que tiene en el teléfono medio millar de fotos de él, pues la familia, y sobre todo los abuelos, le piden "a todas horas" imágenes de Enzo, que es el primer nieto por su parte y la de su pareja, Adrián.

"Están muy ansiosos por verlo, lo están deseando", señala Noelia, quien añade que "las abuelas quieren ayudar y no pueden" y de hecho se ofrecen a diario para comprarles o llevarles cosas. "Pero estamos firmes y no les dejamos, por la seguridad del bebé", afirma.

Esta educadora infantil está deseando también que puedan conocer a Enzo las dos bisabuelas, una de las cuales ha estado hospitalizada con coronavirus, y admite que nadie se esperaba que vivirían la situación "de esta manera".

Antes de que empezara la pandemia imaginaba que tras dar a luz estaría toda la familia esperando y recibiría la visita de los amigos, y asegura que hay momentos en que "te hace falta gente, y te da rabia porque no sabes en qué momento lo van a poder conocer", pero afirma: "Han sido así las cosas y ya está".

Señala que hay médicos que les han explicado que, si tienen un segundo hijo, recordarán esta primera experiencia como mejor, porque, según les han relatado, "no recibir visitas ni tener a nadie que agobie y que diga cómo hay que hacer las cosas ayuda a que la leche suba antes y a que el bebé se relaje antes".

Noelia explica también que hay gente que le dice que le "envidian", porque cuando dieron a luz no querían recibir visitas "que les marearan" y no pudieron evitarlo, y opina que cuando su bebé pueda ser presentado en persona "ya tendrá sus rutinas" y se habrá adaptado a sus padres y a su casa.

El parto fue "muy rápido"; eso sí, con la mascarilla puesta en todo momento, y de la estancia en el hospital destaca que antes del coronavirus "cuando ibas a visitar a un bebé los pasillos estaban llenos de flores y daba alegría; ahora no se podía recibir nada, y todos estaban encerrados" en las habitaciones.

Agradece que su pareja, Adrián, pudiera estar a su lado "en todo momento", pues días antes de que diera a luz no se dejaba entrar a la pareja en el paritorio, y asegura que es "una tranquilidad" que le hicieran la prueba del coronavirus y diera negativo, pues hasta entonces estaba "en un ¡ay!" por si tenía el virus y era asintomática.

"Pero ya ha pasado, ya estamos en casa y ahora a disfrutar", indica Noelia, quien este miércoles dio el primer paseo por la calle con Enzo -ha tardado unos días porque nació un poco pequeño, pesó 2,865 kilos- y espera hacerlo desde el fin de semana junto al padre, pues ahora solo puede ir uno de los progenitores.

Admite que le da "un poco de miedo" salir a la calle con el bebé, pues aunque ella cumpla con las medidas de seguridad "no sabes si el de al lado te puede estornudar y las aceras no son tan anchas" como para poder cumplir las distancias de seguridad con otras personas, pero le han dicho que haga "vida normal" y cree que el sol le vendrá bien a Enzo.

Para cuando el confinamiento acabe, Noelia tiene pendiente la celebración de su cumpleaños y el de su pareja -ambos han cumplido 26 años en abril- y la fiesta prenatal que iban a celebrar con los amigos el 28 de marzo y hubo que cancelarla. "Haremos una comida de presentación a lo grande", afirma entre risas. EFE.