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González-Conejero: "Tras la pandemia la gastronomía y las costumbres serán las mismas"

  • Escrito por Baldo Cortón
  • Publicado en Crónicas

Con dos estrellas Michelín en El Palmar (Murcia), su restaurante La Cabaña-Finca Buenavista prepara su retorno a la normalidad y su chef, Pablo González-Conejero, quiere creer que todo será como antes tras la pandemia de Covid-19, "porque hay una cosa que está por encima de todo y es la cultura de un país, de una tierra y de una gente, y eso nunca lo podremos cambiar".

A su juicio, si todos los actos son con amigos o familiares, si nos gusta juntarnos para celebrar con cualquier excusa junto a una mesa, ya sea en una casa, en un restaurante o en un bar, "será así al menos en España, cuyos hábitos no se pueden comparar con los de los habitantes del norte de Europa o Asia".

"Nosotros somos mediterráneos, nos gusta reunirnos, salir, tenemos un clima excepcional y nos gusta abrazarnos", considera en una entrevista a EFE este joven chef, para quien la crisis hará sufrir a la alta cocina porque al ser un oficio artesano necesita de mucha mano de obra en sus cocinas y probablemente las normas sanitarias fijen un número limitado o porque parte importante de su clientela, el turismo internacional, se verá afectado sin duda.

Sin embargo, reconoce que a diferencia de otros negocios gastronómicos, los de cocina creativa, al poseer comedores más amplios en los que las mesas podrán estar más separadas, podrán establecer sin mayor problema mayores distancias entre clientes de las que puedan fijarse oficialmente.

"Son suposiciones, porque todavía no han dicho nada claro" respecto a esas normas sanitarias, por lo que lamenta que a día de hoy la administración no las facilite. "Ahora todo lo que estamos oyendo son cosas sin mucho sentido, no estamos preparando nada en concreto y desconocemos cuáles van a ser" las medidas, añade, tras lo que apunta que "no se sabe nada oficial y lo que se dice de distancia entre mesas y número de comensales son meras conjeturas".

La actitud de la clase política en esta crisis es para él "incomprensible" y debería dejar a un lado su ideología, "sus tontadas y sus votos" y hacer un frente común en un solo bloque que defienda a todos de lo que nos va a venir.

"Me recuerdan el despotismo ilustrado que mantenía al gobernante, y al pueblo, que le den morcillas; deben escucharnos y dejarse de colores y sacar esto adelante, que es su obligación".

Sobre su experiencia del confinamiento responde que está siendo muy buena, en parte por una casa grande con jardín que posee a las afueras de Murcia o porque sus tres hijos ya tienen una edad en la que ni son excesivamente pequeños ni adolescentes.

"Es algo que no olvidaremos ninguno, el día a día transcurre de manera muy natural y normal y nos permite afrontar la vida de otra manera, y preguntarnos cosas", manifiesta.

Trabaja todas las mañanas un par de horas con Carlos, Adrian, Agustín, Paco y Miguel, del equipo de creatividad de La Cabaña, repasando plato a plato, y tienen elaborado lo que será la nueva puesta en escena cuando puedan reabrir, incluso han diseñado detalles como la nueva vajilla en la que ya trabaja su taller habitual.

"Sin estrés ni presión", hablando e intercambiando ideas por videollamada, han trabajado no solamente con La Cabaña, sino también con el otro restaurante que posee en el centro de Murcia, La Trastienda, que de un estilo de 'fast food' pretende darle un giro importante sin perder ese estilo informal hacia algo más interesante que lo convierta en el local de referencia en el casco urbano.

El miércoles anterior al estado de alarma decretado el 14 de marzo, La Cabaña tenía las reservas normales, pero al día siguiente empezó a caer algo y ya ese viernes hubo pocos comensales.

Como curiosidad, comenta que una mesa grande de clientes que conocía lo llamaron para ver qué hacían, por si iban o no iban, pero finalmente fueron y bromearon que si les pillaba allí el confinamiento que se venía anunciando, tanto mejor para ellos por el entorno maravilloso que junto a la cocina le valió las 2 estrellas Michelín.

Por último, y respeto a las múltiples iniciativas solidarias de cocineros famosos, elogió especialmente la de José Andrés, que se ha ganado el respeto no solamente en Estados Unidos, sino también en todo el mundo, donde se ha convertido en un líder de opinión, "y que gente que está en la cima tenga esa sensibilidad es algo de aplaudir y toda iniciativa que se haga social es muy buena". EFE.