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El Homrani, "claro y honesto": "No estábamos preparados para esta situación"

El conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani, ha dicho este jueves querer ser "claro y honesto" y ha admitido que su departamento no estaba "preparado" para este contexto de "absoluta excepcionalidad" provocado por la COVID-19.

El Homrani ha comparecido esta mañana por videoconferencia en comisión parlamentaria para explicar las medidas que ha adoptado su departamento para afrontar la crisis de la COVID-19, especialmente en los geriátricos, donde ya han fallecido más de 1.100 ancianos, unos dos mil tienen síntomas y otro medio centenar están hospitalizados.

El conseller ha admitido escasez de equipos de protección individual (EPI) y de personal, un problema que sin embargo ha recordado que sufren todas las administraciones y no solo su consellería.

Se trata de dos cuestiones que están relacionadas, ha defendido: la falta de EPI, además de facilitar la transmisión del virus entre los ancianos, ha causado bajas laborales que luego, pese a las bolsas de trabajo impulsadas, no siempre se cubren porque la falta de material genera "miedo" entre los candidatos, que rechazan en última instancia las ofertas.

El Homrani ha defendido que el traspaso de la gestión de la crisis de las residencias al Departamento de Salud efectuado ayer era una medida "necesaria" porque la crisis que se vive es "sanitaria" y no "social".

Ha indicado así que la inicial compra centralizada de material que debió gestionar el Gobierno retrasó su llegada "una semana", hasta que su departamento volvió a asumir el mando.

Desde entonces ha explicado que se ha destinado una partida de más de siete millones de euros para comprar elementos de protección que "han llegado y no eran defectuosos", ha celebrado, gracias en buena medida a la ayuda de "la comunidad catalana de origen chino".

El conseller ha defendido que no se están realizando más traslados de ancianos procedentes de residencias porque los espacios a los que deben ir deben reunir unas reuniones muy específicas.

Son personas en muchos casos con demencia o alzheimer -a las que "hay que cambiarles los pañales", ha dicho a modo de ejemplo-, por lo que requieren espacios individualizados, camas adaptadas y un material muy específico.

A este respecto ha apuntado que antes de ayer se visitaron 75 espacios posibles pero solo 12 reunían las condiciones iniciales. También ha defendido la decisión por la cual las familias puedan hacerse cargo de algunos de estos mayores -los de menor dependencia- si así lo piden, siempre que no presenten síntomas y que se mantengan durante 14 días en cuarentena.

El conseller ha sostenido que esta crisis forzará a "replantear" el modelo de residencias, que posiblemente dejarán de parecerse tanto como ahora a "hogares" y deberán ser medicalizadas en mayor medida para evitar nuevas crisis como éstas, que no son descartables a corto plazo. EFE.