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Alerta contra la llegada de personas a segundas residencias en Girona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, alcaldes y responsables sanitarios han denunciado la llegada de personas que se saltan el confinamiento para desplazarse a sus segundas residencias en Girona, e incluso organizan fiestas y barbacoas, poniendo en riesgo el abastecimiento de comercios y del sistema sanitario.

Desde las instituciones se advierte que los hospitales están preparados para la población habitual en la zona en esta época del año y que lo mismo sucede con las tiendas, muchas de ellas de pequeñas dimensiones en pueblos de menos de mil habitantes a las que acuden residentes que, por su avanzada edad o problemas de salud, no se pueden desplazar a grandes superficies en ciudades de referencia.

La situación ha motivado incluso la reacción del presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien ha denunciado la "insolidaridad" de quienes se van a las segundas residencias, después que el director del Hospital de la Cerdanya en Puigcerdà (Girona), Francesc Bonet, haya explicado que un 20 % de las personas atendidas procede de otras comarcas.

Torra ha acusado a esas personas de poner "en peligro el sistema sanitario" y ha señalado que "el confinamiento total no es una manía de nadie, es la protección del bien más común, la salud, la vida".

El vídeo que replica Torra es el del perfil del Hospital de la Cerdanya, en el que el doctor Francesc Bonet hace un llamamiento a que nadie se desplace desde su residencia habitual a esta zona y recuerda que este centro está dimensionado para una población de unos 30.000 habitantes, pero que se ha puesto en evidencia que, "pese a los controles de las policías, la gente está viniendo".

El Servei Català de Trànsit ha confirmado que, el pasado viernes, inicio de la Semana Santa para quienes disponen de días más allá de los estrictamente festivos, el descenso del tráfico con respecto a otra semana sin medidas de confinamiento era de un 75,7 % en la salida de Barcelona.

El vicepresidente de la Asociación de Micropueblos de Cataluña, Xavier Camps, alcalde de Palau de Santa Eulàlia (Girona), cifra el incremento de población en este municipio en un 30 %, aunque puntualiza que la llegada masiva de propietarios de segunda residencia se produjo el sábado previo a la declaración del estado de alerta en España.

Camps insiste en que, aunque el comportamiento de estas personas es mayoritariamente de respeto a las medidas de confinamiento, el problema que comportan es "estructural, porque si se produjese un brote aquí no habría capacidad para atender a tanta gente que hay en este momento".

Calonge i Sant Antoni, un destacado municipio turístico de la Costa Brava, ha visto como las denuncias y el control de vehículos se quintuplicaba durante este fin de semana con respecto al anterior, pese a las advertencias para frenar la llegada de propietarios de segundas residencias.

El Ayuntamiento confirma que se ha apreciado "un incremento de personas y de circulación de vehículos" el sábado y el domingo, que atribuye "en buena parte" al inicio de la Semana Santa para esas personas que residen en Barcelona, pero que han optado por desplazarse estos días a sus casas en Girona.

Su alcalde, Miquel Bell-lloch, ha calificado de "falta grave" la llegada al municipio de propietarios de segunda residencia y ha concretado en 204 los controles realizados desde el pasado viernes con 227 identificaciones de personas.

"Es una falta bastante grave de las normas que se están cumpliendo por parte de nuestros vecinos", ha manifestado Bell-lloch, quien añade: "En estos momentos, todos tenemos que trabajar para todos".

En la zona conocida como Empordanet, plagada de segundas residencias, algunos responsables municipales que prefieren mantener el anonimato para evitar conflictos con esos otros vecinos han confirmado a EFE que, durante el fin de semana, se han abierto numerosas casas que permanecían cerradas y que, incluso, se han organizado en ellas fiestas y barbacoas.

Algunos vecinos y comerciantes de estas localidades confirman también la llegada de personas, el viernes principalmente, y también las celebraciones que se oyen con música a volumen elevado alrededor de piscinas y en jardines privados.

Los tradicionales mercados que algunas localidades de la Costa Brava organizan los domingos han contado igualmente con una elevada asistencia el Día de Ramos, como es el caso de Palafrugell o Santa Cristina d'Aro, pese al estricto confinamiento declarado en toda España. EFE.