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El Banco de España deja el colchón de capital en el 0% hasta finales de junio

Fachada de la sede del Banco de España. EFE/J.J. Guillén/Archivo Fachada de la sede del Banco de España. EFE/J.J. Guillén/Archivo

El Banco de España mantendrá en el 0 % el colchón de capital anticíclico (CCA) que se aplica a las exposiciones crediticias en España durante el segundo trimestre de 2020, ya que la crisis del coronavirus aconseja actuar con prudencia al menos hasta que pasen los principales efectos de la misma.

El colchón de capital anticíclico es un instrumento macroprudencial que busca que las entidades de crédito acumulen capital en las épocas de crecimiento del crédito, para que pueda ser liberado en las fases de descenso, de manera que contribuye a suavizar las oscilaciones del ciclo de crédito.

También refuerza la solvencia del sistema bancario durante las fases de crecimiento, que es cuando se suelen acumular los riesgos, y ayuda a mitigar la disminución del flujo de crédito nuevo a la economía cuando dichos riesgos se materializan.

Y es precisamente la importancia de que la banca pueda seguir canalizando el crédito en las actuales circunstancias la causa de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera el pasado 12 de marzo relajar temporalmente los requerimientos de capital y operativos a los bancos que supervisa y liberar los colchones de capital y liquidez.

Según la nota remitida este martes por el Banco de España, la irrupción de la pandemia global del coronavirus y "las necesarias medidas de contención aplicadas en nuestro país han dado paso a una situación que aconseja no activar este instrumento (el colchón) por un período de tiempo prolongado, al menos hasta que se hayan disipado los principales efectos económicos y financieros de la crisis".

Asimismo, explica, las citadas medidas de contención en España y en otros muchos países europeos han llevado a una "disrupción muy severa de la actividad económica", con un impacto que ya es visible y los indicadores disponibles apuntan hacia "una fuerte contracción de la actividad económica a escala global".

En este contexto, "las políticas públicas son cruciales para evitar que la caída a corto plazo de la actividad y las rentas de familias y empresas acabe transformándose en algo más persistente".

Con este objetivo, en los últimos días las distintas autoridades económicas –nacionales y europeas- han adoptado importantes medidas en diversos ámbitos –sanitario, fiscal, laboral, financiero, monetario y supervisor- que deberían amortiguar de manera sustancial el impacto de esta crisis.

La contribución del sistema bancario resulta esencial para que las empresas, los autónomos y las familias amortigüen las pérdidas transitorias de ingresos y puedan recuperar los niveles previos de actividad, contratación, consumo e inversión lo más rápidamente posible.