ÚNETE

El tejido empresarial catalán se vuelca para mitigar la crisis sanitaria

Las empresas catalanas se han volcado en atender la crisis de la COVID-19 y están fabricando respiradores y mascarillas y enviando comida a residencias y comedores sociales, y las grandes compañías han impulsado iniciativas para mitigar la afectación de la pandemia a los colectivos más vulnerables.

En paralelo al goteo incesante de afectados por el coronavirus y de anuncios de Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE), van trascendiendo iniciativas solidarias, que nacen en sectores muy diversos, como las finanzas, la industria o el comercio, y que protagonizan desde pymes a grandes firmas pasando por autónomos.

Las empresas industriales han optado por poner a disposición del sistema público de salud su "know how", sus instalaciones y sus medios técnicos, con iniciativas tan relevantes como la que impulsa el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y el centro Leitat para fabricar un respirador de campaña para los hospitales.

Se trata del primer respirador de campaña industrializable preparado para dar apoyo a los hospitales y las UCI y se ha elaborado a partir de la tecnología de impresión 3D. Suministrar material sanitario, sobre todo mascarillas pero también viseras protectoras y batas para los profesionales de los hospitales, es el principal objetivo de gran parte de las iniciativas empresariales, bien a través de donación de dinero o de materia prima.

Como ejemplo, la farmacéutica Almirall ha donado mascarillas, batas, gafas de seguridad, botellas de solución hidroalcohólica y trajes de celulosa y batas de laboratorio para ser reconvertidos en gorros de quirófano, mientras la firma de perfume Puig se ha ofrecido a fabricar soluciones hidroalcohólicas e higienizantes.

La planta del Grupo Gallo en Granollers (Barcelona) ha donado batas y guantes al Hospital General y, en una nota de color, la marca de moda nupcial de lujo Pronovias donará el vestido a las futuras novias que estos días combaten el coronavirus en primera línea en los hospitales.

Desde Igualada, ciudad que vive desde hace más de dos semanas confinada, la empresa Elements, que confecciona ropa deportiva desde hace 30 años, ha distribuido por las farmacias miles de mascarillas que son reutilizables, después de lavarlas a 40-60 grados.

La automovilística Seat trabaja también a contrarreloj en su planta de Martorell (Barcelona) para fabricar tanto mascarillas para quirófanos y UCI como para los pacientes a partir de la tecnología de impresión 3D, completamente homologadas.

Grandes cadenas alimentarias como el Grupo Ametller Origen y Lidl están entregando además comida a comedores sociales, residencias de ancianos e instituciones de salud y hasta una firma más pequeña como Stuart ha realizado envíos gratuitos a hospitales para los profesionales.

En un terreno diferente, la asociación de Voluntarios de La Caixa, que cuenta con miles de adheridos, ha puesto en marcha varias iniciativas online para continuar con su labor de apoyo a los colectivos más vulnerables y ha organizado en toda España el envío de cartas a las personas mayores confinadas en las residencias para combatir su aislamiento.

CaixaBank, además, condonará los alquileres a los inquilinos de viviendas propiedad de su filial BuildingCenter que se hayan quedado sin trabajo o estén afectados por expedientes de regulación de empleo y a los autónomos que hayan tenido que dejar de trabajar o que hayan visto reducidos sus ingresos más de un 40 %.

Otro gigante, en este caso del sector energético, Naturgy, ha habilitado un servicio médico gratuito para sus clientes, y dará suministro gratuito a los hoteles que colaboran con el sistema de salud. Entre las iniciativas más curiosas se encuentra también la de Autocaravanas Cervelló, que ha puesto sus 9 vehículos a disposición de los profesionales del Hospital de Can Ruti y los policías municipales de Masquefa y Cervelló, en Barcelona.

Además de poner a prueba a todo el personal sanitario, el coronavirus también obliga a dar lo mejor de sí estos días a los trabajadores de los supermercados y el grupo Bon Preu ha querido reconocer este esfuerzo anunciando una prima a los 7.800 empleados de su plantilla, que será de unos 200 euros.

Por su parte, el Gremio de Hoteles de Barcelona y la Confederación Empresarial de Hostelería y Restauración de Cataluña han puesto a disposición del departamento de Salud sus establecimientos hoteleros para atender los casos leves de pacientes que requieren aislamiento domiciliario y que por circunstancias familiares no puedan estar confinados en sus domicilios.

El Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias ha movilizado además a una red de voluntarios para traducir a 35 lenguas distintas las recomendaciones oficiales sobre el coronavirus para que lleguen a colectivos que tienen dificultades con Internet.

Desde el mundo del deporte, clubes como el Espanyol han donado miles de mascarillas a centros médicos y hospitalarios y tanto este club como el Barça han ofrecido a la Generalitat sus instalaciones deportivas para ser utilizadas como centros sanitarios, si la evolución de la pandemia lo requiere.

Aunque las iniciativas que se han impulsado en los últimos días son innumerables, destaca también la comunidad china catalana, que siguió con preocupación en febrero el azote del coronavirus en su país de origen y que está mostrando ahora su cara más solidaria, pues son numerosos los pequeños empresarios y asociaciones que están donando miles de máscaras para conseguir, igual que hicieron ellos, vencer a la COVID-19. EFE.