LA ZURDA

PP aumenta la presión sobre Ábalos aunque el Gobierno dice que no hay caso

MADRID, 19/02/2020.- El ministro de Transporte y Movilidad, José Luis Ábalos, durante la segunda sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde la oposición pregunta por el cumplimiento de sus compromisos mientras eleva las críticas por el encuentro del ministro Ábalos con la vicepresidenta venezolana después de que un juzgado haya ordenado conservar los vídeos que pudieron registrar el episodio en Barajas. EFE/Ballesteros MADRID, 19/02/2020.- El ministro de Transporte y Movilidad, José Luis Ábalos, durante la segunda sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde la oposición pregunta por el cumplimiento de sus compromisos mientras eleva las críticas por el encuentro del ministro Ábalos con la vicepresidenta venezolana después de que un juzgado haya ordenado conservar los vídeos que pudieron registrar el episodio en Barajas. EFE/Ballesteros

El PP aumenta la presión sobre el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, por su polémico encuentro con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto de Barajas, después de que el juez haya ordenado conservar los vídeos de aquel episodio, sobre el que el Gobierno reitera que no hay caso.

"¡Qué voy a temer!", ha manifestado el propio ministro en los pasillos del Congreso, donde ha vuelto a insistir en que está "muy tranquilo" respecto a lo ocurrido el 20 de enero en el aeropuerto madrileño, sin temer nada de lo que puedan desvelar las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto madrileño.

Es más, fuentes del Ejecutivo recalcan que la ley establece un plazo máximo de 30 días para destruir esas imágenes de seguridad, que se podían haber borrado al día siguiente de los hechos, y afirman que si siguen en poder de Aena es porque no se ha querido que su supresión pudiera ser utilizada como arma arrojadiza.

Tras asistir a la sesión de control del Congreso, Ábalos ha esgrimido la "tranquilidad enorme" que tiene ante este asunto porque está convencido de que "todo fue correcto" y se cumplieron "todas las normas" que impedían a Rodríguez entrar en territorio Schengen.

Una sesión de control donde la polémica sobre cómo gestionó la situación el titular de Transportes ha planeado a instancias del PP principalmente, que aunque no ha preguntado directamente a Ábalos sí la ha mencionado aprovechando otras interpelaciones.

Así, el líder del PP, Pablo Casado, ha reclamado en su pregunta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se "deje de mentiras" y cuente la verdad sobre la reunión de Barajas, destacando que el juez que ha ordenado guardar los vídeos "ha encontrado indicios de delito".

También la portavoz del grupo popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha aludido al encuentro de Barajas, de refilón, al acusar al Ejecutivo de "alternar con delincuentes, aquí y allí", dirigiéndose a Ábalos. Y el secretario general del partido, Teodoro García Egea, el cual ha bromeado ante el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, con el nombre que él le pondría al Gobierno -"señor Sánchez, mentiras y cintas de vídeo"- en alusión al título de la película de 1989 dirigida por Steven Soderbergh.

Después, en los pasillos del Congreso, Álvarez de Toledo ha ratificado que el PP quiere las grabaciones en manos del juez "para que pueda ver exactamente lo que ocurrió" entre Ábalos "y una torturadora corrupta, mano derecha de una de las más terribles dictaduras que uno pudiera imaginar", ha remachado.

Pese a toda esta ofensiva, el Gobierno está convencido de que no hay motivo de preocupación, puesto que el ministro de Transportes solo acudió a Barajas con la única misión de evitar la entrada de Delcy Rodríguez en territorio nacional, algo que según las fuentes no sucedió, porque solo hizo escala hacia Estambul.

Además, hacen hincapié en que el juez no ha especificado en su auto qué delito concreto se habría cometido y por parte de quién, algo que será de muy difícil determinación, añaden, porque la prohibición de entrada a Rodríguez emana de una decisión "política" de la UE y no de una norma integrada en el corpus legal español.

Entre tanto, la sesión de control ha permitido a Sánchez y los vicepresidentes de su Gobierno emplazar al PP y a Ciudadanos a "volver" al centro político; y a lo populares en particular a avenirse a pactar la renovación de los órganos constitucionales, como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Así, Sánchez ha recriminado a Casado que esté instalado en el bloqueo y en la bronca continua y le ha pedido que abandone el "catastrofismo", después de que el líder del PP le vaticinara que caerá "al vacío" si pacta los presupuestos con los independentistas.

A la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que por vez primera le interrogaba en una sesión de control, le ha emplazado a ser un "partido de centro" tras reprocharle sus pactos con el PP y la "ultraderecha" en varias Comunidades Autónomas.

La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ha pedido igualmente al PP que no convierta los órganos constitucionales en "rehenes" de la confrontación política. Calvo también ha contestado a una pregunta de Vox del diputado Ignacio Garriga, quien ha arremetido contra un Gobierno "lacayo" de un "prófugo de la justicia" como Carles Puigdemont y "marioneta" del presidente venezolano Nicolás Maduro.

"Hasta la mejor marioneta se puede ahorcar con sus propios hilos", le ha respondido Calvo, quien ha asegurado de que si Vox gobernara España estaría "más sola que la una" y destrozaría su prestigio. Agrio enfrentamiento además el que Pablo Iglesias ha tenido desde el banco azul con el PP.

Primero con García Egea, al que ha recriminado que cuando gobernaba, el PP cambiara la Agenda 2030 "por la agenda del saqueo" y después con la diputada mallorquina Margarita Prohens, a cuenta de los casos de supuesta explotación sexual de menores tuteladas en centros públicos de Baleares.

"Que estemos hablando de niñas prostituidas en Baleares y ustedes se descojonen en la Cámara revela muchos elementos a nivel moral", ha estallado Iglesias, molesto con el uso "político" de un caso que también ha traído a colación la diputada de Vox Mireia Borrás, a la que ha dicho que intentar sacar "rédito político" porque unas niñas "hayan sido violadas" es "repugnante, incluso para un fascista". EFE.