LA ZURDA

El legado de Ordóñez inunda la Parte Vieja donostiarra 25 años después

  • Escrito por Carlos López Izquierdo
  • Publicado en Nacional

El legado de Gregorio Ordóñez se ha hecho presente en la Parte Vieja de San Sebastián a través del sentido homenaje que el Ayuntamiento de su ciudad le ha rendido este sábado, 25 años después de su muerte, ante el lugar en el que fue asesinado por un pistolero de ETA.

Unos emocionadísimos familiares, amigos y compañeros de partido del que fuera teniente alcalde de San Sebastián y uno de los dirigentes más destacados del PP vasco a principios de los años 90 han protagonizado este acto de recuerdo, que ha consistido en la colocación de una placa conmemorativa del crimen en la calle 31 de agosto, ante el restaurante La Cepa, en el que fue asesinado el 23 de enero de 1995.

Esta placa es la sexta de las que, a instancias del consistorio donostiarra, se están colocando en diferentes puntos de la ciudad en recuerdo a las personas asesinadas por ETA en la capital guipuzcoana.

"Poner, aunque sea 25 años después, una placa aquí por Gregorio Ordóñez, en el corazón de San Sebastián, de verdad que es ponérsela a las más de 850 víctimas asesinadas por ETA", ha explicado al término del acto su viuda, Ana Iribar, quien se ha dirigido a los periodistas para agradecer a los asistentes "toda la emoción" que le han "transmitido" durante el evento.

"Este recuerdo para Gregorio es inolvidable y quiere decir que la gente todavía le lleva en su corazón. Es de las cosas más emocionantes y gratificantes que hemos tenido en este tiempo", ha reconocido Iribar.

Consuelo Ordóñez, hermana del edil asesinado, ha hecho un "llamamiento" a las familias de todas las personas asesinadas en San Sebastián a que se impliquen para "inundar la ciudad de placas de víctimas porque, según ha dicho, la "labor del relato" es "importantísima". "Nos arrebataron sus vidas, nos los arrebataron físicamente pero jamás podrán borrarlos de nuestras memorias", ha sentenciado.

Los actos de conmemoración del 25 aniversario del asesinato de Gregorio Ordóñez, que arrancaron el pasado miércoles con la inauguración de una exposición sobre su figura en el Palacio de Miramar, han comenzado a primera hora de hoy en el cementerio de Polloe de San Sebastián.

En ese lugar se han dado cita numerosos cargos del PP vasco, allegados y amigos de Ordóñez para escuchar un responso, al que se han sumado la expresidenta del Partido Popular de Euskadi, María San Gil, y el líder de Vox, Santiago Abascal.

Seguidamente, los familiares más próximos han acudido al Ayuntamiento donostiarra, donde el alcalde, Eneko Goia, les ha hecho entrega de una réplica de la placa conmemorativa en un acto cerrado al público.

A continuación, ha tenido lugar la parte más emotiva del homenaje cuando representantes de todos los partidos de la corporación: PNV, PSE-EE, Unidas Podemos y PP (con la excepción de los ediles de EH Bildu por expreso deseo de la familia Ordóñez) han repetido, en comitiva, el mismo trayecto que, partiendo del Ayuntamiento, hizo Gregorio para acudir al bar La Cepa el día en el que fue asesinado.

Tras ellos han discurrido varios cientos de personas, entre los que se encontraban el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y el presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Xabier Ezeizabarrena.

La que fuera miembro del colectivo pacifista "Denon Artean-Paz y Reconciliación" Cristina Cuesta, el filósofo Fernando Savater, y víctimas del terrorismo como Rubén Múgica y Marta Buesa han sido otros de los participantes en este recorrido que han realizado solemnemente, al compás de la banda municipal de txistularis.

Al llegar a la calle del asesinato, los participantes se han congregado en torno a la placa dedicada a Ordóñez, donde han mantenido un riguroso minuto de silencio, frente al restaurante La Cepa y bajo una bandera de San Sebastián, desplegada en el balcón de una de las viviendas cercanas.

Posteriormente, Ana Iribar y Consuelo Ordóñez han sido las primeras en depositar unos ramos de rosas blancas sobre la placa, gesto que ha sido repetido entre aplausos y la música de los txistularis por el resto de congregados, antes de dar por concluido un acto que, en opinión del alcalde donostiarra, Eneko Goia, "hacía falta" para que Donostia tuviera "esta catarsis como ciudad". EFE.