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Chuches, patatas fritas y fruta despiden 2019 a mediodía en la Puerta del Sol

  • Escrito por Borja Méndez
  • Publicado en Crónicas

Miles de personas se han congregado este mediodía en la madrileña Puerta del Sol para vivir un final de año 'ficticio' con las doce campanadas, en una celebración que cada año tiene más seguidores y en la que las uvas dejan paso a otros 'manjares' como chucherías, patatas fritas o fruta.

A pocas horas de las campanadas de Nochevieja, los asistentes, en su mayoría familias madrileñas o turistas, han podido disfrutar de los doce toques del reloj de la Puerta del Sol en primera persona sin las medidas de seguridad y con menos aglomeraciones de las previstas esta noche en la plaza para dar la bienvenida al año nuevo.

Con el mismo ambiente festivo, en algunos casos con disfraces o elementos navideños, se ha desarrollado sin incidentes esta particular forma de 'despedir' el año que cada vez tiene más seguidores ante las 'reuniones familiares' que hacen imposible que muchas personas puedan acudir a las de 'verdad' en el punto central de la capital.

No todo el mundo aún conoce esta tradición ya que turistas y ciudadanos, que acuden a realizar compras de última hora ataviados con grandes bolsas de regalos, miran perplejos y con expectación a los distintos grupos concentrados en el centro de la plaza que vienen equipados para celebrar el evento.

Manuel, de 27 años, acude a esta "fiesta adelantada" junto a su pareja porque esta noche cada uno cenará en su casa. "Es una bonita forma de despedir el año ya que esta noche no estaremos juntos", indica a Efe con un bote repleto de gominolas.

En otros casos las uvas repiten su función como en el caso de Pedro, que está acompañado por sus dos hijos y su esposa. "Estábamos de compras por el centro, nos hemos acordado y rápidamente fuimos a por uvas. Vamos a entrar en 2020 dos veces", bromea mientras que uno de sus hijos, al que no le gustan las uvas, apostará por las patatas fritas.

Más original es el caso de Beatriz y Francisco, que ya tenían prevista su presencia con mucho tiempo, y acuden acompañados de su hijo de 9 años con piezas de fruta. "Ya estuvimos el año pasado y nos encantó la idea de venir y celebrar la entrada del año por adelantado", recuerda.

Mateo y Maura, de 11 y 9 años, acuden acompañados de sus padres con el objetivo de ver "tocar las campanadas" ya que no pueden por la noche.

Con capote del Real Madrid, vestidos de torero, Carlos y Javi van a ver el ensayo. "Venimos con gominolas y el capote del Madrid para este año ganar la decimocuarta", aseguran.

Desde Sevilla "expresamente" acude Isabel y su familia. "Nos enteramos y venimos encantados. Siempre lo vemos por la tele, aprovechamos para conocerlo y vamos a tomar gusanitos porque nos dicen que da mala suerte la uva", expresa acompañada de sus dos hijos y su marido.

La peña ciclista El Camino de Fuenlabrada viene desde hace diez años todos los 31 de diciembre en bicicleta hasta la Puerta del Sol. "Nos tomamos el bocadillo de calamares y el postre, las uvas. Nos hemos escapado y por la noche lo celebraremos con la familia", dice Pedro.

Paula, de 8 años, vive por primera vez las campanada. "Me he traído unas uvas. Quiero que el año 2020 traiga amor y paz", afirma.

Pasada media hora en la plaza no queda rastro de la fiesta del mediodía. El kilómetro 0 recupera su acelerado ritmo de madrileños y foráneos y se mantiene a la espera de volver a recibir a miles de personas para despedir de forma oficial este 2019 y dar la bienvenida a 2020. EFE.