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Iglesias en el segundo plano

  • Escrito por Lourdes Velasco
  • Publicado en Nacional
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, este pasado miércoles, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados tras la audiencia con el rey Felipe VI en el marco de la ronda de la recta final de consultas con los representantes de los partidos para decidir si propone un candidato a la investidura. EFE/Víctor Lerena El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, este pasado miércoles, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados tras la audiencia con el rey Felipe VI en el marco de la ronda de la recta final de consultas con los representantes de los partidos para decidir si propone un candidato a la investidura. EFE/Víctor Lerena

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, lleva un mes sumido en una estrategia del silencio con la que busca no entorpecer un acuerdo entre el PSOE y ERC para la investidura, que los morados querrían cuanto antes aunque asumen las dificultades de que se cierre antes de que acabe el año.

Desde que el pasado 12 de noviembre el socialista Pedro Sánchez y Pablo Iglesias presentaron su preacuerdo para una coalición progresista, el líder de Podemos ha limitado sus apariciones y ha controlado sus mensajes para trasladar prudencia y optimismo sobre las negociaciones.

Eso sí, aunque ha señalado que el PSOE y ERC van por buen camino, Iglesias ha rebajado sus expectativas iniciales de tener un Gobierno en Nochebuena y ya ha dado por bueno esperar hasta enero si hace falta.

Es el líder de la confluencia catalana, Jaume Asens, quien apremia a ERC a no dormirse en los laureles y a alcanzar el acuerdo antes de Navidad. "El tiempo corre en contra", avisó esta semana el portavoz de En Comú Podem.

Pese a todo, los dirigentes de Unidas Podemos confían en que ERC favorecerá el acuerdo y creen que necesita un tiempo para procesar su posición.

Los de Iglesias no han tomado parte oficialmente en la negociación que pilotan los socialistas, aunque sí mantienen los contactos y los 'comuns' mediaron para el acuerdo de la votación en la Mesa del Congreso, donde ERC y Junts pel Cat se sumaron a la estrategia de las fuerzas progresistas.

Iglesias ha adoptado una posición que le lleva a estar de perfil también en lo discursivo y ha bajado el tono.

Primero recordó a sus militantes que en el Gobierno de coalición se encontrarían "muchos límites y contradicciones" y les tocaría "ceder en muchas cosas", y en su primera aparición pública, diez días después del pacto, admitió que su afán por reformar la Constitución había quedado en un segundo plano y ensalzó la carta magna del 78 como el mejor cinturón de seguridad contra la extrema derecha.

Iglesias quiere presentar el acuerdo programático con el PSOE antes de la investidura, que según apuntan distintas fuentes de la negociación está cerrado a falta de algunos flecos, y no ha querido en público hablar de los ministrables de su coalición.

Distintas fuentes han apuntado a que Unidas Podemos podría encargarse -además de la vicepresidencia social que ocupará Pablo Iglesias- de los ministerios de Igualdad, Trabajo (sin Seguridad Social, que seguirá bajo el control del PSOE) y Universidades, y está abierta la posibilidad de que tenga una cuarta cartera.

En Podemos dan por hecho que estará en el Gobierno su número dos, Irene Montero, que se perfila como ministra de Igualdad, y también Yolanda Díaz -de IU pero muy cercana a Pablo Iglesias- que se ocuparía de Trabajo.

El Ministerio de Universidades es el que podría estar reservado para los comunes, que lo han pedido y tienen varios nombres que suenan con fuerza para dirigirlo, entre ellos el de Rosa Lluch, profesora de Historia Medieval en la Universidad de Barcelona e hija del exministro socialista Ernest Lluch, asesinado por ETA hace 19 años.

Tampoco ha levantado polvoreda públicamente Alberto Garzón, que ha mostrado interés en ocupar un ministerio que, según fuentes de la coalición, solo recaería en él si finalmente el PSOE cediese a Podemos cuatro departamentos además de la vicepresidencia.

Sin embargo, el secretario de Acción de Gobierno e Institucional de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha reactivado los rumores que lo ubicaban como ministrable al borrar en los últimos días todos sus tuits anteriores al 10N y dejar solo 200 de los 9.000 que tenía.

Y lo ha hecho 'motu proprio' y a sabiendas de que esa circunstancia abriría una especulación sobre su futuro papel en el Gobierno, no porque se lo haya recomendado el partido. De hecho, de momento ha sido el único dirigente de Podemos en proceder al borrado masivo de mensajes.

A las puertas del Gobierno ha saltado la polémica por el despido de dos abogados de Podemos en un supuesto caso de acoso, aunque a su vez estos denuncian irregularidades, y se ha marchado su jefe de Gabinete, Pablo Gentili, que pasa a ocupar una secretaría de Estado en el Gobierno argentino.

En el compás de espera, Pablo Iglesias se pone en un segundo plano mientras se coordina con discreción con Pedro Sánchez para terminar de perfilar los detalles del futuro Gobierno. EFE.