LA ZURDA

El Govern fija en 1.239 euros al mes el salario mínimo catalán

El vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonès, en una imagen de archivo / EFE El vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonès, en una imagen de archivo / EFE

El Govern ha fijado en 1.239,5 euros mensuales el salario mínimo que deberían percibir los trabajadores de Cataluña, una cantidad que supera en 340 euros a los 900 del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que marca el Gobierno y que rige para toda España.

El vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonès, y el conseller de Trabajo y Asuntos Sociales, Chakir el Homrani, han presentado este jueves ante el plenario del Consejo de Relaciones Laborales el estudio que cuantifica el salario mínimo que el Govern considera que debería tener Cataluña.

Tras la reunión, Aragonès ha afirmado en conferencia de prensa que, como primer paso, la Generalitat hará un estudio del impacto que tendría en sus cuentas aplicar este salario mínimo en la administración catalana e incluirlo como requisito en las contrataciones públicas y propondrá, después, un calendario de aplicación.

El salario mínimo español actual es "insuficiente", en opinión del Govern, para responder a las necesidades de la ciudadanía en Cataluña dado que el coste de la vida es más alto. "Un país que se quiere justo y libre no puede tener trabajadores pobres", ha dicho Aragonès.

El vicepresidente de la Generalitat ha lamentado que algo más del 14 % de los trabajadores "no pueden vivir dignamente" en Cataluña pese a tener empleo. "Como Govern no lo podemos permitir. Lo tenemos que combatir y fijar cuál debería ser el salario mínimo es el primer paso".

Aragonès ha reconocido que Cataluña no tiene competencias para instaurar un salario mínimo, aunque se ha mostrado convencido de que será posible llegar a un acuerdo con sindicatos y patronales para establecer una remuneración mínima en un plazo de tiempo que no ha concretado, aunque ha advertido que "no se puede hacer de la noche a la mañana" y que podría requerir incluso algunos años.

De momento, el Govern anima a los agentes sociales a considerar los beneficios de un salario mínimo más alto, como la mejora de la capacidad adquisitiva de la ciudadanía, y se compromete a aplicar estos 1.239 euros de salario mínimo en el sector público que depende de la Generalitat y a introducirlo como requisito en los procesos de contrataciones públicas.

Estas dos últimas medidas tendrán un impacto en las cuentas de la Generalitat que Aragonès ha adelantado que todavía se tiene que estudiar, aunque no cree que sea muy alto en el caso de los funcionarios y contratados laborales de la administración catalana, pues los salarios ya están por encima de los del sector privado.

"El Govern no se puede quedar con los brazos cruzados ante la pobreza. La competitividad de un país no se puede basar en estructuras de salarios bajos porque siempre habrá alguien que ofrecerá salarios aún más bajos", ha apuntado.

El conseller de Trabajo ha abogado por aumentar el salario mínimo por una cuestión de "equidad" y "justicia" y se ha mostrado confiado en que los agentes sociales abordarán la cuestión con voluntad de llegar a un acuerdo.

A la hora de calcular el salario mínimo catalán el Govern ha tenido en cuenta directrices y recomendaciones del Paralmento europeo y otros organismos europeos, que apuntan a que éste debería representar, como mínimo, el 60 % de la media salarial de Cataluña.

Estos 1.239 euros mensuales de salario mínimo corresponderían a 17.353 euros anuales con 14 pagas.

El estudio del Govern también calcula la incidencia potencial del salario mínimo catalán, que beneficiaría al 31 % de los trabajadores catalanes.

Por colectivos, los que verían aumentar más su capacidad adquisitiva serían las mujeres, los jóvenes y los trabajadores menos cualificados, mientras que la provincia donde se aplicaría más sería la de Lleida.

De momento, la patronal Pimec ya ha expresado este mismo jueves su rechazo a un salario mínimo en Cataluña superior al del resto del Estado, ya que cree que afectaría a la productividad de la economía catalana. EFE.