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Marlaska pide al PP que no use a las víctimas de ETA: "Los acercamientos no son beneficios"

El ministro de Justicia, Fernando Grande-Marlaska, durante su intervención hoy en el pleno del Congreso. EFE/Ballesteros El ministro de Justicia, Fernando Grande-Marlaska, durante su intervención hoy en el pleno del Congreso. EFE/Ballesteros

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido al PP que no use ni confunda a las víctimas del terrorismo porque los acercamientos de presos de ETA no son ni progresiones de grado ni beneficios penitenciarios. "No confundan acercamiento con progresión de grado o con permisos porque son cuestiones distintas y tienen requisitos distintos", ha dejado claro Marlaska en la sesión de control en el Congreso en respuesta al diputado del PP Javier Maroto, que ha criticado duramente el anuncio del Ejecutivo de acercar presos etarras a cárceles del País Vasco.

Sobre este asunto, Marlaska ha reiterado que el Ejecutivo aplicará la Ley penitenciaria de forma "individualizada", siguiendo el principio de "legalidad" y con "transparencia". Durante su intervención, el titular de Interior ha recordado algunas manifestaciones de sus antecesores en el cargo, como Jorge Fernández Díaz, quien apuntó que, una vez la banda se disolviera, acabaría la dispersión de sus reclusos o de Juan Ignacio Zoido, que encargó hace apenas unos meses a Instituciones Penitenciarias información sobre determinados presos etarras.

"No sé con qué objetivo, ustedes lo sabrán", ha añadido el ministro antes de garantizar a todas las víctimas que tendrán la satisfacción de que el Gobierno cumplirá con su memoria y con la justicia. Sin embargo, para el diputado del PP, la "normalización no es acercar presos ni contentar a los independentistas: es otra cosa, es que el relato de la historia del País Vasco en referencia a ETA tenga incluidas las palabras democracia y dignidad", ha señalado el político.

Por eso, ha avanzado que, si las víctimas del terrorismo salen a la calle contra el acercamiento, "el PP estará para acompañarlas". Más tarde, en declaraciones en los pasillos del Congreso, el ministro del Interior ha explicado que será un estudio individualizado "caso por caso" el que determinará si es "oportuno o no el traslado" de un preso teniendo en cuenta circunstancias como puede ser el estado de salud, que repudien a ETA o la parte de la pena que haya cumplido.

Todos ellos son, según Fernando Grande-Marlaska, requisitos "objetivos" y "más que razonables para tenerlos en cuenta", pero en cualquier caso ha explicado que deberán señalarlos las juntas de tratamiento de los centros penitenciarios. Esos estudios, ha insistido, valorarán la necesidad, razonabilidad y proporcionalidad del traslado de forma individualizada según las circunstancias personales de cada uno de los internos y siempre con "sometimiento a la legislación penitenciaria".

"Nada de traslados colectivos", que sí se hicieron en otras fechas, ha enfatizado Marlaska, en alusión a lo ocurrido a finales de los años 90 con el Gobierno de José María Aznar cuando se decidió trasladar a más de un centenar de presos etarras a cárceles más próximas al País Vasco.

En el contexto actual, el ministro, en los pasillos del Congreso, ha reiterado que todos los traslados responderán a tratamientos individualizados y que, por ello, tampoco se puede hablar ni de fechas ni de plazos de un acercamiento.