Miquel Iceta Llorens

Primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya.

El principio de realidad

En política, como en la vida, negarse a reconocer la realidad es el camino más corto al fracaso. En Catalunya el llamado proceso independentista ha llevado a los dirigentes que lo han impulsado a reclamar una realidad paralela mientras negaban la realidad existente. Esto no tendría mayores consecuencias si en este tránsito no hubieran infringido leyes, desoído a jueces, desobedecido, alterado las normas del Parlament, pisoteado a la oposición y dividido a la ciudadanía.

Tras el 21 de diciembre

Aunque los análisis de urgencia corren el riesgo de simplificar en exceso realidades complejas, allá va el mío. La victoria de Inés Arrimadas y de Ciudadanos en votos y escaños no desvirtúa el hecho de que el independentismo revalide su mayoría parlamentaria aunque pierda dos escaños. Junts per Catalunya adelanta a ERC, desmintiendo las encuestas. El PSC gana unos 80.000 votos y un diputado, por debajo de nuestras expectativas, aunque rompiendo la dinámica de descenso iniciada tras las elecciones de 1999. Catalunya en Comú Podem pierde tres diputados, mientras la CUP y el PP pierden respectivamente seis y ocho escaños. Todo ello en unas elecciones que han registrado un máximo histórico de participación.

Una nueva mayoría para la reconciliación y el progreso

Las elecciones del 21 de diciembre son las más decisivas de nuestra historia reciente. Los datos de que disponemos dicen que habrá una gran movilización, posiblemente la más alta en unos comicios autonómicos. Catalunya se encuentra ante la gran encrucijada de su historia. O seguir embarcados en un proceso que se ha demostrado totalmente estéril o tomar un nuevo rumbo. O seguimos enzarzados en una bronca que nos divide sin remedio o nos ponemos a trabajar para mejorar la vida de todos.

Una oportunidad para el progreso

Estas elecciones son de especial trascendencia. El 21 de diciembre Catalunya ha de decidir si sigue el rumbo de colisión fijado por los gobiernos independentistas, que han traído la división en la ciudadanía, el traslado fuera de Cataluña de sedes sociales de miles de empresas, y la inestabilidad política, social y económica, o cambian de rumbo, dando una oportunidad a quienes proponemos un escenario de sentido común, retorno a la legalidad, y grandes acuerdos que superen el bloqueo actual.

Es el momento de la reconciliación

Este viernes se inauguraba en Barcelona la reunión del Consejo de la Internacional Socialista. Ha sido un honor para mí poder participar en el inicio de este importante encuentro mundial.

Eva Granados dio voz a millones de catalanes

Del pleno celebrado ayer en el Parlament probablemente solo quedará para la historia el acto irresponsable y temerario de quienes, sin contar con una mayoría social que lo avale, decidieron la independencia de Cataluña. Tampoco tenían mayoría parlamentaria suficiente, pues si para reformar el estatuto de Autonomía se necesita el apoyo de 90 diputados, ellos decidieron liquidarlo solo con el apoyo de 70.

Del requerimiento al diálogo

¿Fue Cataluña un estado independiente en forma de república durante 8 segundos? Esta parece ser la pregunta que se formulan desde el martes muchos analistas políticos. El secreto está contenido en unas pocas líneas del discurso de Carles Puigdemont en el Parlament. Aquí las tenéis:

Aún estamos a tiempo

Hace solo dos días todo parecía perdido. El lunes día 9 en el Parlament de Catalunya se iba a producir una Declaración Unilateral de Independencia. Se iba a convocar un pleno de la Cámara para que el president Puigdemont compareciera “para valorar los resultados del referéndum del 1 de octubre, y sus efectos, de acuerdo con el art. 4 de la Ley de Referéndum de Autodeterminación”.

Una gran irresponsabilidad

El 1 de Octubre es la fecha que el Govern de la Generalitat y la mayoría independentista que le apoya en el Parlament de Catalunya eligió para convocar el referéndum de autodeterminación.

Poner el contador a cero

Este sábado al mediodía los socialistas hemos celebrado un acto con la presencia de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE. Un acto necesario, emotivo, de unión y comprometido con la libertad, la legalidad y el respeto a los derechos. Un acto en el que los socialistas hemos vuelto a decir, una vez más, que no nos resignamos a ver como dos trenes chocan sin remedio. Hemos dicho bien alto y claro que, aunque sean momentos muy complicados, existe y está más vigente que nunca una vía de entendimiento para salir del inmenso atolladero en el que estamos metidos.

Sin garantías, con nosotros que no cuenten

La convocatoria del 1 de octubre carece de cobertura legal. Tanto la ley del referéndum como la llamada ley de transitoriedad y fundacional de la república catalana, aprobadas por el Parlament de Catalunya atropellando los derechos de la oposición, han sido suspendidas por el Tribunal Constitucional.

Sin ley y respeto a los tribunales no hay democracia

Las leyes ni pueden ni deben regular sentimientos. Y el proyecto independentista encarna sobre todo un sentimiento. Y ya que la legalidad no entiende de sentimientos, la política puede y debe hacerse cargo de ellos. Reconociendo su existencia, respetando su expresión y tratando de encauzarlos de forma que fortalezcan la cohesión social, que no la debiliten.

¿Por qué no un referéndum sobre la independencia?

El referéndum que pretende convocar el gobierno de la Generalitat es un referéndum solo para independentistas, diseñado por ellos, organizado por ellos, con el único objetivo de alcanzar la independencia. Llevan meses haciendo campaña por el sí cuando ese mal llamado referéndum no está convocado siquiera.

Declaración de Barcelona

El pasado sábado día 15 fui proclamado candidato socialista a la presidencia de la Generalitat por el Consell Nacional del PSC. Acto seguido celebramos un acto político en el cual, en presencia de más de 2.000 personas, Pedro Sánchez y yo mismo tomamos la palabra tras Jaume Collboni, presidente del Grupo Municipal Socialista de la Ciudad de Barcelona y María Miranda, alcaldesa de Castelldefels y presidenta del Consell Nacional del PSC.

En democracia, la garantía es la ley

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció la convocatoria de un “referéndum sobre la independencia” para el 1 de Octubre. Después de la jornada de movilización independentista del 9 de noviembre de 2014, en la que menos de la mitad de los catalanes se vieron interpelados por aquella votación, ahora, en una nueva vuelta de tuerca, imprudente, ilegal y sin garantías, el Govern de la Generalitat, proclama este nuevo hito en su escalada secesionista.

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