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Concepción Arenal, ética y filosofía de la compasión

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Rebeca Grynspan: “Me hice feminista para luchar porque todas podamos llegar”

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Silvia Gil: “A las mujeres no se nos da la autoridad, tenemos que pelearlar”

Conocimos a Silvia Gil cuando le entregaron un premio. Enfundada en su impecable uniforme, con el tricornio bajo el brazo, cruzó el patio que conduce al salón de actos del CSIC con determinación y paso firme.

María Eugenia Gay: “Las mujeres debemos reivindicar lo que nos corresponde”

“Una luchadora nata”, así se define María Eugenia Gay, decana del Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB) y una de las mujeres que más reivindica en el mundo de la justicia la igualdad.

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Lita Cabellut es una de las artistas españolas más cotizadas del mundo, con una vida y obra únicas. Afincada en La Haya (Holanda) ha visitado Madrid recientemente para participar en un debate sobre “Mujeres excepcionales”.

Anna Ferrer, 50 años ayudando a los “intocables”

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La discreta homosexualidad de Guillermo de Orange


La magnífica serie francesa "Versailles" nos mostró a este personaje como uno de los grandes rivales de Luis XIV, aunque en ningún momento llegó a mostrar uno de los secretos que llevó con mayor discreción: sus relaciones homosexuales con sus propios favoritos.

Guillermo de Orange (1650-1703) aprovechó toda una serie de calamidades en los Países Bajos para acabar con un sistema republicano y acumular en su persona el poder máximo sobre estos territorios, tanto como estatúder, como capitán general de los ejércitos. Hijo de una Estuardo y casado con la hermana del rey Jaime II Estuardo, aprovechó la llamada "revolución Gloriosa" para proclamarse rey de Inglaterra, pasando por encima de los derechos de su propia esposa. A diferencia del rey Felipe II, al morir su esposa Guillermo III siguió reinando en Inglaterra.

Al igual que Luis XIV, su matrimonio fue de conveniencia y jamás funcionó, y como el rey francés tuvo su amante oficial. Pero no tuvo hijos con ninguna de ellas. Muchos creen que era para mantener las apariencias, relacionándolo con varios cortesanos holandeses e ingleses.

Miguel Cabañas Agrela (1) señala que "el verdadero amor de Guillermo III "el hombre que le acompañó durante toda su vida hasta el lecho de muerte, el compañero ideal y complementario en quien más confió y que mejor le conoció fue Hans Willem Bentinck, un noble holandés un año mayor que él".

A pesar de la discreción con la que llevaron esta relación, los jacobitas ingleses aprovecharon para lanzar pasquines con una sátira de la Coronación (la Balada de la Coronación), en la que se presentaba a Bentinck como un berdache (homosexual pasivo). Se le acusó de "jugar a la italiana" con su favorito, también en Inglaterra siempre se señalaba la homosexualidad venía de fuera, que era un vicio extranjero: También se le acusó de dejar el gobierno en manos de un catamita. La acusación de pasividad era mucho más grave, pasando como inadvertidos los activos.

Los favores a los favoritos del rey desataron todo tipo de rumores, destacando lo generoso que era con los más atractivos, seguramente a cambio de favores sexuales. Pero como señala Alberto Mira (2) el secreto y la censura evitó que estos hechos fueran a más.

Murió por las heridas sufridas en un accidente de cacería, su gran rival Luís XIV le sobrevivió 13 años más. Le sucedió la reina Ana, la última reina de la casa Estuardo, ésta también tenía su favorita, Sarah Churchill, pero esta ya es otra historia.

(1) Reyes sodomitas, Miguel Cabañas Agreda. Ed Egales.

(2) Para entendernos. Alberto Mira. Ediciones de la Tempestad.