LA ZURDA

José Manuel Roca

Profesor jubilado de la Universidad Complutense.

Últimos libros publicados: Perdidos. España sin pulso y sin rumbo (Madrid, La linterna sorda, 2015) y, con Ramón Cotarelo: La Antitransición. La derecha neofranquista y el saqueo de España (Valencia, Tirant, 2015).

El “procés”. Identidad y seguridad

Desde el punto de vista de su difusión, hay pocas dudas de que el nacionalismo ha aumentado su base social en Cataluña gracias al control de la educación y la información por la Generalitat, a la generosa inyección de dinero público gastado sin control y a la pertinaz campaña de agitación, propaganda, organización y movilización, puesta en marcha por el Govern con ayuda de la extensa red de asociaciones anejas. Pero dejando esto claro, hay que preguntarse por las razones que explican su juvenil acogida. ¿Qué ofrece el nacionalismo para merecer el apoyo de tantos jóvenes y adolescentes?

Jalougüin

Además del tiempo meteorológico -“piove; porco goberno”-, las calabazas de plástico del “chino” del barrio anuncian que ha llegado el tiempo de los difuntos; tiempo de aparecidos y noches lúgubres, sea en versión de José Cadalso o de Alfonso Sastre, cuando regresan las ánimas a ponerse en contacto con sus deudos y se abre la puerta que comunica con el “otro lado”, como dicen los parapsicólogos, los amigos de lo preternatural y los contertulios del programa de Iker Jiménez, dejando salir a los trasgos y a los mengues para que pululen por este mundo.

Enterrar a Franco

Franco es un muerto que lleva cuarenta años de cuerpo presente, es decir, estorbando como un espectro que ronda por las instituciones representativas españolas y se entromete en los quehaceres políticos de los vivos.

Uno de octubre. Aquel error inmenso

Se cumple ahora un año de los sucesos que señalaron el máximo grado de estupidez del gobierno central respecto al proceso iniciado por los partidos nacionalistas para alcanzar de forma unilateral la independencia de Cataluña. El gobierno de Rajoy dio cumplida muestra de no entender lo que tenía delante, que era, en primer lugar, el viejo problema de conjugar la unidad del Estado con la diversidad cultural y la descentralización política y administrativa, y en segundo lugar, y como efecto del primero, el continuo avance de los nacionalistas hacia la meta repetidamente anunciada, que era celebrar un refrendo que respaldara la unilateral legislación del Parlament sobre la fundación de la república catalana, sin encontrar otra respuesta que las suspensiones del Tribunal Constitucional y las advertencias de Rajoy de aplicar la ley, a la que estaba obligado.

Aspavientos y kabuki

Hace años, el ya fallecido Javier Tusell, comentando uno de los habituales rifirrafes del palenque político nacional, decía que los dirigentes o los portavoces de los partidos, en una costumbre que no se ha perdido sino al contrario, se enfrentan en los debates como si estuvieran representando un papel en una obra de teatro según el arte dramático japonés “kabuki”, en el cual los actores van maquillados de forma aparatosa o se esconden tras máscaras horripilantes.

Primera plana

Cómo ocurre cada vez con más frecuencia, hoy la portada y la contraportada de El País están alquiladas a un anunciante; un recadero, imagino que global como corresponde a la categoría del periódico. En otras ocasiones el anuncio ha correspondido a una marca de coches. Ha habido veces que, en el expositor del quiosco, había cuatro o cinco periódicos luciendo la misma portada, que no era la coincidencia en el tratamiento dado a una noticia, sino el anuncio de una marca.

Refeudalizar Europa

A veces es necesario que los líderes políticos más poderosos del mundo muestren, seguros de su impunidad, claramente sus objetivos, para que dirigentes políticos menos avezados que ellos y, sobre todo, los ciudadanos lleguen a percibir sus verdaderas intenciones.

Aire fresco

Con el triunfo de la moción de censura promovida por el PSOE contra Mariano Rajoy, una ráfaga de aire fresco ha entrado en el Congreso, en la Moncloa y también en la vida política nacional, que esperemos acabe expulsando el hedor desprendido durante demasiado tiempo por los gobiernos del Partido Popular. La situación, estable hace apenas unos días al aprobarse los Presupuestos Generales del Estado, ha cambiado por completo, y la buena suerte, que parecía asegurar que el inane gobierno de Rajoy pudiera terminar, trampeando, su mandato, le ha vuelto repentinamente la espalda tras conocerse la sentencia judicial sobre el caso “Gurtel”.

El chalé

Al perro flaco nunca le faltan pulgas y a la izquierda desnortada le sobran los problemas. Y ahora viene, para su formación más nueva, un asunto doméstico devenido en problema político; quizá en crisis de partido.

President

Por fin Cataluña tiene President. A los nacionalistas les ha costado cinco meses encontrar una persona que pueda ejercer el cargo. Dado el tiempo transcurrido desde las elecciones y los ardides seudolegales empleados para intentar colocar en la Generalitat a un presidente huido de la justicia y que además reside en el extranjero, Joaquim Torra parece el candidato más presentable que tienen a mano, pues ha concitado también el apoyo, indirecto y calculado pero eficaz para el objetivo perseguido, de la CUP; esa extravagante fuerza de ultraizquierda, que desde que comenzó el “Procés” apoya sin desmayo a la derecha radical y clerical catalana.

La cabeza de la serpiente

El día claro es el que hace salir a la víbora, y eso requiere andar con cuidado (…) Así pues, hay que considerarle como un huevo de serpiente, que, si se incuba, será tan dañino como todos los de su especie, por eso hay que matarle en el cascarón. (Shakespeare: Bruto, en Julio César, acto II)

Blanca y radiante

Como una virgen vestida con el color de la pureza o una ingenua niña de primera comunión, blanca y radiante iba ataviada Cristina Cifuentes para despedirse del cargo de Presidenta de la Comunidad de Madrid, en el que, con pertinaz porfía, se ha mantenido a pesar de las evidencias de que el máster en “Derecho Público del Estado autonómico” (vaya con el nombre y con la práctica de esta alumna aventajada) había sido más bien el regalo de un departamento universitario bastante opaco, antes que un título merecido por su esfuerzo y dedicación.

Aquellos claveles…

Otra vez es 25 de abril, y otra vez vuelve el agridulce recuerdo de aquellos cravos vermelhos da liberdade, como cantaba Carlos Puebla en una visita a Portugal; rojos claveles azarosamente convertidos símbolo de la esperanza de cambio, que el movimiento de las fuerzas armadas -MFA- despertó entre los portugueses y las izquierdas de Europa. Pues, una insólita revolución pacífica venía soplar sobre las cenizas aún calientes de la oleada de insumisión juvenil, estudiantil pero también obrera, que había agitado el continente, a los dos lados del muro, a finales de los años sesenta.

Morir en Madrid. Al doctor Montes, in memoriam

El doctor Luis Montes ha fallecido en Madrid. Ignoro las circunstancias del óbito, pero espero, por su bien y el de sus allegados, que haya salido de este mundo con serenidad, dignamente, como él quiso que pudiera hacerlo todo el mundo.

El “Procés” no es un “succés”

No ha sido sólo la diferente tipificación de los delitos de sedición y rebelión en las leyes alemanas y en las españolas lo que ha llevado a los desconfiados jueces de Schleswig-Holstein a señalar de manera precipitada el delito por el que se debe imputar a Puigdemont, pues las discrepancias con otras instancias jurídicas europeas y las existentes entre juristas españoles al tratar de calificar penalmente la conducta de los promotores del “Procés” muestran la dificultad de este objetivo.

Martin Luther King, in memoriam

El día 4 de abril de 1968, el dirigente del movimiento de los derechos civiles, Martin Luther King, murió asesinado en un motel de Memphis (Tennessee).

Peronista sin Perón

En una de esas innecesarias adscripciones a las que nos tiene habituados, Pablo Iglesias se ha declarado peronista.

Aclaremos las cosas; franquismo, no.

A medida que se ha ido caldeando el ambiente político con la evolución del “Procés”, han ido apareciendo en el debate, en el cruce de acusaciones y en la consiguiente producción de titulares, palabras que sirven para imponer fáciles etiquetas al adversario o, a falta de mejores razones, se usan directamente como insultos, pero son términos que se utilizan con poco rigor. Se habla, se denuncia, la democracia perseguida y se pontifica sobre el nazismo, el fascismo y el franquismo, para comparar o para caracterizar el momento que atravesamos.

Simbólica rebeldía

No se puede negar a los independentistas tesón en sus demandas ni ganas de enredar en cuanto pueden. Ni capacidad para movilizar a sus adheridos, sean confesos o vergonzantes. Y esta vez, esta semana (ya veremos lo que preparan para la siguiente), ha sido con la celebración de la mayor feria mundial de teléfonos móviles y comunicaciones (Mobile World Congress), que reúne en Barcelona a 2.300 empresas de cerca de 200 países.

Las izquierdas y la autodeterminación (y 6). Las tendencias actuales

Hoy, en el marco de la globalización, la coyuntura internacional es muy diferente a la de los años sesenta y setenta, pues el mundo se halla bajo la influencia de una versión conservadora e intransigente del liberalismo, que sirve de soporte político, de justificación económica y de aliento moral a un capitalismo que ha recuperado su aspecto más salvaje, y que suscita, como respuesta defensiva, reaccionarias doctrinas civiles y religiosas que impulsan tendencias retrógradas en casi todo el planeta.

Las izquierdas y la autodeterminación (5). Las revoluciones exóticas

El proceso de emancipación de países del Tercer Mundo bajo administración colonial iniciado después de la IIª Guerra Mundial, la ampliación territorial del campo socialista, los movimientos guerrilleros anticoloniales y antiimperialistas en Asia, África y América Latina y el grupo de países no alineados surgido en 1955, en la conferencia de Bandung, indirectamente reforzaron en las izquierdas españolas la aplicación dogmática del derecho de autodeterminación nacional.

Las izquierdas y la autodeterminación (4). Wilson y Lenin

Poco tenía que ver la España de los años setenta, un país desarrollado, industrial y europeo, de 505.000 km2 y 35 millones de habitantes, que intentaba dejar atrás una dictadura, con el imperio zarista de los Romanov, una monarquía absolutista de origen divino, asentada sobre un territorio de casi 23 millones de kilómetros cuadrados, que por su diversidad climática, orográfica y productiva era por sí mismo un continente, poblado por 126 millones de personas que componían un abigarrado mosaico de razas, lenguas, religiones, tradiciones y culturas.

Las izquierdas y la autodeterminación (3). Paradojas

De tal dictamen se desprenden varias paradojas. La primera, en lo que parecía una estrategia mecánicamente opuesta a la del franquismo, que definía España como Una, Grande y Libre, era intentar fundar el nuevo régimen político sobre la previa ruptura del país existente (en vez de una grande, varias pequeñas); separar (quizá para siempre) lo que estaba en buena parte unido, y no sólo económicamente, para volverlo a juntar después con otros criterios, en teoría, más justos.

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