José Manuel Roca

Doctor en Ciencias de la Información y diplomado en Estudios Avanzados en Ciencias Políticas, ha sido profesor del departamento de Sociología VI de la Universidad Complutense.

Últimos libros publicados: Perdidos. España sin pulso y sin rumbo (Madrid, La linterna sorda, 2015); La oxidada Transición (La linterna sorda, 2013); La reacción conservadora. Los neocons y el capitalismo salvaje (La Linterna sorda, 2009) y con Ramón Cotarelo, La Antitransición. La derecha neofranquista y el saqueo de España (Valencia, Tirant, 2015).

Correas de transmisión

Los estudiantes se han convertido en un poderoso auxiliar del “procés”, si es que no son su principal agente de movilización, su vanguardia operativa. Como consecuencia, la función docente catalana está profundamente alterada: clases suspendidas, huelgas en facultades e institutos, aulas ocupadas y facultades cerradas por los alumnos, que tienen continuidad en acampadas en calles y plazas y en acciones destinadas a alterar la habitual actividad ciudadana hasta que los sentenciados cabecillas del “procés” salgan de la cárcel.

Aquella afable colonización catalana

Cuando oigo o leo opiniones de independentistas catalanes asegurando que les odia el resto del país o aludiendo a la conquista y colonización de Cataluña por España desde hace siglos, recuerdo mi niñez y adolescencia, no ya de infante catalán residente en Madrid, sino de simple jovenzuelo entregado horas y horas, como tantos otros colegiales y bachilleres, a leer ávidamente libros y tebeos, que, curiosamente, llegaban de Barcelona.

La furia de la clase media

A lo largo de una semana, Cataluña, y en particular Barcelona, se han visto sacudidas -y sorprendidas- por una larga serie de actos de protesta que han mostrado el carácter potencialmente violento de la “revolución de las sonrisas”. La anómala situación política que atraviesa Cataluña desde hace años ha sido agravada por los efectos de los preparativos y la inercia de una jornada de huelga general de carácter político, decidida por el Govern y sus asociaciones anexas, para protestar por la sentencia del Tribunal Supremo impuesta a los dirigentes del “procés”. En tales actos, se ha visto al President de la Generalitat -apreteu, apreteu- al frente de una marcha que cortaba una autovía nacional, mostrando el acuerdo de medios y fines entre las autoridades políticas catalanas y los activistas.

Hacia el choque

Después de tres días de disturbios y tres noches de insomnio en Cataluña, estamos llegando al temido o ansiado choque de trenes, que tendrá lugar, según la agenda de los nacionalistas, el próximo fin de semana, cuando coincidan en la gran manifestación de Barcelona las marchas llegando desde las otras provincias, con la huelga general, en realidad un patriótico lock-out del Govern, que se une al aleatorio cierre de facultades universitarias, institutos, empresas y comercios a causa de los cortes de carreteras y vías férreas. Si es que no han preparado alguna acción en Madrid, porque el intento de bloquear el aeropuerto de Barajas ha sido un fracaso y la manifestación de apoyo tuvo poco éxito.

“Podemos” rescata el referéndum pactado

En vísperas de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo sobre las penas impuestas a los dirigentes del “procés”, Unidas-Podemos, con su habitual don de la oportunidad, rescata para el programa electoral del 10 de Noviembre, la petición de un referéndum pactado en Cataluña (de autodeterminación, se supone), que había arrinconado para facilitar la negociación con el PSOE, finalmente fallida.

El prior

Un alcalde manda mucho, un ministro o ministra, todavía más, y mucho más el presidente del Gobierno. Pero a la luz de los hechos, hoy día quien más manda en España es un prior benedictino.

Seguimos en el bucle

No salimos del bucle o del círculo vicioso de la interinidad, pues, ante la imposibilidad de formar gobierno, ya tenemos elecciones legislativas a la vista. Se veían venir, dados los resultados del 28 de abril y el tenso clima de opinión imperante entre los partidos políticos, cuyos dirigentes, encastillados en sus respectivas posiciones, han sido poco propensos al diálogo, al entendimiento y a la colaboración y, por qué no decirlo, a la lealtad y a la generosidad, que son actitudes imprescindibles en la actividad política aunque aquí estén desterradas.

Recompostura

Mirando hacia atrás con un poco de perspectiva y orillando, por el momento, los detalles, los resultados de este apretado ciclo electoral dejan la sensación de que el llamado “régimen del 78” se recompone mejor de su deterioro a escala de las instituciones que al nivel de los agentes que las ocupan por representación popular; es decir, que los aparatos jurídicos y políticos del Estado recuperan su “salud” antes que los instrumentos -los partidos- de la clase política.

O nacionalista o de izquierda, pero no las dos cosas

Aquí y ahora no se puede ser, a la vez, nacionalista y de izquierda. Quizá en otro momento sí fue posible o incluso necesario; no lo discuto. Quizá en otros lugares, en otros países y en otras circunstancias, los proyectos de la izquierda y del nacionalismo hayan podido andar parejos o incluso compartir un objetivo común; es posible. Pero hoy, aquí y ahora, en España, no se puede ser a la vez nacionalista y de izquierda, porque sus objetivos chocan; no sólo no convergen sino que se oponen, son contradictorios.

El fardo de Iglesias

El otro partido que el pasado día 28 de abril recibió un notable revés electoral fue Unidas Podemos. El resultado obtenido se puede calificar de severa derrota respecto al objetivo de convertirse en un elemento imprescindible para formar, con el PSOE, un gobierno de izquierdas, y se debe ver como una alarmante pérdida de apoyo popular respecto a las elecciones generales de 2016, pero no sólo respecto a ellas.

Las “mochilas” de Casado

Grande ha sido el descalabro electoral del Partido Popular, que ha perdido 71 escaños en el Congreso (de 137 ha caído a 66) y 74 en el Senado (de 130 a 56), que era su bastión más firme desde hace 25 años. Y grande ha sido la frustración del nuevo líder, Pablo Casado, cuyo vuelo gallináceo estaba lastrado desde el principio por la crítica situación del Partido, que aún no había digerido su desalojo del Gobierno en junio del año pasado.

Mil perdones

Parece que la idílica letra de la canción de Nino Bravo Nino Bravo -“América. Un inmenso jardín, eso es América; cuando Dios hizo el Edén, pensó en América”-, más que un estudio detallado de las comunidades precolombinas y en particular del imperio azteca, ha impulsado al Presidente López Obrador a solicitar al Gobierno español que pida disculpas por los excesos cometidos por los soldados españoles durante la conquista y colonización de lo que hoy es Méjico.

La verdad del 11-M-2004

Transcurridos quince años del mayor atentado terrorista perpetrado en Europa, que provocó, en Madrid, 192 muertos y casi mil heridos, Pablo Casado, en el aniversario de aquel aciago día, dice que quiere saber la verdad de lo ocurrido. Cuesta entender que el máximo dirigente del Partido Popular pueda creer sinceramente que la explosión de bombas en tres trenes de cercanías, que supuso un conjunto de terribles dramas familiares, una tragedia nacional y planteó un acuciante problema de seguridad al Estado, pueda haber quedado desde entonces sin respuesta adecuada ni explicación convincente.

Cataluña con ventaja

Se sigue celebrando el proceso al “procés” en el Tribunal Supremo. Un “juicio político”, según la versión nacionalista, a una (unilateral) “declaración política”, o “simbólica”, “sin efectos jurídicos” y basada en la libertad de expresión, en la defensa de la democracia y en la voluntad del pueblo catalán -un solo pueblo-, que es soberano en función de otra (reciente y unilateral) declaración política.

Banderas que todo lo tapan

El domingo, toca patria; todos unidos, en la capital de España, bajo la bandera nacional; el resto de la semana se imponen la bronca, el insulto y la deslealtad. Así entiende el Partido Popular (y los partidos que le siguen) la actividad política cuando sus miembros deben dejar la bancada azul, que creen de su exclusiva propiedad.

Canasta

O quizá mejor ¡Canastos!, como cantaban Gloria Lasso y Luis Mariano -“con el amor no se juega, ¡ay, canastos!, que es peor”-, allá por los años cincuenta, en un ocasional encuentro lírico, que se adelantaba en varios lustros al dúo Pimpinela.

Papá no viene

Confieso que me creía curado de espanto sobre lo que ocurre en la clase política de este país.

Socialismo y barbaries

No hace tanto tiempo, cuando en Europa reinaba la rebeldía, el dilema esencial planteado a las izquierdas era elegir entre la democracia y la dictadura, entre el fascismo o la democracia, entre la reforma o la revolución.

40º Aniversario de la Constitución (5)

[Críticos con la Carta Magna]

Contra la función aglutinante y simbólica de la Constitución y las servidumbres que contiene el discurso del consenso -acuerdos, pero también silencios, omisiones, ambigüedades, obscuridades-, se alzó el discurso de los partidos de la izquierda radical, los cuales, habiendo apostado por una drástica ruptura, en muchos casos de tipo revolucionario, con el régimen de Franco, se situaron abierta y claramente contra el proyecto de Constitución, porque a sus ojos representaba la culminación del proceso de reformar jurídica y políticamente el Estado franquista.

40º Aniversario de la Constitución (4)

[La función simbólica]

Al final de la etapa constituyente y, sobre todo, durante la campaña que precede al referéndum, el discurso hegemónico sobre la Constitución insiste en el valor que tiene como símbolo de reconciliación y superación de las secuelas de la guerra civil; como reencuentro, como abrazo sin revancha entre españoles, aunque para ello tenga que recurrir a la ficción de que no hay grandes discrepancias, a base de subrayar los acuerdos y omitir la referencia a los asuntos conflictivos. 

40º Aniversario de la Constitución (3)

[Nuestra azarosa historia constitucional]

La Constitución cumplirá a final de año cuatro décadas de vigencia. Comparada con la de Estados Unidos, aprobada en 1787 y actualizada con sucesivas Enmiendas, tiene pocos años, pero cotejada con otros textos fundacionales españoles es la de vigencia más larga, con excepción de la Constitución de 1876, que estuvo vigente hasta 1923, aunque luego fue restaurada brevemente hasta su reemplazo por la republicana de 1931.

Collins Barracks… y Torra

Collins Barracks es un acuartelamiento militar del siglo XVIII, dicen que de los más antiguos de Europa, situado en lo que antaño fueron las afueras de Dublín y hoy engullido por el crecimiento de la ciudad, pero un tanto alejado de la zona céntrica (Trinity College, museos nacionales, Custom House, O’Connell Street, Grafton Street).

40º Aniversario de la Constitución (2)

[El discurso hegemónico sobre la Constitución]

La Constitución ofrece, como casi todo, luces, sombras y claroscuros; ofrece luz sobre aspectos importantes del país, pero mantiene en sombra zonas que merecen más claridad. Empecemos por las luces, por los aspectos positivos, tal como se expusieron en las jornadas previas a su ratificación en referéndum. Otro día nos ocuparemos de las sombras.

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