El SPD busca consensos tras la victoria del ala crítica a la coalición de Merkel

Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken en una imagen de archivo / EFE Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken en una imagen de archivo / EFE

La cúpula del Partido Socialdemócrata (SPD) alemán se reunió hoy con su futura jefatura, representante del ala crítica hacia la gran coalición de la canciller Angela Merkel, mientras se suceden las llamadas a impedir una ruptura de la alianza de Gobierno.

En la reunión participa la ejecutiva, los líderes de gobiernos regionales y el equipo vencedor en la consulta entre las bases para la presidencia del partido, integrada por Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken.

Su objetivo es consensuar una postura común antes del congreso del partido, del 6 al 8 de diciembre, que previsiblemente ratificará al dúo para la nueva jefatura colegiada. Walter-Borjans y Esken se impusieron en el voto de la bases sobre la candidatura oficialista del ministro de Finanzas, Olaf Scholz, y la diputada Klara Geywitz.

En su campaña se comprometieron a hacer valer la cláusula de revisión incluida en el pacto de coalición entre su partido y el bloque conservador llegada la mitad de la legislatura.

MEJORAR, REVISAR O ROMPER EL PACTO DE COALICIÓN

La dirección del partido y su grupo parlamentario consideran que el balance de la "groko" -como se conoce a la gran coalición- es satisfactorio y no quieren arriesgarse a llevar demasiado lejos esa cláusula.

En el ala más izquierdista se insiste en la necesidad de mejoras. Las Juventudes del partido -los Jusos- reclaman el fin prematuro de la coalición. Desde el bloque conservador de Merkel se rechaza reabrir la negociación del pacto, que se logró tras duras negociaciones.

Aunque sí se ha mostrado la disposición a abordar algunos contenidos. La presidenta de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, conocida como AKK, ha dicho que la cláusula de revisión tenía que ver con el surgimiento de nuevas circunstancias que obligaran a plantear nuevas medidas pero agregó que un cambio en la cúpula de uno de los partidos de la coalición no entra en lo que se consideran "nuevas circunstancias".

Asimismo, AKK ha propuesto esperar a que se garantice la continuidad de la gran coalición antes de iniciar el trámite parlamentario para aprobar la ley que mejora las jubilaciones de personas con bajos ingresos pero largo tiempo de cotizaciones, uno de los proyectos claves de los socialdemócratas. "Nosotros queremos ser fieles al acuerdo. Los socialdemócratas tienen que decidir si también lo son.

Es claro que con la nueva cúpula se da un giro a la izquierda del SPD pero eso no puede implicar un giro a la izquierda de la coalición", dijo en declaraciones al diario "Mannheimer Zeitung" Walter-Borjans y Esken han tratado de calmar las aguas y no amenazan con una ruptura de la coalición, pero reclaman un plan de inversiones en escuelas y red vial, medidas más ambiciosas contra la crisis climática y un aumento del salario mínimo interprofesional.

LA PREVISIBLE FACTURA, EN CASO DE RUPTURA

A las advertencias surgidas tras conocerse la victoria de la candidatura crítica, el pasado sábado, se sumó hoy la del exjefe del partido Franz Müntefering. "Quien ponga en peligro deliberadamente la coalición recogerá la factura en las próximas elecciones", afirmó en declaraciones al diario "Der Tagesspiegel".

El SPD accedió a regañadientes a reeditar la "groko" tras las elecciones generales de 2017, en que cayó al mínimo histórico a escala nacional del 20,5 %. Finalmente se resignó a ello, ante el peligro de ir a nuevas elecciones y sufrir el siguiente descalabro.

Los sondeos situaban ahora al SPD en un 13 o 14 % a escala nacional, con los conservadores en primer lugar con un 27 %, seguidos de los Verdes con un 21 % y la ultraderecha, con un 15 %.