El juicio al político estrella de Tailandia pone a prueba su democracia

  • Escrito por Gaspar Ruiz-Canela
  • Publicado en Internacional
El opositor antimilitar y estrella emergente de la política tailandesa, Thanathorn Juangrrongruankit, EFE/EPA/NARONG SANGNAK El opositor antimilitar y estrella emergente de la política tailandesa, Thanathorn Juangrrongruankit, EFE/EPA/NARONG SANGNAK

Sus acciones en un grupo de comunicación han sentado en el banquillo al opositor antimilitar y estrella emergente de la política tailandesa, Thanathorn Juangrrongruankit, en un caso que él ha calificado como persecución política.

El fallo que se conocerá este miércoles podría poner a prueba el nivel democrático del país. Thanathorn, un joven empresario millonario que ha creado en dos años un pujante movimiento contra la intervención militar en la política, podría ser condenado a una pena de cárcel o inhabilitado por haber vulnerado presuntamente la prohibición de que los políticos posean acciones en empresas periodísticas.

Sin embargo, él defiende su inocencia y asegura que el juicio en el Tribunal Constitucional, el primero de una veintena más contra él y otros compañeros de su partido Anakot Mai ("Nuevo Futuro"), está motivado por su oposición a los militares y su éxito en las elecciones del pasado marzo en las que su partido quedó tercero. Varios analistas políticos en Tailandia no creen que sea condenado a la cárcel, pero sí que pueda ser inhabilitado en una decisión política auspiciada por las élites promilitares y ultraconservadoras que dañaría el proceso democrático.

FUTURO DE LA DEMOCRACIA

"Si (el tribunal) toma esa decisión, podría socavar el futuro de la democracia tailandesa, probaría que la élite no quiere la democracia en este país", indicó a Efe el politólogo Titipol Phakdeewanich, de la Universidad de Ubon Ratchathani (noreste).

"Probaría que la prioridad es su poder, no el país", dijo Titipol al señalar que el Gobierno promilitar del primer ministro, Prayut Chan-ocha, ve a Thanatorn y su joven partido, formado en 2018, como una amenaza a su hegemonía.

En cualquier caso, el analista afirmó que cualquier decisión judicial contra Anakot Mai o contra sus líderes solo servirá para aumentar la "popularidad" de este movimiento, tal como ocurrió en el pasado con las plataformas cercanas a la familia Shinawatra.

Thanathorn, de 40 años, es una de las caras más visible de la oposición a la última junta militar (2014-2019) encabezada por el general Prayut Cha-ocha, un militar ultramonárquico que persiguió con mano dura cualquier voz disidente. Sin embargo, Prayut fue elegido primer ministro este año por una coalición de partidos tras unas elecciones criticadas por irregularidades y falta de transparencia.

JUSTICIA PROMILITAR

Las acusaciones judiciales contra Thanathorn, algunas por sus críticas contra la junta militar en las redes sociales o por ayudar a manifestantes antijunta, comenzaron antes de los comicios, en los que recibió 6,2 millones de votos a pesar ser un neófito en la política.

Nutchapakorn Nammueng, de la organización defensora de los derechos humanos iLaw, aseguró que la justicia tailandesa ha actuado siempre en contra de los partidos contrarios a los militares, lo que compromete su independencia.

"El Tribunal Constitucional debería ser un pilar del sistema judicial, pero ahora el tribunal se ha convertido en una institución política y es una herramienta política", explicó a Efe Nutchapakorn en conversación telefónica.

El analista recordó que los medios en los que Thanathorn tenía acciones eran de cultura y entretenimiento, lo que no debería causarle ninguna incompatibilidad como político. En cualquier caso, el líder opositor ha reiterado que vendió las acciones antes de presentar su candidatura a los comicios y ha apuntado que al menos 32 diputados del partido gubernamental tenían supuestamente participaciones en medios y no han sido suspendidos temporalmente como él.

NEGOCIACIONES CON LA UE

Los dos analistas de iLaw y la universidad de Ubon coincidieron en que las elecciones no supusieron una vuelta completa a la democracia en el país y opinaron que esto debería ser tomado en cuenta por la Unión Europea (UE), que se ha mostrado dispuesta a retomar las negociaciones de un acuerdo de libre comercio con Tailandia.

"La UE sabe muy bien que Tailandia no puede ser descrita como un país democrático tras las elecciones. Saben que el primer ministro es la misma persona que encabezó el golpe de 2014", recordó el politólogo Titipol.

En este sentido, el experto consideró que la UE debería mantener "precondiciones" en las negociaciones que garanticen la democracia y el incremento de libertad en el país.

Tailandia ha sufrido trece golpes de Estado desde la abolición de la monarquía absoluta en 1932 y el Ejército ha ejercido una gran influencia en la política del país, que en la última década se ha visto agitado por múltiples manifestaciones contra el gobierno de turno.