Irán acusa a EEUU de alentar los disturbios para socavar la seguridad del país

Las autoridades iraníes acusaron este lunes a Estados Unidos de alentar las protestas y disturbios por el aumento del precio de la gasolina con el objetivo de socavar la seguridad del país persa.

Durante una sesión del Parlamento, el presidente de la Cámara, Alí Lariyaní, aseguró que EEUU "no obtendrá ningún resultado instigando disturbios y sabotajes en Irán". "El objetivo de EEUU frente a Irán no es otro que perturbar su seguridad y prender fuego a los intereses de la nación iraní", denunció Lariyaní en su alocución televisada.

Este apoyo de Washington a los manifestantes es, a su juicio, "un comportamiento vergonzoso y oportunista", teniendo en cuanta las sanciones económicas que ha impuesto a Irán, que solo busca desestabilizar el país.

La Casa Blanca indicó el domingo en un comunicado que "EEUU apoya al pueblo iraní en sus protestas pacíficas contra el régimen", al tiempo que condenó el uso de "fuerza letal" contra los manifestantes.

Las protestas, que estallaron el viernes por la noche y que parecen haber amainado, derivaron en disturbios violentos en varias ciudades del país, donde hubo cortes de carreteras, incendios a sucursales bancarias e intentos de asalto a comisarías y almacenes de combustible.

Al menos dos personas han muerto desde el viernes, una de ellas un policía, según los datos oficiales, aunque se prevé que la cifra real de víctimas mortales sea bastante más elevada. También criticó en las últimas horas la injerencia de EEUU en los asuntos de Irán el portavoz del Ministerio de Exteriores, Abas Musaví.

Musaví afirmó que "la noble nación de Irán sabe bien que tales declaraciones hipócritas carecen por completo de sincera simpatía", citando las sanciones impuestas por EEUU el año pasado tras retirarse unilateralmente del acuerdo nuclear de 2015.

El portavoz dijo, asimismo, que "las acciones de varios saboteadores no tienen nada que ver con la naturaleza del pueblo iraní". Las autoridades iraníes han responsabilizado a grupos de fuera del país "antirrevolucionarios", como los descendientes y seguidores de la última dinastía Pahleví o el grupo opositor Muyahidin Jalq, de instigar los disturbios.

Además, han declarado que no permitirán que el caos se adueñe del país y que seguirán adelante con la polémica decisión de racionar la gasolina y aumentar su precio, que se ha incrementado al menos un 50 %.

Según las nuevas medidas, cada conductor puede comprar 60 litros de gasolina al mes a 15.000 riales (unos 0,15 dólares al cambio libre), en vez de a 10.000, y cada litro adicional cuesta 30.000 riales (0,30 dólares).

Debido al descontento popular y a la extensión de las protestas, las autoridades bloquearon el viernes por la noche el acceso a internet para dificultar la organización de las mismas.