Hong Kong amanece por cuarto día con carreteras cortadas y gas lacrimógeno

Hong Kong (China), 14/11/2019.- La policía antidisturbios limpia una calle con ladrillos que dejaron los manifestantes en favor de la democracia dispersos en el pavimento durante una mafia en el distrito central, Hong Kong, China, 14 de noviembre de 2019. Hong Kong es en su sexto mes de protestas masivas, que originalmente fueron desencadenadas por un proyecto de ley de extradición ahora retirado, y desde entonces se han convertido en un movimiento más amplio a favor de la democracia. (Protestas) EFE / EPA / JEROME FAVRE Hong Kong (China), 14/11/2019.- La policía antidisturbios limpia una calle con ladrillos que dejaron los manifestantes en favor de la democracia dispersos en el pavimento durante una mafia en el distrito central, Hong Kong, China, 14 de noviembre de 2019. Hong Kong es en su sexto mes de protestas masivas, que originalmente fueron desencadenadas por un proyecto de ley de extradición ahora retirado, y desde entonces se han convertido en un movimiento más amplio a favor de la democracia. (Protestas) EFE / EPA / JEROME FAVRE

Durante los últimos meses, las protestas en Hong Kong se registraban los fines de semana, pero eso parece haber cambiado desde la jornada de huelga del lunes, a la que han seguido varios días de enfrentamientos como el de hoy, que comenzó con gas lacrimógeno e importantes carreteras cortadas.

Poco después de las 07.00 hora local (23.00 GMT del miércoles), grupos de manifestantes bloquearon el túnel que une la isla de Hong Kong con la parte continental de la ciudad, y la autopista Tolo, que conecta varias zonas periféricas, sigue cortada desde anoche, cuando la Policía denunció que se lanzaron objetos, ladrillos e incluso cócteles molotov a la vía.

El puente número 2 de esa autopista está situado justo al lado de la Universidad China de Hong Kong, donde se han registrado los enfrentamientos más violentos de estos días y donde numerosos estudiantes siguen atrincherados, construyendo barricadas y almacenando cócteles molotov.

El sindicato de estudiantes de ese centro intentó ayer obtener una orden judicial para evitar que los antidisturbios entrasen de nuevo en el campus, pero el tribunal rechazó la demanda.

También hay un centenar de estudiantes encerrados en la Universidad Politécnica, que anunció ayer que suspendía las clases del resto de la semana por la inseguridad.

Ante la situación, las autoridades educativas de la ciudad decidieron cancelar hoy las jornadas lectivas en todas las guarderías, colegios de primaria y secundaria y centros especiales.

Los medios locales se han hecho eco de al menos dos heridos graves durante la jornada de ayer: un trabajador de un departamento gubernamental, que recibió un golpe en la cabeza por un objeto supuestamente lanzado por manifestantes, y un chico de 15 años que fue golpeado en la testa por un bote de gas lacrimógeno; ambos permanecen en estado grave.

Estas dos personas se suman en el balance de heridos graves al joven de 21 años que recibió un disparo de un policía de tráfico el lunes y al hombre de 57 años a quien, ese mismo día, prendió fuego un manifestante tras una discusión política.

Asimismo, la Policía encontró muerto anoche a un hombre de unos 30 años vestido de negro, el color habitual de los manifestantes, aunque la hipótesis es que cayó de un edificio y que no se trata de un caso sospechoso.

El diario hongkonés South China Morning Post asegura esta mañana que la controvertida jefa del Gobierno local, Carrie Lam, se reunió anoche con los altos cargos de su Gobierno para debatir si se deben posponer las elecciones a los consejos de distrito, previstas para el próximo 24 de noviembre, aunque por ahora no hay comunicado oficial de las autoridades al respecto de esa información.

Las manifestaciones en Hong Kong comenzaron en junio a raíz de un polémico proyecto de ley de extradición, ya retirado por el Gobierno, pero han mutado hasta convertirse en un movimiento que busca una mejora de los mecanismos democráticos de Hong Kong y una oposición a la cada vez mayor injerencia de Pekín.

No obstante, algunos manifestantes han optado por tácticas más radicales que la protesta pacífica y los enfrentamientos violentos con la Policía se han convertido en habituales.