Bachelet critica la edad de responsabilidad penal de los menores en Australia

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, criticó este martes a Australia por enviar a correccionales a niños de hasta diez años, la mayoría de ellos de etnias indígenas.

"Me sentí conmocionada por saber que la edad de la responsabilidad (penal del menor) en Australia es de 10 años de edad. Unos 600 niños menores de 14 años son recluidos en centros correccionales cada año en este país, de los cuales un 70 por ciento son aborígenes e isleños del Estrecho de Torres", dijo Bachelet en un discurso en Sídney.

En la alocución dada en una conferencia organizada por la Comisión Australiana de Derechos Humanos, Bachelet confió en que el país "eleve la edad al nivel internacionalmente aceptado, que es de 14 años" y así adoptar las recomendaciones de la ONU.

En su repaso sobre la situación de los derechos humanos en Australia, Bachelet hizo énfasis en la política de inmigración que Camberra retomó en 2012 y por la que se detiene a los migrantes indocumentados en centros ubicados en el Pacífico.

"La gente a la que afecta ampliamente no ha cometido un crimen y muchos de ellos están en una situación vulnerable y algunos son niños. Aún así están sujetos a una reclusión prolongada, indefinida y que no está sujeta a revisión", apuntó la alta funcionaria de la ONU, al instar al gobierno australiano a buscar alternativas.

Además, se refirió a los esfuerzos del gobierno y partidos conservadores para derogar una ley aprobada en marzo gracias al impulso de la oposición y que permite transferir a Australia a los "sin papeles" enfermos alojados en centros de Papúa o Nauru.

Asimismo Bachelet instó a Australia a dar "pasos históricos" hacia el reconocimiento constitucional de los aborígenes como los primeros habitantes de la nación oceánica con el objetivo de enmendar los abusos cometidos desde la colonización británica.

En mayo de 2017, unos 300 representantes de los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres firmaron la llamada "Declaración de Uluru", por el cual reclaman la creación de un organismo propio de representación política y un tratado con el gobierno federal que les dé competencias sobre asuntos que afectan al colectivo.

A pesar de ello, las autoridades y los grupos indígenas no han avanzado en acordar un tratado, por lo que Bachelet pidió al Gobierno redoblar sus esfuerzos.

La alta funcionaria de la ONU, que no tiene previsto dar ninguna rueda de prensa durante su gira extraoficial en Australia, destacó la necesidad de dialogar sobre la situación de los derechos humanos y de incluir en los coloquios a los jóvenes, quienes demandan acciones más decisivas contra la crisis climática.

"El amplio movimiento social que ha movilizado a Australia en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo es un ejemplo inspirador de lo que es posible. Las crecientes movilizaciones por el cambio climático nos da la esperanza de algo similar", expresó Bachelet.