Las dos mayores centrales obreras argentinas se unen amparadas por Alberto Fernández

Un hombre camina frente a carteles del candidato presidencial opositor Alberto Fernández / EFE Un hombre camina frente a carteles del candidato presidencial opositor Alberto Fernández / EFE

La Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) decidió este jueves en Buenos Aires iniciar el proceso de unificación a la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, en un acto al que asistió el candidato favorito a la presidencia argentina, el peronista Alberto Fernández.

Tras 30 años de ruptura, los miembros de la CTA, formada por disidentes de la CGT por diferencias políticas durante el primer gobierno del expresidente Carlos Menem (1989-1999), decidieron en un plenario nacional celebrado en la localidad bonaerense de Lanús volver a formar parte de la Confederación, cuando faltan tres semanas para las elecciones presidenciales del 27 de octubre.

"Por unanimidad, la CTA se encabeza a la unidad de la clase trabajadora argentina con la CGT, momento histórico", proclamó Hugo Yasky, secretario general de la CTA, tras una votación a mano alzada entre los asistentes al congreso.

Yasky explicó que se pudo llegar a este acuerdo gracias a una reunión previa que mantuvieron con la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), quien se presenta como a candidata a vicepresidenta en la fórmula del Frente de Todos, encabezada por Alberto Fernández.

En este encuentro, según el referente de la CTA -central sindical orientada hacia el sector funcionarial-, la expresidenta les insistió en que era necesaria "unidad para ganar la elección que viene" el 27 de octubre.

Fernández ya ganó las primarias de agosto con un 47,8 % por ciento de los votos, frente al 31,8 % que consiguió el presidente argentino, Mauricio Macri, y si repite este resultado en las generales se haría con la presidencia sin necesidad de una segunda vuelta.

En el acto, al que asistieron entre otros el diputado nacional Máximo Kirchner, hijo de Cristina Fernández, y Hugo Moyano, líder del sindicato de camioneros, Yasky incidió en la idea de votar para "recuperar la justicia social, la producción y el trabajo digno".

El secretario general de la CTA calificó este día de "histórico", tras años de desencuentros entre ambas centrales sindicales.

Durante el congreso, todos los oradores se mostraron críticos con el Gobierno de Macri por la subida de la inflación y la pobreza en el país bajo su mandato, mientras que el público recibió con vítores la intervención de Fernández, su principal rival.