Una asociación de Policía de Hong Kong aboga por usar munición real en las protestas

Hong Kong (China), 15/09 / 2019.- La policía antidisturbios se retira a una entrada del metro mientras están rodeados por una multitud de residentes enojados después de enfrentamientos con manifestantes en Hong Kong, China, el 15 de septiembre de 2019. Los manifestantes instaron al Reino Unido El gobierno tomará medidas para que China no cumpla con la Declaración Conjunta Sino Británica. Hong Kong ha entrado en su cuarto mes de protestas masivas desencadenadas por un proyecto de ley de extradición ahora suspendido a China continental. Las protestas se han convertido en un movimiento más amplio a favor de la democracia. (Protestas) EFE / EPA / JEROME FAVRE Hong Kong (China), 15/09 / 2019.- La policía antidisturbios se retira a una entrada del metro mientras están rodeados por una multitud de residentes enojados después de enfrentamientos con manifestantes en Hong Kong, China, el 15 de septiembre de 2019. Los manifestantes instaron al Reino Unido El gobierno tomará medidas para que China no cumpla con la Declaración Conjunta Sino Británica. Hong Kong ha entrado en su cuarto mes de protestas masivas desencadenadas por un proyecto de ley de extradición ahora suspendido a China continental. Las protestas se han convertido en un movimiento más amplio a favor de la democracia. (Protestas) EFE / EPA / JEROME FAVRE

La Asociación de Agentes de Policía de Baja Graduación de Hong Kong, la más numerosa de la región administrativa especial, abogó este lunes por el uso de munición real a la hora de hacer frente a las protestas que desde hace más de tres meses se suceden en la ciudad.

El organismo consideró que los ladrillos y los cócteles molotov que algunos manifestantes violentos lanzan durante los enfrentamientos con la policía pueden ser letales, "por lo que está justificada una respuesta más contundente que el uso de gas lacrimógeno o pelotas de goma", informó la radiotelevisión local RTHK.

Los enfrentamientos se repitieron este mismo domingo en la excolonia británica, después de que la policía prohibiera una manifestación convocada por el Frente Civil de Derechos Humanos, y en la que los agentes respondieron con caños de agua y gas lacrimógeno al lanzamiento de ladrillos, adoquines y cócteles molotov.

"Si los agentes afrontan amenazas a sus vidas, deberían usar fuerza apropiada y razonable para protegerse a sí mismos y a los demás", por lo que "se debería ponderar (el uso de) munición real", señaló la Asociación de Agentes de Policía de Baja Graduación.

Las manifestaciones masivas comenzaron a principios de junio como oposición a un controvertida propuesta de ley de extradición que, según abogados, activistas y opositores, hubiera permitido a Pekín acceder a "fugitivos" refugiados en suelo hongkonés y juzgarles en territorio chino, bajo un sistema carente de garantías.

Después de todo un verano de manifestaciones masivas, cuya escalada de violencia continúa aún en aumento, la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, decidió el pasado 4 de septiembre retirar oficialmente la propuesta de ley, que había archivado y declarado "muerta" con anterioridad, sin lograr apaciguar las protestas.

Sin embargo, los manifestantes exigen cuatro demandas más, además de la retirada oficial del texto: la investigación independiente de la brutalidad policial a la hora de dispersar las protestas, la amnistía a todos los arrestados, la retirada del término "revuelta" a las manifestaciones del 12 de junio y el sufragio universal para elegir a los mandatarios locales.

Bajo la fórmula 'Un país, dos sistemas', Pekín se comprometió a mantener durante 50 años una serie de libertades en Hong Kong -inimaginables en suelo chino- desde que recuperó la soberanía en 1997 después de más siglo y medio de dominio colonial británico.