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Cuarenta años de torturas y violaciones de derechos en Guinea Ecuatorial


El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, en un momento de su intervención en el periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, Estados Unidos, el 27 de septiembre del 2018. EFE/Justin Lane/Archivo El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, en un momento de su intervención en el periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, Estados Unidos, el 27 de septiembre del 2018. EFE/Justin Lane/Archivo

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, cumple este sábado 40 años al frente del Gobierno, dejando una larga lista de abusos y violaciones de derechos humanos, denuncia hoy Amnistía Internacional (AI). "Los ecuatoguineanos que cumplen 40 años nacieron y crecieron en un país donde los derechos humanos han sido violados de manera constante y sistemática", apunta la responsable de campañas de AI para África Occidental, Marta Colomer, en un comunicado.

Las libertades de asociación y de reunión están severamente restringidas en el país y el Gobierno impone condiciones restrictivas para el registro y operación de las ONG, señala. "Durante demasiado tiempo, la gente ha vivido en un clima de miedo debido a la impunidad por las violaciones y abusos de los derechos humanos, incluido el encarcelamiento de defensores de derechos humanos, activistas y opositores políticos a causa de cargos falsos", añade Colomer.

Obiang llegó al poder en 1979, tras encabezar un golpe de Estado contra su tío Francisco Macías, fecha a partir de la que ha erigido un férreo monopolio en muchas esferas del país desde el ámbito político. El año pasado, un tribunal ordenó la disolución del opositor Ciudadanos por la Innovación (CI), la única formación que obtuvo representación parlamentaria en las elecciones de 2017, un solo escaño en un Parlamento bicameral de 170 miembros.

Además, según AI, aunque a finales de 2006 entró en vigor una ley para acabar con la tortura, en la práctica la Policía ecuatoguineana sigue usando la fuerza bruta para conseguir confesiones de los detenidos.

La mayoría de los agredidos son miembros de la oposición y activistas políticos, como el caso de Joaquín Elo Ayeto, miembro de la formación opositora Convergencia para la Democracia Social (CPDS), arrestado y torturado el pasado 25 de febrero en relación a un supuesto complot para asesinar al presidente.

Según los testimonios de prisioneros recogidos en el comunicado de AI, las prácticas de tortura más comunes son los choques eléctricos, la asfixia simulada con agua y colgar por los pies a la persona interrogada durante horas. Los niños también han sido objeto de torturas, denuncia AI, como sucedió en febrero de 2015, cuando docenas de menores fueron arrestados de forma arbitraria y golpeados en protestas civiles durante la Copa Africana de Naciones (CAN) celebrada en Malabo.

Desde su independencia en 1968, la excolonia está considerada uno de los países más represivos del mundo por las acusaciones de detenciones y torturas de disidentes, y las denuncias de repetidos fraudes electorales hechas por la oposición, parte de la comunidad internacional y organizaciones defensoras de los derechos humanos.