España acude al G20 de Osaka sin esperar avances pero no admitirá retrocesos

  • Escrito por Patricia de Arce.
  • Publicado en Planeta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo / EFE El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo / EFE

España acude a la cumbre del G20 de Osaka (Japón) con pocas esperanzas de que haya avances en materia de comercio internacional y de lucha contra el cambio climático con respecto a la última reunión del grupo en Buenos Aires, pero espera, en cualquier caso, que no haya más retrocesos.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, viaja esta noche a Osaka para asistir a su segundo G20 -que se celebra el viernes y el sábado- en este momento complicado en las relaciones internacionales, en plena guerra comercial entre China y Estados Unidos que también afecta a Europa, y con el debate abierto sobre el clima, marcado por la actitud desafiante de Donald Trump.

Un momento, además, que no es menos difícil en materia de política nacional, porque el líder socialista aún no cuenta con los votos suficientes para su investidura.

La cumbre de Osaka se celebrará justo antes de la reunión extraordinaria del Consejo Europeo prevista para el día 30 y que tiene que llegar a un acuerdo sobre el reparto institucional de la UE, por lo que es previsible que Sánchez discuta el asunto en las bilaterales que tendrá en Japón con otros líderes europeos, entre ellos la alemana Angela Merkel y el francés Emmanuel Macron.

Ya a su llegada a la cumbre, Sánchez tendrá una primera reunión de coordinación con los jefes de Gobierno europeos que estarán en Osaka: Merkel, Macron, la todavía primera ministra británica, Theresa May, el jefe de Gobierno holandés, Mark Rutte y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

Además quiere tener un encuentro con los asistentes iberoamericanos a la cumbre, aunque está aún por cerrar, y en el que estarían el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el de Argentina, Mauricio Macri, el de Chile, Sebastián Piñera, y el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.

Y habrá, como es previsible, varias reuniones bilaterales que Sánchez espera tener con distintos líderes, entre los que en principio no se encuentra el presidente estadounidense, Donald Trump.

Fuentes del Gobierno recuerdan que esta cumbre comienza ya con dificultades porque está siendo complicado consensuar la declaración conjunta por los dos asuntos más espinosos, el comercio internacional y el cambio climático.

España querría que no se repitiera lo ocurrido en Buenos Aires, cuando Estados Unidos se descolgó del acuerdo que todos los demás firmaron a favor del Acuerdo de París contra el cambio climático, aunque admite que no hay que hacerse ilusiones porque es posible que Trump se mantenga en la misma línea.

Pedro Sánchez tiene previsto hablar, precisamente, en la sesión sobre el clima, así como en otra sobre innovación y digitalización.

Sánchez, que interviene en el panel del clima después de que la UE fracasara en su intento de consensuar el compromiso de los Veintiocho de llegar a la neutralidad carbónica -resultado neto de cero emisiones- en 2050, insistirá en que no puede haber vuelta atrás en el cumplimiento del Acuerdo de París.

Hablará también en esta sesión de otras cuestiones en debate como la contaminación marina o el efecto que las migraciones tienen sobre el clima.

En la cumbre en su conjunto, el presidente español hará como siempre una defensa firme del multilateralismo como método eficaz para gestionar los problemas globales y para entenderse entre estados en materias como la defensa y el libre comercio, y su rechazo al proteccionismo o a las guerras comerciales.

Es previsible, además, que Sánchez aborde con otros líderes el acuerdo que Europa espera alcanzar con Mercosur. Sánchez impulsó la semana pasada una carta al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, que firmaron otros seis jefes de Estado y de Gobierno de la UE, para culminar las negociaciones y cerrar por fin este acuerdo que lleva sin culminar casi dos décadas.

Un asunto que estará sobre la mesa en el encuentro que, por ejemplo, Sánchez va a mantener con Mauricio Macri a petición del presidente argentino. Junto a Sánchez viaja a Osaka su mujer, Begoña Gómez, que participará en la agenda paralela que el G20 ha organizado para los acompañantes de los líderes, centrada en actividades culturales.

Y tras Osaka, Sánchez viajará a Bruselas para la cumbre europea extraordinaria para buscar un acuerdo sobre el reparto institucional.

Moncloa recuerda, en cualquier caso, que no se puede esperar cualquier decisión o anuncio formal en Osaka. Porque los cargos los consensuarán los Veintiocho en Bruselas entre el domingo y el lunes.