La oposición mantiene en vilo a millones de personas en Kenia

NAIROBI (KENIA), 14/08/2017.- Una hombre permanece sentado a la espera de clientes en su tienda en Nairobi, Kenia, hoy, 14 de agosto de 2017. Kenia sigue recuperando la normalidad hoy mientras los seguidores de la oposición esperan a que sus líderes les presenten mañana la estrategia a seguir después de no reconocer la reelección del presidente, Uhuru Kenyatta, y descartar solucionar sus problemas por la vía judicial. El líder de la coalición opositora Súper Alianza Nacional (NASA, siglas en inglés), Raila Odinga, pidió ayer a los kenianos que no acudieran este lunes a trabajar en señal de duelo por "los patriotas muertos" en los enfrentamientos con la Policía. EFE/Daniel Irungu NAIROBI (KENIA), 14/08/2017.- Una hombre permanece sentado a la espera de clientes en su tienda en Nairobi, Kenia, hoy, 14 de agosto de 2017. Kenia sigue recuperando la normalidad hoy mientras los seguidores de la oposición esperan a que sus líderes les presenten mañana la estrategia a seguir después de no reconocer la reelección del presidente, Uhuru Kenyatta, y descartar solucionar sus problemas por la vía judicial. El líder de la coalición opositora Súper Alianza Nacional (NASA, siglas en inglés), Raila Odinga, pidió ayer a los kenianos que no acudieran este lunes a trabajar en señal de duelo por "los patriotas muertos" en los enfrentamientos con la Policía. EFE/Daniel Irungu

La oposición mantiene en la incertidumbre a millones de kenianos al retrasar hasta mañana miércoles el anuncio, previsto para hoy, de "un gran movimiento" en sus planes para intentar revertir los resultados de las elecciones del 8 de agosto, que considera amañadas.

La coalición opositora Súper Alianza Nacional (NASA) achacó el retraso a la "complejidad" y "naturaleza delicada" del asunto que está tratando y, tras varios anuncios de inminente comparecencia, emitió un comunicado en el que invitaba a esperar un día más.

"El debate -sobre la estrategia- sigue en curso y avanza, lamentamos que tarde más de lo previsto", señalaban sus portavoces en un escueto escrito.

El líder de la NASA, Raila Odinga, visitó el pasado domingo los suburbios de Kibera y Mathare, en Nairobi, donde han tenido lugar algunos de los disturbios más graves por enfrentamientos entre seguidores de la oposición y la Policía.

Allí prometió a sus votantes -6,8 millones en todo el país- que hoy, martes, presentarían su plan para enfrentarse al "fraude electoral perpetrado por el Jubileo", el partido gobernante.

"No hay vuelta atrás. Cada voto debe contar, y contará", clamó Odinga.

Desde entonces, diversos líderes de la oposición han alimentado la expectativa para el anuncio que debía producirse hoy: el Movimiento Wiper, uno de los partidos que componen la NASA, escribía ayer en su cuenta de Twitter que desvelarían "la esperanza de Kenia, donde el desarrollo, el Estado de derecho, la paz y la prosperidad estén a la orden del día".

"Kenia solo podrá prosperar si se libra del flagelo de la corrupción, los sobornos, el nepotismo y los infames juegos de poder político", dice otro de sus mensajes.

Sin embargo, parece que para conocer la aparente solución a todos estos problemas habrá que esperar al menos hasta mañana, algo que prolongará aún más la situación de tensión que vive este país del este de África desde las elecciones celebradas hace una semana.

Desde el mismo día de las votaciones, la oposición ha calificado reiteradamente de "fraude" los comicios y se ha negado a aceptar la reelección del presidente Uhuru Kenyatta, descartando además la vía judicial para resolver la disputa y alegando que "el juicio pertenece al tribunal de la opinión popular".

Este rechazo provocó numerosas protestas violentas en diferentes zonas del país, en las que han perdido la vida decenas de personas.

Las cifras son dispares: la oposición habla de más de 100 muertos; la Comisión Nacional para los Derechos Humanos de Kenia, de 24; la Cruz Roja confirma 15, mientras que la única fuente oficial que ofrece un número por ahora es el comandante de la Policía de Nairobi, que aseguró que han muerto 10 personas en la capital.

Por su parte, el presidente Uhuru Kenyatta aseguró ayer, en una de sus escasas apariciones públicas desde las elecciones, que su Gobierno no tolerará manifestaciones violentas.

Asimismo, Kenyatta pidió usar los cauces legales si se quiere impugnar los resultados electorales.

En su discurso del domingo, Odinga pidió a sus votantes que hicieran huelga el lunes en señal de duelo por los "patriotas caídos" durante las manifestaciones, aunque la mayoría de la población ignoró la convocatoria.

En Kenia, donde millones de personas viven con menos de un euro al día, muchos no han podido trabajar durante una semana por la situación de inseguridad vivida.

El recuento oficial de la Comisión Electoral dio la victoria el pasado viernes a Kenyatta, reelegido para un segundo mandato con un 54% de los votos, resultados que Odinga se negó a aceptar.

Odinga ya rechazó los resultados de los comicios de 2007, lo que derivó en una ola de violencia postelectoral en la que murieron unas 1.100 personas.