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Ardern considera que las diferencias con China son "más difíciles de reconciliar"


La laborista Jacinda Ardern en una imagen de archivo. La laborista Jacinda Ardern en una imagen de archivo.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, dijo este lunes que las diferencias de los sistemas de su país y China, así como de sus respectivos valores e intereses, se están volviendo "más difíciles de reconciliar" a medida que el país asiático va creciendo.

"Este es un reto que nosotros, y muchos otros países de la región Indo-Pacífico, pero también de Europa y otras regiones, también estamos afrontando", expresó Ardern en un discurso en la Cumbre Empresarial China, al insistir que las diferencias "no necesitan definir nuestras relaciones".

Al defender la independencia de su política exterior, Ardern recordó que se ha expresado, ya sea de forma individual como en bloque, o de forma privada o pública, respecto a China, su principal socio comercial en el intercambio de bienes, incluyendo asuntos espinosos como el respecto a los derechos humanos.

"Esto no tiene por qué hacer descarrilar nuestra relación. Es simplemente una realidad", comentó la mandataria al subrayar que "los neozelandeses esperan que su gobierno adopte una postura de principios" especialmente cuando los valores del país "están en juego".

Las declaraciones de Ardern se dan después de que el mes pasado, su ministra de Exteriores, Nanaia Mahuta, afirmara que su país asumirá una postura más independiente respecto a China, desmarcándose de ese modo de la alianza estratégica de los "Cinco Ojos" a la que pertenece y que integran Estados Unidos y Australia.

Por su lado, la embajadora de China en Nueva Zelanda, Wu Xi, quien estuvo presente en la Cumbre Empresarial, reconoció la relación bilateral de larga data, aunque alertó contra la "interferencia" en los "asuntos internos" de su país, específicamente en lo que se refiere a Hong Kong y Xinjiang, según Radio New Zealand.

La embajadora remarcó que las denuncias de trabajo forzado y genocidio de la minoría musulmana de los uigüres en Xingiang son "mentiras fabricadas" por las fuerzas opuestas a China, al advertir del "envenenamiento" de la cooperación internacional, la división del mundo o incluso la confrontación.