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Resaca electoral en Singapur con avances de la oposición

  • Escrito por Carlos Sardiña Galache
  • Publicado en Internacional

Singapur se levantó esté sábado con resaca electoral tras unos comicios celebrados el viernes en los que la oposición consiguió avanzar, pero no logró desbancar a la formación política en el poder, el Partido de Acción Popular (PAP), que gobierna la ciudad-Estado desde la independencia en 1965.

En unas elecciones anticipadas por el primer ministro, Lee Hsien Loong para que el Gobierno tenga un mandato sólido para combatir la pandemia de coronavirus hasta que se desarrolle una vacuna y hacer frente a la recesión económica que se avecina, según su razonamiento, la principal formación de la oposición, el Partido de los Trabajadores (PT), consiguió los mejores resultados en casi una década.

El PT obtuvo un 11 por ciento de votos y 10 escaños, frente al PAP, que obtuvo el 61 por ciento de los votos y 83 escaños, por lo que la formación gobernante perdió parte de sus apoyos, lo que no fue suficiente para que cundiera el triunfalismo entre la oposición.

"No me siento eufórico en absoluto. De hecho, creo que tenemos mucho trabajo por delante y creo que tenemos que trabajar muy duramente", declaró Pritam Singh, líder del PT, este sábado a la prensa.

AVANCE DEL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES

Sin embargo, el PT, que sólo se presentaba en 21 de las 93 circunscripciones en juego, obtuvo un 50,5 por ciento de los votos en las mismas, lo que supone un avance del 10,7 por ciento con respecto a los resultados que obtuvo en las elecciones de 2015, mientras que el PAP, que concurría en todas las circunscripciones, vio mermado su apoyo en un 8,6 por ciento.

El PT, de tendencia socialdemócrata, se presentaba con un programa electoral que demandaba incrementar la transparencia en un país con escasa libertad de expresión, crear un sistema de sanidad pública universal y gratuita o adelantar la edad mínima para votar de los 21 a los 18 años, lo que le ha granjeado el apoyo de muchos votantes jóvenes.

Por su parte, el primer ministro Lee Hsien Loong reconoció que el número de votos recibidos por su partido es "mejorable" y no fue "tan alto" como esperaba, pero aceptó la "responsabilidad" de gobernar la ciudad-Estado en los cinco próximos años, felicitó a la oposición por sus buenos resultados y saludó que haya "diversidad de voces" en el Parlamento.

LA ETERNA HEGEMONIA DEL PAP

Fundado en 1957, cuando Singapur era aún una colonia británica, el Partido de los Trabajadores nunca ha conseguido disputarle la hegemonia al conservador PAP, fundado tres años antes por Lee Kuan Yew, padre del actual primer ministro y el fundador de la Singapur moderna.

Fallecido en 2015, Lee Kuan Yew no solo consiguió la independencia de la ciudad-Estado, sino que la llevó con mano de hierro "del tercer mundo al primero", como tituló el libro en el que explicaba las claves de su éxito, y construyó las bases para que la ciudad-Estado disfrute de una de las rentas per cápita más elevadas del mundo: una mezcla de liberalismo económico y autoritarismo político.

Lee Hsien Loong, que gobierna desde 2004, no se ha separado un ápice del camino marcado por su padre y ha conseguido mantener al PAP en el poder, mientras la oposición acusa al Gobierno de nepotismo, falta de transparencia y controlar los principales medios de comunicación y usar las leyes para coartar la libertad de expresión de las voces críticas.

Además, el sistema electoral singapurense, inspirado en el británico, está diseñado para favorecer los partidos de gran tamaño y, en este sentido, una ONG formada por parlamentarios y exdiputados del Sudeste Asiático afirmó que, aunque no haya fraude ni irregularidades electorales en la ciudad-Estado, los comicios no son "justos" por la hegemonía del PAP.

"Hay una razón por la que el gobernante PAP ha ganado todas las elecciones desde el autogobierno de Singapur : el proceso entero está diseñado en gran medida a su favor", indicó en un comunicado Teddy Baguilat, miembro de Parlamentarios de ASEAN para los Derechos Humanos (APHR).

LA CRISIS QUE SE AVECINA

Entretanto, Singapur se enfrenta este año a una caída del PIB de entre el 4 y el 7 por ciento como consecuencia del impacto del nuevo coronavirus en la economía, lo que supondrá la peor recesión del país desde la independencia de este pequeño país que ha conseguido convertirse en el centro financiero del Sudeste Asiático.

A pesar de tener uno de los PIB per cápita más altos del mundo, esta nación llena de hoteles de lujo y centros punteros de investigación también padece una alta desigualdad, con un índice Gini del 0,452, aunque ha mejorado en los últimos años.

Esa desigualadad también se refleja en el salario del primer ministro, uno de los mandatarios que más cobran del mundo, con un salario de 2,2 millones de dólares singapurenses (1,5 millones de dólares o 1,3 millones de euros) al año. EFE.