Quantcast
ÚNETE

Verín (Ourense): su doble confinamiento, por el paritorio y por el virus

  • Escrito por Lorena Rodríguez de la Torre
  • Publicado en Crónicas
Juan Raposo y María Munaco posan en el Hospital de Verín, Ourense, antes de entrar a la consulta del ginecólogo Javier Castrillo. La localidad orensana de Verín respira ya aliviada después de pasar, en menos de un año, a encerrarse primero por la reapertura del paritorio y en los últimos tiempos para combatir la Covid-19. EFE/ Brais Lorenzo Juan Raposo y María Munaco posan en el Hospital de Verín, Ourense, antes de entrar a la consulta del ginecólogo Javier Castrillo. La localidad orensana de Verín respira ya aliviada después de pasar, en menos de un año, a encerrarse primero por la reapertura del paritorio y en los últimos tiempos para combatir la Covid-19. EFE/ Brais Lorenzo

La localidad orensana de Verín respira ya aliviada después de pasar, en menos de un año, a encerrarse primero por la reapertura del paritorio y en los últimos tiempos para combatir la Covid-19.

El final del año 2019 y parte de 2020 quedará marcado en este municipio gallego, en efecto, no solamente por la pandemia, sino también por la rebelión que inició el pasado diciembre un grupo de embarazadas, -y que se saldó con su victoria-, para seguir dando a luz en el hospital comarcal.

Lejos quedan ahora aquellos cánticos de “Verín, non se pecha”, así como las multitudinarias movilizaciones.

Por el momento, los datos parecen dar la razón a las protestantes, tras el argumento esgrimido para la supresión de baja natalidad en una comarca golpeada por la despoblación. Desde la reapertura del servicio, en enero, este complejo médico ha tenido 37 alumbramientos, y, de ellos, una docena, rima incluida, en plena cuarentena.

Una cifra que sería todavía más elevada si se contabilizasen los partos que se atendieron en Ourense mientras perduró el cierre del servicio. El jefe de Ginecología, Javier Castrillo, echa cuentas con todo ello y concluye, en una conversación con Efe, que las cifras "están muy bien".

“Esos datos evidencian que lo que decían no era cierto y que el paritorio es necesario, en especial ahora con el estado de alarma”, añade a su vez Aurora Sola, integrante de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, en la división de Monterrei, y una de las mujeres que más se implicaron, desde el minuto uno, en las marchas a pie de calle.

Sola, que destaca el "boom" de los partos, se pregunta cuál sería la situación de las gestantes “si no hubiesen podido dar a luz en Verín” durante esta crisis sanitaria al tiempo que reivindica, una vez más, “la tranquilidad” que supone que los nacimientos sean en Verín, sin exponerse a riesgos innecesarios, como los propios, aduce, del traslado en ambulancia.

Con el hospital libre del pequeñísimo agente infeccioso que ha alterado la vida en el planeta, los sanitarios respiran un poco más aliviados y los partos siguen su curso, adaptados a las nuevas circunstancias. La mayor parte de las consultas previas se atienden vía telefónica y únicamente se realizan los controles que son necesarios.

En el momento culmen, con protocolos “menos restrictivos que los que han utilizado en otros sitios en base a las recomendaciones de los organismos", detalla Javier Castrillo, en Verín las madres no son separadas jamás del recién nacido y pueden disfrutar del “contacto piel con piel” mientras que al padre siempre le está permitido participar en el proceso.

"Todo con la máxima normalidad", abunda. Tal es el caso que, antes de la desescalada, alguna embarazada de Ourense se animó a recorrer el camino inverso, para dar a luz en Verín, con mayor tranquilidad. En este momento, pese a las restricciones que todavía imperan, las gestantes no se sienten solas y tienen sus clases maternales por videoconferencia.

La iniciativa impulsada por el equipo de matronas cuenta con 154 mujeres anotadas, en su mayoría del área de Verín, pero también de diversos puntos de Galicia. Castrillo aboga, si piensa en el patógeno, por la necesidad de realizar más pruebas y estudios más amplios a toda la ciudadanía para así evitar posibles rebrotes.

"Para manejar una epidemia lo más importante son los datos. Un paciente lo atiendes con medios pero si quieres manejar y saber de una epidemia, necesitas datos y necesitas estudios, y, en Galicia, se han hecho pocos, tarde y mal”. Expresa su opinión y remata. EFE .