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La COVID sitúa a los virólogos alemanes en la línea del amor-odio mediático

  • Escrito por Gemma Casadevall
  • Publicado en Internacional
Berlín (Alemania), 30/05 / 2020.- Las personas asisten a una protesta contra las restricciones impuestas por el gobierno para frenar la propagación del coronavirus, en la Puerta de Brandenburgo en Berlín, Alemania, el 30 de mayo de 2020. Una serie de manifestaciones en toda la capital alemana, pidiendo el fin de las restricciones sociales y económicas impuestas debido a la pandemia de coronavirus. Los eventos están organizados por grupos de varios motivos, activistas de derecha, creyentes de la teoría de la conspiración y más, también se llevaron a cabo varias manifestaciones contrarias por parte de organizaciones de izquierda. (Protestas, Alemania) EFE / EPA / MICHELE TANTUSSI Berlín (Alemania), 30/05 / 2020.- Las personas asisten a una protesta contra las restricciones impuestas por el gobierno para frenar la propagación del coronavirus, en la Puerta de Brandenburgo en Berlín, Alemania, el 30 de mayo de 2020. Una serie de manifestaciones en toda la capital alemana, pidiendo el fin de las restricciones sociales y económicas impuestas debido a la pandemia de coronavirus. Los eventos están organizados por grupos de varios motivos, activistas de derecha, creyentes de la teoría de la conspiración y más, también se llevaron a cabo varias manifestaciones contrarias por parte de organizaciones de izquierda. (Protestas, Alemania) EFE / EPA / MICHELE TANTUSSI

El virólogo de referencia en Alemania frente a la pandemia, Christian Drosten, acapara el debate político y científico nacional, enfrentado al sensacionalista "Bild" y defendido por los principales medios de comunicación del país.

"Venerado y odiado", es el título de portada del semanario "Der Spiegel", con un primer plano de Drosten, el virólogo que asesora al Gobierno de Angela Merkel. La frase sintetiza una semana compleja para el científico, receptor de defensas apasionadas y amenazas.

"Sin nosotros, los científicos, tendríamos 100.000 muertos más", afirma al semanario. Alemania, país cuya población no ha vivido un confinamiento, aunque sí se paralizó en parte su vida pública, ha salido hasta ahora mejor parada que otros países: 181.196 contagios verificados, según el Instituto Robert Koch (RKI), de los cuales 164.900 son pacientes recuperados y 8.489 víctimas mortales.

La coalición de Merkel ha seguido los parámetros del RKI, cuyo director, Lothar Wieler, junto con Drosten, director de Virología del Hospital Universitario de La Charité en Berlín, son los científicos de referencia frente a la pandemia.

Drosten, más mediático que Wieler, es objetivo prioritario de los ataques del "Bild", el diario más leído de Alemania. La hostilidad de ese medio se plasmó en varias portadas, la más reciente "denunciando" aparentes errores en sus estudios.

DE LA HOSTILIDAD MEDIÁTICA A LA AMENAZA

Varios colaboradores del científico, en cuyos testimonios dice haberse basado "Bild", negaron haber estado en contacto con ese medio. Ello no ha evitado a Drosten amenazas por mail o en las redes sociales, así como la exhibición de un cartel que le comparaba con Josef Mengele, el médico del campo de exterminio nazi de Auschwitz.

El virólogo ha interpuesto una demanda para que se investigue la autoría del cartel. Hay que decir sin embargo que no está solo en esas amenazas: otros colegas, asimismo muy presentes en los medios, sufren este tipo de hostigamientos.

Ese es el caso del virólogo de la Universidad de Bonn Hendrik Streeck, cuyas opiniones a veces han entrado en confrontación con las de Drosten. Y, en el ámbito político, asimismo han recibido amenazas el experto en Sanidad del Partido Socialdemócrata (SPD) Karl Lauterbach y el jefe del gobierno de Baviera Markus Söder, de la Unión Socialcristiana (CSU), partido del bloque conservador de Merkel.

Drosten rechazó, vía twitter, responder a las informaciones de "Bild", que le había dado una hora antes del cierre de redacción para dar su versión. "Me dan una hora para que me pronuncie. Tengo cosas mejores que hacer", escribió Drosten.

El propio director de "Bild", Julian Reichelt, lamentó a posteriori haber pretendido una respuesta en tan corto plazo de tiempo. Pero negó que detrás de ello hubiera una campaña personal.

El estudio en cuestión tocaba una fibra muy sensible: los niños, como factor de transmisión. Fue publicado en abril y analizaba la concentración del virus en personas de distintas edades. La conclusión era que los niños podían ser igual de infecciosos que los adultos, factor decisivo para la reapertura de colegios.

"Bild" afirmaba a grandes titulares que el informe era "groseramente falso", citando a esos expertos que luego se distanciaron o desmintieron lo publicado.

El artículo es uno de los capítulos en la batalla mediática en torno a la COVID-19. La pandemia ha colocados al mundo científico en la vanguardia informativa, con algunos efectos colaterales.

Los virólogos necesitan tiempo para analizar y dar respuesta a una pandemia que, unos meses atrás, nadie conocía, ha recordado reiteradamente Merkel, la líder que, muchos años antes de entrar en política a principios de los 90, se doctoró en Ciencias Físicas.

EL HOSTIGAMIENTO A MERKEL ALCANZA A SUS VIRÓLOGOS

Las recomendaciones de los científicos no son únicas. Drosten se ha visto confrontado tanto a las opiniones de Streeck como a las de otro colega muy mediático, Alexander Kekulé, apóstol de la reapertura total que reclaman, entre otros, la gran industria.

Mientras el mundo de la ciencia busca respuestas, la opinión pública se divide en el amor-odio hacia Drosten. "Bild", un medio que, en tiempos del canciller y patriarca conservador Helmut Kohl (1982-1998), fue claramente "amigo" de sus filas, se decantó ya por la hostilidad a Merkel durante la crisis migratoria de 2015.

Las posiciones que defiende desde entonces en sus portadas se acercan más a los postulados de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) que al bloque conservador de la canciller.

Los ataques del poderoso rotativo no parecen, hasta ahora, hacer mella en Merkel. Su gestión de la crisis en la pandemia la ha revalorizado, con una intención de voto del 39 % -según sondeos de las televisiones públicas ARD y ZDF-, el mejor valor para su bloque conservador desde que abrió su cuarto mandato. EFE.