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Obligados a trabajar y expuestos al virus en los call center de Portugal

  • Escrito por Cynthia de Benito
  • Publicado en Internacional
Obligados a trabajar y expuestos al virus en los call center de Portugal. EFE/EPA/JOSE COELHOEFE Obligados a trabajar y expuestos al virus en los call center de Portugal. EFE/EPA/JOSE COELHOEFE

Miles de españoles que trabajan en call centers en Portugal afrontan estos días un obstáculo extra a su ya precaria situación: protegerse del coronavirus, una misión imposible para muchos a los que aún no se permite teletrabajar. "Nos han amenazado con perder el sueldo", dice el español José.

Su testimonio no es una excepción, ni siquiera minoría dentro de este sector, que emplea a 100.000 personas en Portugal y es considerado uno de los más precarios del mercado laboral.

Con sueldos que para portugueses rondan el mínimo -635 euros- y se elevan para extranjeros, que pueden recibir entre 750 y 1.300, los empleados han desenterrado el hacha de guerra para que se les permita teletrabajar, tal como recomienda el estado de emergencia declarado el 19 de marzo.

Una exigencia que ha generado muchos problemas en algunas empresas porque lleva tiempo y exige un despliegue de equipos, defiende la patronal del sector, que asegura que la "abrumadora mayoría" ya teletrabaja.

Pero hay quien sigue acudiendo a su puesto. Algunos españoles denuncian presión y amenazas para obligarles a ir la oficina mientras la pandemia se expande: esta semana se han denunciado 5 contagios en la sede de Teleperformance en Lisboa. El Sindicato de Trabajadores de Call Centers estima que entre 200 y 300 personas trabajan en las instalaciones de esta compañía.

SENSACIÓN DE "IMPOTENCIA" Y MIEDO

Entre los que todavía tienen que acudir al trabajo está Miguel, un andaluz de 25 años que además vive en un piso compartido facilitado por la empresa, una opción frecuente en los call centers que en su caso significa que si pierde el empleo pierde también donde vivir. Todo de golpe.

"Como para ponerse a buscar trabajo y piso en mitad de una pandemia", comenta Miguel, cuyo salario es de 750 euros. Es uno de los casos estándar, afirma a EFE Danilo Moreira, presidente del Sindicato de Trabajadores de Call Center. "La mayor parte de los trabajadores son portugueses y suelen recibir el salario mínimo, aunque hay después campañas en las que tienen premios variables.

En campañas extranjeras ganan más, en el caso de españoles suelen rondar los 800 euros, pero depende", apunta. No existen datos sobre cuántos españoles trabajan en estos call centers en Portugal.

Se sabe, por un informe sobre elaborado para la Asociación Portuguesa de Contact Centers (APCC) en 2017, que los hablantes de español suelen rondar el 4 % del total. La cuenta arroja alrededor de 4.000 personas, pero son apenas estimaciones, porque incluyen a trabajadores latinoamericanos y portugueses que atienden en español.

Miguel no ha contado a su familia que va cada día al edificio de su empresa, Teleperformance, para no preocuparles con un relato que incluye a veces a "gente llorando de la ansiedad o con miedo de salir cada día" en la oficina.

"Primero nos dijeron que solo era un virus y criticaron nuestra actitud infantil. Luego la gente empezó a ponerse nerviosa y empezamos a enviar a casa a un par a hacer pruebas con los equipos. A los pocos días la mitad estaba en casa y la otra mitad allí (en la oficina) para asegurar que si los (equipos) de casa no están operativos sigan funcionando", sostiene.

José trabaja en casa. Este madrileño de 27 años asegura que hay una "sensación de impotencia" entre sus compañeros por el trato recibido de la empresa, que desoyó durante dos semanas las demandas de su equipo para teletrabajar y abordó el proceso después en pocos días alegando "que todo les había venido de imprevisto".

También critica que parte de la plantilla es obligada a ir a la oficina. "Nos han amenazado con perder el sueldo, nos han amenazado con ponernos faltas injustificadas (lo que acarrearía un despido si se acumulan) y por otra parte, que casi es la que más daño hace, han intentado 'comprar' la salud de mis compañeros ofreciendo comida gratis en la cafetería de la empresa", asegura.

No todos, sin embargo, tienen experiencias negativas. Carlos, de 30 años, trabaja desde casa y asegura que una vez que se decretó el estado de emergencia en el país, se movilizaron rápido y "en el edificio no quedaba casi nadie".

"Me dieron un equipo, aunque estamos afrontando mil problemas, como es normal", añade este español, que reconoce que se han tomado algunas medidas, como colocar "en las paredes gel desinfectante, pero con 1.000 personas en el edificio es complicado".

TELETRABAJO LENTO DE APLICAR

"¿Por qué no quieren las empresas el teletrabajo? Porque implica costes para ellos. En un call center tienes un ordenador para 5 personas en horarios diferentes, y en teletrabajo van a tener 5 ordenadores. Es decir, requiere inversión", explica Moreira.

El Sindicato de Trabajadores de Call Centers entregó un preaviso de huelga a mitad de mes para exigir el teletrabajo de forma inmediata, y considera que este movimiento ha sido clave para que las compañías enviaran a gran parte de sus plantillas a casa. Pero desde la Asociación de Call Centers aseguran que muchas de estas empresas no fueron notificadas de la inminente huelga.

"Se está haciendo un gran esfuerzo para colocar lo más rápido posible al mayor número de personas a trabajar en casa", cuenta a EFE Ana Gonçalves, secretaria general de la APCC, que señala que "una empresa con 3.000 personas lo consigue posiblemente más rápidamente que una que tenga 10.000", y por eso algunas aún tienen personal en las oficinas.

"El Gobierno dijo que los servicios esenciales tiene que seguir funcionando. Algunas de estas empresas hacen servicios esenciales y no pueden parar", argumenta. Algunos ejemplos de esos servicios son "de automóvil, que retira a personas de la carretera; aseguradoras o de emergencia de las marcas de los coches". EFE.