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Los ecologistas instan a aplicar las enseñanzas de la sacudida del COVID-19

Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace. EFE/Mondelo/Archivo Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace. EFE/Mondelo/Archivo

Con frases como "Hemos jugado con la naturaleza", "Hemos roto el equilibrio", "Se ha desajustado el planeta" o "Debemos formatear el sistema", los responsables de los principales grupos ecologistas analizan un presente sacudido por el coronavirus y la necesidad de aplicar sus enseñanzas tras el confinamiento.

UNA CRISIS ANUNCIADA

Tras la reciente celebración del Día Mundial de los Bosques, Greenpeace recuerda que el sida, la gripe A, el ébola y ahora el coronavirus tienen orígenes diversos, pero hay un factor que claramente contribuye a aumentar el riesgo de transmisión de estas enfermedades: la pérdida de bosques y el deterioro ambiental.

"Desde Greenpeace, siempre hemos visto el respeto al medio ambiente como una oportunidad para crecer como sociedades sobre una base sólida que nos permita afrontar situaciones difíciles", subraya Mario Rodríguez, director de la ONG en España. Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, recuerda que otras pandemias "han puesto en evidencia que la apuesta más importante es no jugar con la naturaleza" y que el cambio climático "iba a tener un impacto en las enfermedades".

"Dábamos por sentado que teníamos todo organizado como sociedades occidentales, pero no era cierto, estábamos jugando con la naturaleza y no estábamos preparados", subraya Del Olmo, quien asegura que muchas pandemias "están relacionadas también con la pérdida de biodiversidad o el comercio de especies, que dispara las enfermedades de todo tipo".

Para Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, se ha roto "el equilibrio" y la destrucción de hábitats y el comercio de animales salvajes "hace que ciertos patógenos busquen otro huésped". "El coronavirus nos ha golpeado, y si alguien se creía que esta sociedad era fuerte y que todo lo pueden defender los mercados, nos ha puesto en nuestro sitio", afirma la responsable de SEO/BirdLife.

ABORDAR EL PRESENTE

La situación de confinamiento derivada del decreto del estado de alarma en España ha obligado a las ONG a ajustar sus campañas y a atender desde casa las necesidades más acuciantes del medio ambiente y de la sociedad. En Greenpeace, cuenta Mario Rodríguez, toda la plantilla trabaja desde sus casas, una medida que, aunque no libre de dificultades, ha sido posible gracias a que son "una organización muy flexible" y desde hace años ya habían incorporado "la interconexión digital" a su modelo de funcionamiento.

Asunción Ruiz elogia la respuesta del equipo de SEO/BirdLife, incluso antes de que se decretara el aislamiento obligatorio; "debemos ser ejemplarizantes, estamos declarados de utilidad pública y tenemos que contagiar esa necesidad", dice. "De momento, los programas de ciencia ciudadana han parado su actividad, pero tenemos un amplio abanico de actividades para niños, jóvenes y familias", incide.

En WWF, "ha sido relativamente fácil", porque están "muy organizados en equipos pequeños" que trabajan en temas muy concretos, explica Juan Carlos del Olmo. Asegura que siguen "muy activos" y que sólo han aplazado el trabajo de campo, aunque teme que la incertidumbre y el miedo tras esta crisis sanitaria se traduzca en una caída de nuevos socios, cuya cuota hoy día supone el 50 por ciento de sus recursos.

TIEMPOS DE REACCIÓN

En Greenpeace creen que "la agenda medioambiental y social debe estar en el centro de las medidas que se pongan en marcha para afrontar la crisis", afirma Mario Rodríguez, aunque "es obvio que la prioridad inmediata es de carácter sanitario y social".

"Cuando haya que reconstruir la situación, hay que hacerlo compatible con cuestiones como la transición energética hacia un modelo más justo social y medioambientalmente, la inversión en ciudades más saludables y transportes más sostenibles; hay que formatear el sistema", señala Mario Rodríguez.

Para Asunción Ruiz, "sin duda ahora la emergencia es sanitaria", pero no se puede olvidar el cambio global que ha producido la pandemia y que "es urgente" que todos juntos atienda "a esa transición ecológica" como la mejor manera de protegerse.

"Necesitamos una naturaleza sana que nos proteja de enfermedades, del fuego, la sequía o las inundaciones" y cuando la salud pública lo permita "hay que ser mucho más exigentes con la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático", apostilla.

Ante la posibilidad de que tras esta crisis "se aflojen las medidas ambientales", la directora de SEO/BirdLife insta a "no perder la coherencia" y recuerda que España tiene "la suerte" de ser "un país con mucha naturaleza que conservar y restaurar y este puede ser un fantástico banco de empleo que además devuelva el equilibrio territorial a España”.

Juan Carlos del Olmo cree que el futuro inmediato está en los presupuestos generales del Estado y teme que el Gobierno "destine todos los recursos a fortalecer la economía y tenga la tentación de colocar en un segundo plano la agenda ambiental". "Sería un gran error, el coronavirus no puede ser una excusa para retrasar lo que es urgente, tenemos por delante diez años críticos para tomar decisiones", subraya el responsable de WWF. EFE.