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Se sospecha del gobierno de Turquía por el contrabando masivo de personas inmigrantes durante este fin de semana a Grecia

Según informa Aljazeera, los contrabandistas turcos estarían cooptando a personas para trasladarlas hacia Grecia de manera gratuita. Lo que no queda claro es quién paga a estos contrabandistas.

El portavoz del gobierno griego, Stelios Petsas informó a través de un comunicado de que “en lugar de restringir las redes de contrabandistas de personas, Turquía se ha convertido también en contrabandista”.

Precisamente ayer por la noche, más de 500 personas llegaron a las islas del este del mar Egeo de Grecia, Samos, Chios y Lesbos, en 13 embarcaciones. Se producía después de la llegada de 151 personas que llegaron el sábado, en una llegada masiva de personas que se viene produciendo desde que el pasado jueves Turquía abriese sus fronteras.

La reacción de Grecia anunciada ayer por la tarde fue la de cerrar las fronteras. Lo anunció después de que se celebrase una reunión del Consejo de Seguridad Nacional. “A partir de ahora no aceptaremos nuevas solicitudes de asilo durante un mes”, anunció Kyriakos Mitosotakis. Tiene en sus manos actualmente 125.000 solicitudes de asilo.

Para dar este anuncio Grecia se ampara en el artículo 78 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, según el cual, en “situación de emergencia” provocada por una afuencia repentina de nacionales de terceros países, Grecia puede solicitar la asistencia de la UE.

Según el portavoz del gobierno griego la afluencia de personas que se viene produciendo desde el jueves pasado se percibe como una “presión repentina, masiva, organizada y concertada del movimiento de población del este”. Añadía que “este movimiento está siendo alentado y dirigido por Turquía, contraviniendo sus obligaciones en base a la Declaración de la UE-Turquía”.

La declaración a la que se refiere es la que se firmó en el año 2016, a través de la cual Turquía y la UE se comprometían a proteger sus fronteras comunes y aceptarían devoluciones de nacionales de terceros países que no estuvieran dentro de los parámetros establecidos para ser amparados por la protección.

El gobierno griego también ha anunciado por su parte, que debido a la naturaleza de la llegada masiva de forma deliberada, no puede considerarse que la llegada de los últimos días de estas personas pueda estar amparada por el derecho internacional de asilo, sino que este solamente sería aplicable a casos muy concretos y de manera individual. En base a esta situación, Grecia comenzará a deportar a los recién llegados a sus países de origen siempre que sea posible, sin necesidad de identificarlos ni registrar su llegada.

El programa de reubicación de la UE en base al cual existía un cierto reparto de los refugiados en distintos Estados miembro de la UE se ha paralizado. Esta situación ha generado, por ejemplo, que se haya colocado una vaya alambrada en el norte de Grecia. Y se está produciendo una reacción alarmante por parte de grupos de extrema derecha que nos han dado imágenes aberrantes durante el fin de semana.

Por ejemplo algunos residentes locales han bloqueado el acceso al campamento de Moria, que es donde llegan los refugiados. Otros se acercaron al puerto pesquero de Thermi para intentar evitar que los refugiados llegasen a tierra. La mayoría de la población de Lesbos se muestra indignada, no por la llegada de los refugiados sino por la falta de organización por parte del gobierno griego que pueda disponer de medidas de urgencia para poder resolver esta situación. La cuestión es que si no se establece un reparto entre los Estados miembro, localidades como Lesbos no pueden hacer frente a la llegada de miles de personas. Sus infraestructuras no son suficientes.