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El coronavirus se lleva por delante la reunión política del año en China

  • Escrito por Jesús Centeno
  • Publicado en Internacional

Tras ser el motivo de la cancelación de conciertos, eventos deportivos, viajes y hasta del cierre de ciudades enteras, el coronavirus ha provocado también la suspensión del pleno de la Asamblea Nacional Popular (ANP, legislativo), la reunión política más importante del año que se celebra en China.

Fuentes oficiales informaron a Efe de que el encuentro, que congrega cada año a unos 3.000 representantes de todo el país en el pequinés Gran Palacio del Pueblo y cuyo inicio estaba previsto a principios de marzo, se pospondrá, aunque se desconoce hasta cuándo.

Este martes, la prensa oficial china indicó que el próximo día 24 el Comité Permanente de la ANP se reunirá para valorar, entre otras cosas, la propuesta para retrasar el encuentro del organismo, en el que se fijan las directrices y los presupuestos para los meses siguientes, aunque no lo confirmó de forma oficial.

Eso sí, el portavoz de la ANP Zang Tiewei dijo a la agencia estatal de noticias Xinhua que posponer la reunión permitiría a los miembros del Gobierno "concentrarse en el control de la epidemia", que ha causado ya al menos 1.868 muertos y 72.436 contagios.

En su última actualización, la Comisión Nacional de Sanidad china informó de que hay 11.741 casos graves, pero que 12.552 personas habían superado con éxito la enfermedad y habían sido dadas de alta.

La nómina de nuevos infectados sumó 1.886 pacientes -162 menos que el día anterior-, de los cuales 1.807 se registraron en la provincia de Hubei, el epicentro del brote.

Entretanto, el prestigioso epidemiólogo chino Zhong Nanshan, jefe del equipo nacional de expertos al frente de la lucha contra el virus, reiteró hoy en una charla informativa la necesidad de separar a los enfermos por gripe estacional de los contagiados por el virus.

"Si no se resuelve eso, los contagios no se detendrán", dijo.

Añadió que sólo algunos casos aislados presentan un periodo de incubación de más de dos a siete días y que sólo un caso de los 1.099 casos diagnosticados que han investigado presenta un periodo incubación de más de 24 días. Unicamente trece casos mostraron una incubación de más de 14 jornadas.

MUERE EL DIRECTOR DE UN HOSPITAL DE WUHAN

Entre las víctimas, el doctor Liu Zhiming, director del Hospital Wuchang de la ciudad china de Wuhan, la capital de Hubei, que permanece en cuarentena desde el 23 de enero.

Liu, neurocirujano de 50 años, se convierte así en el primer director de un hospital que sucumbe a la enfermedad. El centro que dirigía era, además, una de las clínicas especialmente designadas para la atención a pacientes de COVID-19 en esa ciudad.

En torno a 2.000 trabajadores sanitarios chinos han resultado infectados por el nuevo coronavirus, y varios de ellos han fallecido, entre ellos el doctor Li Wenliang, un médico que trató de alertar a sus compañeros sobre una posible nueva enfermedad y que fue reprendido por "difundir rumores" por parte de las autoridades.

En un editorial desacostumbradamente incisivo, la publicación especializada Caixin aseguró hoy que la respuesta del país a la epidemia ha erosionado el Estado de derecho en China.

"Algunos funcionarios tomaron medidas que evidentemente violaron la ley o los derechos de los ciudadanos. En algunas áreas se han cerrado arbitrariamente carreteras, cortado aldeas enteras y bloqueado el tráfico. Ha habido filtración pública de información personal de ciudadanos con posibles contagios. Ha habido controles abiertamente discriminatorios", denuncia la publicación.

Según Caixin, algunas medidas de las autoridades podrían haber incluso facilitado la rápida expansión del virus, dejando entrever "agujeros en el estilo de gobernanza del país".

"Los funcionarios que no han hecho lo suficiente para controlar la epidemia deben rendir cuentas", asevera el editorial, que pide severos castigos para quienes hayan infringido la ley.

CANCELACIONES Y REVISIONES A LA BAJA

Entretanto, el país se debate entre volver al trabajo y arriesgarse a nuevas infecciones, teniendo en cuenta que mantener a los ciudadanos en sus hogares podría causar un grave daño económico.

La asamblea anual no ha sido la única víctima colateral registrada hasta la fecha: también se han pospuesto o cancelado el inicio de las ligas chinas de fútbol y de baloncesto, el Foro de Desarrollo de China o la ceremonia de entrega de premios del Festival Internacional de Cine de Hong Kong, entre muchos otros.

Además, grandes empresas globales como el gigante tecnológico Apple han reconocido que no conseguirán los ingresos previstos para el primer trimestre del año debido al brote del coronavirus, que ha perjudicado la venta y producción de los teléfonos iPhone en China.

La empresa tiene una gran dependencia de China, dado que allí entrega una quinta parte de sus ventas y depende de los trabajadores chinos para fabricar y montar gran parte de los componentes de sus iPhone, iPad y ordenadores Mac que luego vende en todo el mundo.

"La escasez de suministros de iPhone afectará temporalmente los ingresos en todo el mundo", subrayó Apple en un comunicado.

La empresa explicó hoy que la producción de sus teléfonos iPhone ha disminuido porque los empleados chinos están reincorporándose a sus puestos de trabajo de manera "más lenta" de lo anticipado.

Otras multinacionales, como el grupo automovilístico alemán Volkswagen, también han anunciado que van a interrumpir la producción en algunas de sus fábricas en China, su mayor mercado único, hasta el 24 de febrero.

Según la marca, hay problemas en la cadena de suministro y en la logística, y muchos de sus empleados no pueden viajar por el país.

Los síntomas del nuevo coronavirus son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero pueden venir acompañados de fiebre y fatiga, tos seca y dificultad para respirar.

Hasta la fecha, todos los fallecimientos menos cinco -en Taiwán, Japón, Francia, Filipinas y Hong Kong- se han producido en la China continental y, aunque una treintena de países cuentan con casos diagnosticados, China acapara en torno al 99 % de los infectados. EFE.