LA ZURDA

La crisis política en Turingia dispara los sondeos a favor de la izquierda

Berlín (Alemania), 14/02 / 2020.- La canciller alemana Angela Merkel asiste a la presentación de la moneda especial de dos euros 2020 'Brandenburg' en Berlín, Alemania, el 14 de febrero de 2020. (Alemania) EFE / EPA / ALEXANDER BECHER Berlín (Alemania), 14/02 / 2020.- La canciller alemana Angela Merkel asiste a la presentación de la moneda especial de dos euros 2020 'Brandenburg' en Berlín, Alemania, el 14 de febrero de 2020. (Alemania) EFE / EPA / ALEXANDER BECHER

La tormenta política desatada en el estado federado alemán de Turingia, con la elección como jefe del gobierno regional de un liberal gracias a los votos de la ultraderecha y la Unión Cristianodemócrata (CDU), ha disparado las expectativas de voto a favor de La Izquierda en unas hipotéticas nuevas elecciones.

Según un sondeo difundido hoy, la Izquierda, el partido del hasta ahora primer ministro regional, Bodo Ramelow, obtendría en unos nuevos comicios un 40 %, un récord histórico para ese partido y casi diez puntos más que los logrados el pasado octubre, en los que quedó ya como primera fuerza.

La ultradrechista Alternativa para Alemania (AfD) se consolida en esa encuesta como segunda fuerza regional, con un 25 %, una subida de medio punto respecto a las últimas regionales. La CDU, el partido de Angela Merkel, caería al 14 %, siete puntos menos que entonces, mientras que el Partido Liberal (FDP) quedaría fuera de la cámara regional, por no alcanzar el mínimo para obtener escaños, el 5 %.

Ramelow, quien hasta ahora gobernaba en coalición con verdes y socialdemócratas, no logró su reelección tras haber quedado en minoría su tripartito. El FDP, la formación más pequeña en la cámara de Turingia, propuso entonces para el cargo a su líder regional,Thomas Kemmerich, quien salió elegido con los votos de AfD y CDU.

Con ello se desató una tormenta política de alcance nacional, ya que se rompió el cordón sanitario del conjunto de formaciones parlamentarias contra la ultraderecha. La AfD está liderada en Turingia por Björn Höcke, representante de su ala más radical y cercana al neonazismo.

Kemmerich acabó renunciando al cargo, en medio de fuertes presiones, después de que la canciller Merkel calificara de "imperdonable" lo ocurrido y llamase a revertir la situación.

La crisis arrastró a escala nacional a la líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer. La sucesora de Merkel al frente del partido renunció en los días siguientes a tratar de ser designada como candidata del bloque conservador a la Cancillería en las generales previstas para 2021 y anunció su retirada como jefa de la formación.

AKK, como se conoce a Kramp-Karrenbauer, tomó el relevo de Merkel al frente de la CDU en 2018. En ese periodo no había conseguido consolidarse como líder y tampoco supo dar una respuesta contundente en medio de la crisis generada en Turingia.

Hasta ahora no se ha oficializado una lista de aspirantes a sucederla, aunque sí han mostrado su disposición a asumir el reto quienes en 2018 fueron los rivales de AKK en la lucha por la presidencia del partido: Friedrich Merz, antiguo rival interno de Merkel, y el ministro de Sanidad, Jens Spahn, ambos representantes del ala más derechista de la CDU.

En medios alemanes se atribuyen asimismo aspiraciones al cargo al primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, representante de la línea de Merkel. El cuarto en liza, en lo que se refiere a la candidatura a la Cancillería, sería el líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Markus Söder.

La CDU y la CSU han concurrido desde hace décadas con una candidatura conjunta a las elecciones nacionales. El último candidato bávaro fue Edmund Stoiber, en 2002, cuando Merkel, siendo ya presidenta de la CDU, renunció a luchar por ese puesto a favor del representante del partido hermanado. EFE.