LA ZURDA

La socialdemocracia alemana condiciona su coalición al liderazgo de Merkel

Berlín (Alemania), 12/02 / 2020.- La canciller alemana, Angela Merkel, al comienzo de una reunión del gabinete en la cancillería alemana en Berlín, Alemania, el 12 de febrero de 2020. El gabinete del gobierno alemán se ocupará del proyecto de ley que implementa el Directivas de la UE sobre el desplazamiento de trabajadores como parte de la prestación de servicios, entre otros. (Alemania) EFE / EPA / HAYOUNG JEON Berlín (Alemania), 12/02 / 2020.- La canciller alemana, Angela Merkel, al comienzo de una reunión del gabinete en la cancillería alemana en Berlín, Alemania, el 12 de febrero de 2020. El gabinete del gobierno alemán se ocupará del proyecto de ley que implementa el Directivas de la UE sobre el desplazamiento de trabajadores como parte de la prestación de servicios, entre otros. (Alemania) EFE / EPA / HAYOUNG JEON

El Partido Socialdemócrata (SPD) alemán condiciona el mantenimiento de la gran coalición de Gobierno que integra con el bloque conservador a que siga al frente de ella la canciller Angela Merkel y advierte que un cambio de liderazgo implicaría su fin prematuro.

"Angela Merkel es la canciller y con ella formamos esta coalición", afirmó el secretario general del SPD, Lars Klingbeil. El propósito del SPD es agotar la legislatura bajo ese ejecutivo, prosigue el representante de ese socio de gobierno. Pero ello sólo sucederá bajo el liderazgo actual.

En sentido parecido se pronunció el líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Markus Söder, integrante del bloque conservador con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller. Söder advirtió ya ayer que no debe buscarse "un fin abrupto de la era Merkel", ya que Alemania necesita "un gobierno estable, con una canciller internacionalmente respetada".

Las advertencias del SPD y los conservadores bávaros se producen en medio del debate precipitado por el anuncio de retirada de Annegret Kramp-Karrenbauer, presidenta del partido de la canciller desde 2018.

AKK, como se denomina a Kramp-Karrenbauer, informó el lunes de que no aspirará a ser la candidata conservadora en las elecciones generales de 2021. Tampoco seguirá al frente del partido ya que, en su opinión -y la de Merkel-, ambas funciones deben recaer en la misma persona.

UN CALENDARIO SUCESORIO CUESTIONADO

El plan de AKK es que en los próximos meses se defina al próximo candidato a la cancillería y que este sea ratificado como tal y también como nuevo líder del partido en el congreso federal de la CDU, el próximo diciembre, momento en el cual dejará formalmente la presidencia..

Tanto en la CDU como en la CSU se ha cuestionado este plan porque implica postergar la decisión durante meses. El propio Söder apremió ayer a que se resuelva la cuestión sucesoria al frente del partido "en un plazo rápido".

En medios alemanes se considera que AKK no conseguirá llevar adelante su fórmula de relevo ordenado. Se habla de un fin precipitado de su etapa al frente del partido. Y de que, en caso de que el elegido para la nueva presidencia no sea afín a la línea de la canciller, la crisis podría llevarse adelante a la gran coalición.

AKK llegó a la presidencia de la CDU como sucesora preferida por Merkel, pero nunca consiguió imponerse como líder. A esa situación se sumó ahora su mala gestión en la crisis generada la semana pasada por la elección en el "Land" de Turingia del liberal Thomas Kemmerich con los votos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y de la CDU.

Con esta votación se rompió la norma de no cooperar con la extrema derecha ni buscar mayorías parlamentarias con su apoyo. La propia Merkel calificó lo ocurrido de imperdonable y llamó a revertir esa situación, a lo que siguió la dimisión de Kemmerich y disolución de la cámara de ese "Land" del este del país.

UN CUARTETO OFICIOSO DE ASPIRANTES

Entre los nombres que suenan como posibles aspirantes a la presidencia del partido están el de Friedrich Merz, rival interno histórico de Merkel, quien ya luchó por asumir el liderazgo en 2018, pero fue derrotado por la mínima por AKK.

Merz representa al ala más derechista de la CDU, lo mismo que quien fue entonces el tercer aspirante en liza, el ministro de Sanidad, Jens Spahn. En medios alemanes se baraja asimismo como eventual aspirante al puesto, como representante de la línea de Merkel, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet.

Asimismo se atribuyen aspiraciones a ser candidato a la Cancillería al bávaro Söder. La CDU y la CSU concurren desde hace décadas a escala nacional con una candidatura conjunta, de acuerdo a su norma.

El último candidato de la CSU a unas elecciones generales fue Edmund Stoiber, en 2002. Entonces Merkel era ya la presidenta de la CDU, pero no estaba consolidada en su liderazgo. Acabó cediendo, aunque a regañadientes, la designación al entonces líder de su partido hermanado. EFE.