LA ZURDA

Salvini busca ganar el feudo de la izquierda italiana para cercar al Gobierno

  • Escrito por Gonzalo Sánchez
  • Publicado en Internacional
Matteo Salvini, durante el mitin final de la campaña electoral este pasado 24 de enero de 2020. EFE / EPA / PASQUALE BOVE Matteo Salvini, durante el mitin final de la campaña electoral este pasado 24 de enero de 2020. EFE / EPA / PASQUALE BOVE

Italia celebró este domingo unas elecciones regionales en Emilia-Romaña (norte) y Calabria (sur) que el ultraderechista Matteo Salvini pretende aprovechar para desgastar al Gobierno del país, en manos de la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el centroizquierda.

Casi cinco millones y medio de italianos están llamados a las urnas en Emilia-Romaña (3,5 millones) y Calabria (1,9) y los colegios estarán abiertos hasta las 23.00 locales (22.00 GMT), cuando comenzará el escrutinio, que se prolongará durante la noche.

Ambas regiones representan las dos caras de la misma moneda: la primera es una de las más prósperas y con mayor calidad de vida del país, mientras que la segunda, en la punta de "la bota" de la península Itálica, está entre las más atrasadas, en ese remoto sur a menudo olvidado.

En Emilia-Romaña, según los sondeos, se vive un muy ajustado pulso entre el presidente saliente, Stefano Bonaccini, del Partido Demócrata (PD, centroizquierda), y la senadora Lucia Borgonzoni, apoyada por la coalición de partidos derechistas agrupados en torno al líder de la Liga y exministro del Interior Matteo Salvini.

Por otro lado en Calabria, gobernada desde 2014 por la izquierda, compiten la candidata de derechas, Jole Santelli, favorita en todas las encuestas; el de izquierda, Filippo Callipo; el del Movimiento 5 Estrellas (M5S), Francesco Aiello, y el independiente Carlo Tansi.

Pero toda la atención se centra en Emilia-Romaña por ser el histórico bastión de la izquierda, que la gobernó durante los últimos setenta años. Una hegemonía que hoy podría acabar.

UNA AFLUENCIA DISPAR

Por el momento los datos de afluencia a las urnas demuestran una tendencia dispar: en la región norteña se ha producido un importante aumento respecto a los comicios de hace cinco años, mientras que en la sureña se mantiene prácticamente en la línea habitual.

En concreto Emilia-Romaña duplica su participación: al mediodía había votado el 23,44 % del censo, mientras que en la anterior cita solo lo hizo el 10,77 % a esa hora. En Calabria lo había hecho un 10,48 % de los electores, frente al 8,85 % de los comicios de 2014.

La candidata derechista en la primera región, Borgonzoni, aseguró tras votar en Bolonia sentirse "optimista" por estos datos que, cree, pronostican unas "grandes ganas de cambio".

OBJETIVO: UN CERCO AL GOBIERNO

Para ello Salvini se ha entregado al máximo en la campaña, consciente de que la conquista de ese territorio supondría una duro varapalo para los partidos del Gobierno: el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), el PD, la izquierdista Libres e Iguales y la centrista Italia Viva.

Una coalición surgida precisamente después de que él mismo diera por rota su alianza con el M5S el pasado agosto, en un intento de adelantar unos comicios que le permitieran gobernar a él, dado su ímpetu electoral como primera partido tras las elecciones europeas.

Fiel a su estrategia de dura oposición, en estos meses de campaña en Emilia-Romagna protagonizó todo tipo de sonadas polémicas, como cuando llamó al interfono de una familia de tunecinos para preguntar si traficaban con drogas en un barrio de la periferia boloñesa.

E incluso lanzó una campaña de ayuno entre sus seguidores después de que el Senado diera los primeros pasos -con sus votos a favor- para quitarle la inmunidad y permitir su enjuiciamiento por bloquear una nave con inmigrantes en junio, cuando era ministro del Interior.

Pero en estos meses Salvini se topó también con el movimiento ciudadano de las "sardinas", promotor de manifestaciones que inundaron las calles con cánticos como el "bella ciao" partisano.

EL EJECUTIVO CENTRAL DESCARTA REPERCUSIONES

Su objetivo, a fin de cuentas, es mostrar músculo al Gobierno de Italia, su objetivo más ansiado, si bien desde el Ejecutivo descartan que las elecciones en Emilia-Romaña y en Calabria puedan tener repercusión alguna sobre su continuidad.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha expresado su convicción de que los resultados serán "positivos" y darán "más energía y entusiasmo" a la coalición.

Pero en caso contrario, opción posible de acuerdo con los sondeos, su Ejecutivo seguiría en pie: "Pensar que alguien se pueda venir abajo porque una cita electoral no satisfaga sus expectativas es completamente equivocado, no funciona así", aseguró a la prensa.

Lo cierto es que estas elecciones regionales llegan en un momento de gran debilidad para el principal partido del Gobierno, el Cinco Estrellas, que ha pasado de ser la principal formación del país a estar en caída libre allá donde se presenta.

Tal es así que la formación antisistema vivió esta semana la dimisión de su líder, Luigi Di Maio, actual ministro de Exteriores.

ITALIA SE TIÑE DE AZUL

Mientras, las últimas elecciones regionales han ido "tiñendo" de azul el mapa italiano, con los triunfos de la coalición entre la Liga de Salvini, la conservadora Forza Italia de Silvio Berlusconi y la ultraderechista Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni.

A falta de saber el resultado de estos comicios, dicha alianza ya controla 12 de las 20 regiones de Italia: Véneto, Liguria, Piamonte, Lombardía, Bolzano, Friuli-Venecia-Julia (norte), Umbría, Abruzos, Molise (centro), Basilicata (sur) y las islas de Sicilia y Cerdeña. EFE.