LA ZURDA

Solidaridad a la intemperie

  • Escrito por Borja Méndez
  • Publicado en Crónicas
Cientos de madrileños se han puesto este sábado en la piel de una persona sin hogar durmiendo a la intemperie en el centro cultural Matadero dentro de la primera "Gran dormida mundial" que se celebra en nuestro país, con la que se pretende concienciar a los ciudadanos de las dificultades de los sin techo. EFE/Rodrigo Jiménez Cientos de madrileños se han puesto este sábado en la piel de una persona sin hogar durmiendo a la intemperie en el centro cultural Matadero dentro de la primera "Gran dormida mundial" que se celebra en nuestro país, con la que se pretende concienciar a los ciudadanos de las dificultades de los sin techo. EFE/Rodrigo Jiménez

Cientos de madrileños se han puesto este sábado en la piel de una persona sin hogar y dormirán a la intemperie dentro de la primera "Gran dormida mundial" que se celebra en nuestro país con la que se pretende concienciar a los ciudadanos de las dificultades de los sin techo.

"Vamos a vivir una mínima parte de lo que sienten en su día a día las personas sin hogar", explica a Efe María una joven estudiante de 21 años que "viene concienciada" desde casa, ya que los domingos por la mañana ayuda a los indigentes.

Dos mil personas, según los organizadores de Hogar Sí, cargadas con esterillas, sacos de dormir o dobles capas de ropa se preparan para combatir el frío nocturno en el centro cultural Matadero, donde las temperaturas apenas alcanzarán los tres grados.

Desde Alicante ha llegado el matrimonio formado por Javier y Alicia. "Menos luces de Navidad y consumismo", clama esta pareja como propuesta para solucionar "problemas básicos" como el que esta noche se quiere visibilizar.

Alicia contrasta el caso de España con el de Escocia, un país que empezó hace 20 años a tomar medidas para combatir este problema social con un reparto mas equitativo de la riqueza. Jesús, un portero de un edificio céntrico de la capital, comparte esa opinión y considera "penoso" que en nuestro país todavía haya gente que no tiene hogar.

"No es justo y es una desgracia", enfatiza con su saco de dormir a la espalda. Cristina ha llegado a Matadero con su esterilla, pero no se encuentra bien y quizá no se quede a dormir. En cualquier caso, hace hincapié en la necesidad de poner el foco en este gran problema porque cualquiera de la noche a la mañana puede encontrarse en la calle.

"Puedes perder el trabajo mañana y verte sin hogar", apostilla. Madrid se ha sumado a este evento mundial en el que participarán un total de 50.000 personas en 50 ciudades del mundo, con el compromiso de recaudar 50 millones de dólares (45,4 millones de euros) para ayudar a los sintecho y los refugiados.

Según los datos, en España hay 31.000 personas sin hogar y 8.000 de ellas duermen de forma regular en la calle Y lo que es peor.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) las personas sintecho acogidas en centros han aumentado casi un 10 % en dos años y ya son 18.000. "Intentamos acercar esta causa de una forma agradable a la sociedad. Para que se hagan una pequeña idea de lo que significa vivir en la calle.

La gente que tiene esta situación no está así porque quiera", explica la subdirectora de Hogar Sí, Maribel Ramos. A las 19.30 horas se abrieron las puertas de un recinto en el que están actuando solidariamente artistas como Andrés Suárez, Marlon, Marlango, Despistaos, Maika Makovski, Depedro, Neuman, La La Love You, Isma Romero o Soledad Vélez.

Precisamente, uno de ellos, Depedro hace un llamamiento a la sociedad: "Que mire a su alrededor para ver las necesidades de las personas que tenemos cerca".

"Es muy duro darte cuenta de que necesitamos hablar de un derecho fundamental, tener un techo para dar calor a tu familia", recalca a Efe. Según los datos de la organización, los sintecho -un 20 % mujeres frente al 80 % de hombres- tienen normalmente una esperanza de vida 20 años menor que la población en general.

Un problema complicado pero del que se puede salir, como explica Diego, uno de los asistentes al evento, que abandonó las calles gracias a la ayuda de una entidad. "Es muy duro y un problema muy grande. No he dormido en la calle por gusto.

Necesitas alguien que te comprenda y te ayude", dice a Efe con su saco de dormir sobre la espalda y que volverá a utilizar esta noche en un "experimento social" que concluirá a las seis de la mañana de mañana domingo con un desayuno colectivo.