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Meloni pide «una transición ecológica, no ideológica» que esté «libre de radicalismo»


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La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, pidió hoy en la Cumbre del Cambio Climático COP28, que se celebra en Dubai, «una transición ecológica, no ideológica», que esté «libre de radicalismo» y que «no comprometa la esfera económica y social».

«Italia está haciendo su parte en el proceso de descarbonización, lo está haciendo de manera pragmática, con un enfoque de neutralidad tecnológica, libre de radicalismo», dijo Meloni, que este viernes anunció una aportación de 100 millones al fondo ‘Pérdidas y daños’ para ayudar a alcanzar los objetivos de esta COP28.

«Si queremos ser eficaces, debemos perseguir una sostenibilidad ambiental que no comprometa la esfera económica y social: necesitamos una transición ecológica, no ideológica», enfatizó la líder utraderechista.

En su opinión, esta cumbre llega «en un momento clave en el esfuerzo por mantener las temperaturas por debajo de 1,5 grados: hemos alcanzado el primer ‘balance global’ y hay razones para ser optimistas, pero el objetivo está lejos, la COP28 tiene que marcar un punto de inflexión».

«Estamos llamados a dar una dirección clara y a implementar acciones razonables pero concretas, como triplicar la capacidad global de generación de energía renovable para 2030 y duplicar la tasa global de mejora anual de la eficiencia energética», dijo.

Sobre el compromiso de Italia, Meloni explicó que «se están sustituyendo gradualmente los combustibles fósiles por renovables», además de «adoptar un nuevo plan para la energía y el clima» e «invertir recursos en biocombustibles,».

«En el contexto europeo, formamos parte de la neutralidad del carbono para 2050 y para reducir las emisiones al menos en un 55 % para 2030. Pero también estamos comprometidos con el programa fit for 55, con un enfoque multiestructural».

Meloni reiteró el compromiso de Italia con África al que se destinará «una parte significativa» del fondo italiano para el clima, dotado con 4.000 millones de euros, y que la energía es «uno de los pilares del plan» elaborado por su Gobierno para revitalizar sus relaciones con ese continente.

Todos estos aspectos -enfatizó- estarán en el centro de la presidencia italiana del G7, en 2024, mientras el país trabaja para convertirse en «un centro estratégico para la energía limpia, desarrollando la infraestructura y la capacidad de generación necesarias» en el Mediterráneo.