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La creación de la Agrupación Socialista de Gràcia

La Agrupación Socialista de Gràcia nació el domingo 4 de julio de 1886 en una reunión obrera, pero el mitin de un mes antes del 6 de junio en el Teatro Principal fue el momento decisivo del arranque del socialismo en esta importante localidad en las puertas de Barcelona.En este artículo estudiamos el proceso de creación.

El mitin de junio se celebró en el Teatro Principal con el objetivo de difundir las ideas socialistas, defender la necesidad de la existencia de un partido obrero, y para convencer a los trabajadores sobre la necesidad de que se separasen completamente de los denominados “partidos burgueses”, especialmente los que eran considerados como “progresivos”, es decir, los republicanos federales. Este tipo de actos buscaban, en consecuencia, el fortalecimiento de la conciencia de clase y la difusión de la idea de que los trabajadores debían ser los protagonistas de su propia emancipación. Presidió el acto Bartomeu Argemí, que luego sería uno de los fundadores de la Agrupación.

El primer interviniente fue Carles Pujol. Planteó la necesidad de formar el Partido Obrero, es decir, la Agrupación Socialista en Gràcia, frente a los partidos burgueses. Explicó el significado de la explotación burguesa, y, sobre todo, el carácter político del Partido Socialista, en pugna con los partidos burgueses, y donde debían ingresar los obreros si querían defender sus intereses, ya que no cabía esperar nada de los otros partidos, desde el más retrógrado hasta el republicano federal porque todos defendían el orden burgués.

El siguiente orador fue Fornell. No sabemos con seguridad a quién se refiere la crónica periodística, aunque podría ser Bernard Fornells, un destacado carpintero internacionalista que, en 1881 firmaría el manifiesto-programa del Partido Democrático Socialista Español, que se publicó en El Obrero, aunque posteriormente ingresaría en la Agrupación Socialista de Barcelona y en la UGT. En todo caso, el orador insistió en la necesidad de difundir los intereses de clase entre los trabajadores para que pudieran defenderlos, evitando ser engañados por los partidos burgueses. También aludió a que, a pesar de que se gozaba de más libertad que en el pasado, ésta no se podía disfrutar realmente en el taller.

Matons se centró más en la idea del carácter burgués de los gobiernos y en que ninguno hacía nada por los trabajadores, poniendo ejemplos recientes de Inglaterra, Francia, Bélgica y Estados Unidos. Interesante fue su reflexión sobre la necesidad de que los trabajadores estuvieran preparados para cuando llegase el caso de que se pudieran llevar representantes propios a los Ayuntamientos para alcanzasen ventajas para los trabajadores, como ya ocurría en Francia. No olvidemos, en este sentido, la importancia que el socialismo dio siempre a la entrada de concejales en los Municipios.

Sin lugar a dudas, el orador más destacado del acto fue el tipógrafo Teodoro Reoyo que, en Madrid, estuvo en las tertulias previas a la creación de la Agrupación Socialista Madrileña, participando activamente en la fundación de la de Barcelona, además de ser director de El Obrero, y asistir al Congreso fundacional de la UGT y al primero del PSOE. Reoyo defendió la necesidad de un Partido Socialista Obrero ante la situación crítica que vivía la clase obrera. Ese Partido tendría dos misiones: atender las necesidades del presente de los trabajadores, y luchar por su emancipación final. En su ataque a los partidos burgueses se demoró en el caso del Partido Federal. Consideraba que los federales habían sido los primeros que habían planteado un programa favorable al proletariado, pero que con su conducta jamás lo cumplirían. También aludió a cómo la prensa democrática barcelonesa siempre se había puesto del lado del capital frente al del trabajo. En consecuencia, la clase trabajadora no debía perder el tiempo esperando beneficios de sus adversarios.

El último orador fue Josep Caparó, zapatero de profesión, que había sido miembro de la Sección Española de la Internacional, además de uno de los fundadores de la Agrupación Socialista de Barcelona, y partícipe junto con Pablo Iglesias en una extensa campaña de propaganda por Cataluña en ese año de 1886.  Caparó vino a completar lo expuesto por los anteriores intervinientes con una explicación detallada del programa del Partido Socialista y del materialismo histórico. Caparó insistió mucho en la necesidad de la unidad y de la organización para poder enviar representantes al poder legislativo con el fin de que defendiesen los intereses obreros, tan menospreciados por la burguesía.

El domingo 4 de julio se celebró una reunión donde nació la Agrupación Socialista, eligiéndose su Comité. El presidente pasaría a ser Bartomeu Argemí. Por su parte, Martín Matons sería elegido vicepresidente. Carles Pujol pasaría a ser tesorero.  Como secretario del exterior fue nombrado Enric Vila, mientras que Josep Miguel sería del interior. Los vocales serían los siguientes: José Navarro, Ramón Treserras, Francesc Armengol y Pere Figuerola.

Hemos consultado los números 15 y 18 de El Socialista y el Diccionario Biográfico del Socialismo Español. Muy importante también es acudir al Diccionari Biogràfic del moviment obrer als països catalans de María Teresa Martínez de Sas (ed.), publicado en 2000, fuente muy exhaustiva para localizar y conocer a muchos protagonistas de este trabajo. EFE.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.