LA ZURDA

El Gobierno confirma las previsiones de CCOO sobre la subida del SMI

  • Escrito por CCOO
  • Publicado en Economía

Estos resultados vienen a confirmar lo anticipado por CCOO en junio de este año en el informe de su Gabinete Económico con datos de la EPA de flujos. En él se apuntaba que, en el primer trimestre del año –donde se concentra el impacto de la subida–, no había caído –incluso, en algún caso mejoraba– la probabilidad de mantenerse en el empleo de los colectivos donde el salario mínimo tiene una mayor presencia (personas trabajadoras con bajas cualificación o con poca antigüedad en la empresa). Asimismo, la probabilidad de encontrar un empleo aumentaba entre los parados poco cualificados.

El método de análisis empleado por CCOO era el que producía menos sesgos con la información disponible en ese momento, pues permitía seguir a la misma persona entre el IV trimestre de 2018 y el I trimestre de 2019. Por el contrario, como se señalaba en el informe de CCOO, el método de estimación usado por el Banco de España (que concluía que la subida tendría importantes efectos negativos sobre el empleo) adolecía de problemas de contaminación del grupo de control por la imposibilidad de segregar los complementos salariales no afectados por la subida, en la base de datos con la que elaboraban sus previsiones (MCVL).

La Seguridad Social, que dispone de toda la información sobre afiliados, salarios y sus complementos (a través del fichero CRA), confirma ahora que la aproximación que hizo CCOO era correcta. El efecto negativo que detecta el estudio de Seguridad Social en el empleo agrícola y del servicio doméstico –a falta de conocer su detalle– está condicionado por componentes estructurales de estas dos actividades, que facilitan la existencia de economía sumergida. Esto provoca que cualquier incremento de las condiciones de trabajo o de la protección (no solo del SMI) repercuta sobre su empleo y la manera de abordarlo no es renunciando a extender las mejoras laborales a sus trabajadores y trabajadoras sino con más inspección de trabajo.

En cualquier caso, como apunta el trabajo de Seguridad Social, los efectos generales compensan con creces estos efectos puntuales, como también anticipaba el informe de CCOO, donde se estimaba un impacto sobre la demanda agregada de la subida cercano a los 2.000 millones de euros, que serviría para impulsar la creación de empleo y la aparición de nuevas oportunidades para aquellos casos puntuales que no se beneficiaran directamente.

El salario mínimo debe ser reflejo del nivel de vida de un país y en España esta relación estaba en 2008 muy por debajo de la de nuestro entorno más cercano. Mientras que el nivel de vida español (aproximado por la productividad por trabajador) representaba el 97% de la productividad media de los países europeos con salario mínimo, el salario mínimo solo suponía el 75%. La subida de 2019 ha permitido reequilibrar parte de esta diferencia sin generar efectos negativos sobre el empleo, debido a la existencia de esta brecha y a que los márgenes empresariales se encuentran inflados –y, por tanto, pueden absorber los aumentos salariales– tras una importante devaluación salarial llevada a cabo a largo de la crisis (-10,8%) y a la falta de participación de las rentas del trabajo en la mejora de las empresas durante gran parte de la etapa de crecimiento, hasta la firma del IV AENC a mediados del año pasado.