"Baby boomers" descartan seguir en activo, pese a prever una pensión insuficiente

Ocho de cada diez españoles de la generación del "baby boom" (nacidos entre 1957-1977) prevén jubilarse completamente a la edad legal de jubilación y descartan mantenerse en activo, ni siquiera parcialmente, a pesar de que uno de cada dos duda de que su pensión será suficiente para vivir.

Se trata de un colectivo de unos 700.000 trabajadores que comenzarán a jubilarse con la edad legal en un plazo de tres a cuatro años, si bien a la mayoría (62 %) le gustaría jubilarse antes de 65 años, con una edad media deseada de en torno a 62, según la VII Encuesta Instituto BBVA de Pensiones presentada este martes.

Las respuestas de los encuestados reflejan que los "baby boomers" anteponen dejar de trabajar a los ingresos de los que van a disponer cuando se jubilen, según la socióloga Elisa Chuliá, miembro del foro de expertos del Instituto BBVA de Pensiones.

Esto es coherente con el hecho de que la mayoría (78 %) no tiene intención de trabajar más allá de 67 años, que será la edad legal de jubilación en 2027 cuando concluya el periodo transitorio establecido en la reforma de 2011 para elevarla de 65 a 67 años.

"Los de la generación del 'baby boom' hemos estudiado más, hemos trabajado menos y hemos tenido menos hijos que nuestros padres", ha dicho Chuliá para explicar que este colectivo parece no ser consciente de la presión financiera que recae sobre el sistema público de pensiones.

"No hemos sido conscientes de que en la medida en que aumenta la edad de jubilación tendría que haber un desplazamiento progresivo de la edad a la que uno se jubila", ha afirmado Chuliá.

Se trata en su opinión de una generación inquieta por su jubilación, pero no alarmada, entre otras cosas porque mayoritariamente tiene su vivienda habitual en propiedad y cree que la podría usar como fuente de financiación si algún día le hiciera falta más dinero para vivir.

Llama la atención según Chuliá el desconocimiento de la población sobre cómo funciona el sistema público de pensiones, aunque el 65 % acierta a responder que las pensiones se pagan con las cotizaciones a la Seguridad Social.

A pesar de que la mitad tiene la percepción de que su pensión de jubilación será insuficiente, tres de cada cuatro desconocen lo que cobrarán llegado el momento.

Chuliá considera que quienes están más próximos a la jubilación piensan que cobrarán una prestación muy parecida o ligeramente por debajo de su último salario.

Le llama también la atención que solo uno de cada cinco encuestados piense que el principal objetivo de una reforma de pensiones tendría que ser "ajustar las pensiones a lo que cada uno ha cotizado", pero que al mismo tiempo siete de cada diez vean con buenos ojos un sistema de cuentas nocionales individuales en el que a cada persona se le calcula la pensión en función de lo cotizado.

Chuliá lo achaca al desconocimiento sobre la relación actual entre cotizaciones realizadas y pensiones percibidas, ya que cada pensionista recibe de media "cerca de un 30 % más de lo cotizado en su vida laboral".

El cálculo del Instituto BBVA de Pensiones parte de que una carrera laboral de 40 años financia unos 13 años de pensión, mientras que de media los jubilados perciben una pensión durante 17 años.