El melón de Villaconejos celebra su fiesta en un año de tormentas y aranceles

  • Escrito por Jesús Valbuena
  • Publicado en Economía
VILLACONEJOS (MADRID), 12/10/2019.- La Cooperativa del Melón de Villaconejos ha comercializado en esta campaña un total de 4.500 toneladas de melón, según ha informado a EFE el gerente de la misma, Rubén Agudo Platero. En todo caso, los agricultores de Villaconejos producen cada año entre 15.000 y 20.000 toneladas de melón, que siembran no solo en los campos de este municipio situado en la comarca de las Vegas, sino por las tierras de la Mancha, Guadalajara, Cáceres o Badajoz. EFE/Jesús Valbuena VILLACONEJOS (MADRID), 12/10/2019.- La Cooperativa del Melón de Villaconejos ha comercializado en esta campaña un total de 4.500 toneladas de melón, según ha informado a EFE el gerente de la misma, Rubén Agudo Platero. En todo caso, los agricultores de Villaconejos producen cada año entre 15.000 y 20.000 toneladas de melón, que siembran no solo en los campos de este municipio situado en la comarca de las Vegas, sino por las tierras de la Mancha, Guadalajara, Cáceres o Badajoz. EFE/Jesús Valbuena

El Melón de Villaconejos celebra este fin de semana sus fiestas en un año en el que esta centenaria fruta -ya se vendía en Las Vistillas de Madrid a finales del siglo XIX- se ha visto dañada por las fuertes tormentas y sus productores miran con inquietud la guerra de aranceles abierta por Donald Trump.

La Cooperativa del Melón de Villaconejos ha comercializado en esta campaña un total de 4.500 toneladas de melón, según ha explicado a EFE el gerente de la misma, Rubén Agudo Platero, que detalla que el agricultor ha cobrado en torno a 20 o 25 céntimos por cada kilo de esta fruta, algo más que el pasado año.

Una cosecha que este año se ha visto dañada por las fuertes tormentas de finales de agosto y de primeros de septiembre, lluvias que "arrasaron melonares" y que perjudicaron a las piezas, porque con el agua "la fruta se pudre rápido" y además "pierde azúcar".

Los agricultores de Villaconejos producen cada año entre 15.000 y 20.000 toneladas de melón, que siembran no solo en los campos de este municipio situado en la comarca de las Vegas madrileña, sino por las tierras de la Mancha, Guadalajara, Cáceres o Badajoz.

Villaconejos sigue produciendo variedades autóctonas de melón, y entre las que son más reconocidas se encuentran las de "piel de sapo" o el "mochuelo".

Agudo señala que ahora las semillas "son híbridas y tratadas", por lo que cualquiera "tiene acceso" a ellas y ello permite "seleccionar la variedad".

Además, este tipo de semillas genera un producto que es exportable a toda Europa, algo que no sucedía con las variedades tradicionales.

Los responsables de la Cooperativa del Melón de Villaconejos, fundada en 1953, se muestran preocupados por la guerra de los aranceles abierta por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, toda vez que son muchos los agricultores de Villaconejos que siembran sus productos en países como Brasil, Panamá o Senegal, algunos de ellos "con almacenes muy importantes".

Los cerca de 70 socios de la cooperativa, que emplea en temporada a 25 personas, son todos vecinos de la localidad, que celebra este fin de semana sus tradicionales Fiestas del Melón, que datan de 1970, tal y como explica Fernando Agudo, vecino de Villaconejos e impulsor del Museo del Melón.

Avanza este conejero la existencia de un documento del siglo XVI en el que los carmelitas descalzos de un convento de Villaconejos escribían al convento de Valdemoro para comentar la venta de esta fruta en el mercado de la localidad vecina.

Ya a finales del siglo XIX, según Agudo, el melón de Villaconejos se vendía en los puestos del cerro de Las Vistillas en Madrid.

El 80% de la población de Villaconejos se dedicaba al cultivo del melón entre 1950 y 1990, aunque ahora la gente joven "no quiere ni campo ni melón", denuncia Agudo.

El Museo del Melón de Villaconejos nació en 1994 y está compuesto de cientos de fotografías, donadas por los vecinos, de los aperos con que los agricultores trabajaban los melonares y de algunos de los enseres con que se equipaban los chozos en que pasaban el verano los agricultores y sus familias, al cuidado de los cultivos.

Fernando Agudo, que presume de haber tenido "la mejor frutería de Madrid", en el entorno del Paseo de la Habana, atesora decenas de historias personales en relación a Villaconejos y al cultivo del melón.

Algunas de ellas forman parte de un libro que aún no ha terminado y otras están encerradas en el museo: es la historia de su abuelo, por ejemplo, colgado de una de las paredes de la sala principal del museo en sus tiempos de la Guerra de África.

Cuenta Agudo que fue allí, en Marruecos, cuando algún vecino de la localidad encontró una de las variedades de melón que fueron más valoradas en su tiempo, la del "melón negro", un melón "alargado y muy bonito" del que se conserva alguna fotografía.

Otra de las imágenes más valoradas por Fernando Agudo es una vieja fotografía de la Plaza Mayor de Villaconejos, en la que se aprecia la presencia de un hostal en el que se habría alojado Hemingway durante la batalla del Jarama y en el que habría escrito parte de 'Por quién doblan las campanas'.

Las Fiestas del Melón de Villaconejos se celebran este fin de semana en la localidad y será esta fruta, clásica del verano, la protagonista de las mismas, con degustaciones de melón con jamón en la plaza.