Las empresas españolas, entre las más cumplidoras de la normativa medioambiental

Las empresas españolas ocupan el tercer lugar en Europa y el quinto en el mundo en cuanto a uso y cumplimiento de normativa oficial para protección del medio ambiente, según datos facilitados por la Asociación Española de Normalización (UNE).

Esta organización establece requisitos oficiales en el tratamiento de materiales, productos o actividades de diversos sectores pero "el campo ambiental es uno de los más destacables en la normalización", ha asegurado a Efe su responsable de medio ambiente, Iván Moya.

De su importancia da fe el hecho de que la UNE ha desarrollado casi un millar de estándares técnicos relevantes debido a su "amplio campo de aplicación" y a la "gran utilización que tiene".

En contraste con otros campos con un impacto determinado en sectores industriales o económicos, "hacer bien o mal las cosas en lo relativo al medio ambiente es algo que nos afecta a todos" y de ahí la necesidad de fijar reglamentos adecuados.

A nivel internacional, y especialmente europeo, existe una tendencia a unificarlos porque la reglamentación de la UE "se apoya en muchos casos" en ellas y por eso insta regularmente a los organismos responsables a su desarrollo "para orientar las políticas públicas".

Después, cada país las incorpora a su propio catálogo de normas nacionales, aunque "las más relevantes y de aplicación global son muy parecidas", ha subrayado.

La más representativa, en cuanto a impacto y utilización, es la ISO (siglas de Organización Internacional de Estandarización, en inglés) 14.001 de Gestión Ambiental, puesto que "nos explica de qué forma una entidad de cualquier tipo debe controlar el impacto que sus actividades generan en el medio ambiente".

El control implica la identificación y conocimiento exhaustivo de esas actividades, la prevención de sus riesgos, la corrección de posibles problemas "y algo muy importante: el compromiso" de las entidades que la aplican, ya que deben nombrar personas responsables y asignar suficientes recursos para su labor.

Se trata de la herramienta de este tipo más extendida en el planeta, ya que en la actualidad es utilizada por unas 350.000 organizaciones que la aplican eficazmente en 201 países.

No obstante "existen muchas otras normas relevantes en distintos ámbitos, desde el cambio climático hasta la huella de carbono o la economía circular", ha precisado Moya.

En España, el comité de UNE cuenta ya con "una altísima participación" de entidades públicas y privadas: hasta el momento ha logrado integrar en él a 80 organizaciones de todo tipo, incluyendo a asociaciones y federaciones sectoriales, grandes empresas y pymes, pasando por universidades, ministerios y ong.

Entre los estándares actuales en España figura la UNE 149002, que permite identificar qué productos son o no biodegradables y en consecuencia se pueden desechar vía inodoro, para mejorar el respeto hacia el medio ambiente y, a la vez, evitar obstrucciones en la red de saneamiento.