Asturias pide tener en cuenta la presión fiscal en la nueva financiación

El Gobierno asturiano solicitará que el futuro modelo de financiación autonómica atienda, entre otros criterios, a la presión fiscal que cada comunidad aplica en su territorio, dado que no se puede rebajar impuestos y, a la vez, reclamar más recursos de la administración central.

Este anuncio lo ha realizado el presidente del Principado, Adrián Barbón, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno después de que la candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunciase en su debate de investidura una rebaja fiscal "histórica" cuando acceda al Gobierno.

"No tiene sentido generar competencia fiscal entre comunidades, eso no responde al espíritu de la Constitución", ha advertido Barbón, que ha apelado a la responsabilidad de los Gobiernos autonómicos a la hora de "pedir más dinero" mientras bajan sus impuestos "y devalúan los servicios públicos como en la Comunidad de Madrid".

A su juicio, algunos dirigentes "hablan mucho de la Constitución, pero no han abierto ni la tapa", dado que la Carta Magna consagra también la garantía de solidaridad entre las distintas comunidades, por lo que ha pedido "analizar qué está haciendo" cada comunidad a la hora de estudiar sus exigencias.

Ante una reforma del modelo de financiación que será "complejo" y que debe abordarse en foros multilaterales, Barbón ha señalado que hay contactos "discretos" con otros comunidades que defienden, como Asturias, que, al margen del criterio de población, se atienda también a otros como el envejecimiento o la dispersión poblacional de los distintos territorios.

No obstante, ha recordado que ese proceso no se podrá poner en marcha hasta que no haya un Gobierno constituido formalmente, por lo que ha emplazado tanto a Podemos como a Ciudadanos a reflexionar sobre "si el bloqueo merece la pena", dado que no existe más alternativa que un Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez.

Esa situación "injusta", ha advertido, está perjudicando además a las distintas comunidades autónomas, ya que un Gobierno en funciones y con un presupuesto prorrogado lleva a las comunidades autónomas "a una senda muy peligrosa" en la que sufren tensiones de tesorería en sus presupuestos al no poder recibir, por ejemplo, los anticipos a cuenta del sistema de financiación autonómica.