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La CIC pide correos de inspectores del Banco de España no aportados en Bankia

La Confederación Intersindical de Crédito (CIC), que ejerce la acusación popular en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia, ha pedido al tribunal que requiera a los inspectores del Banco de España encargados de la entidad para que aporten cuatro correos electrónicos que no constan en la causa.

Durante su declaración ante la sección cuarta de la Sala de lo Penal del Audiencia Nacional, los pasados 8, 9 y 10 de abril, los inspectores del Banco de España José Antonio Casaus y José Antonio Delgado se refirieron a una serie de correos electrónicos enviados en enero, marzo y abril de 2012.

En dichos correos constan reuniones mantenidas con el auditor de la entidad (Francisco Celma, socio auditor de Deloitte), el presidente de Bankia (Rodrigo Rato) y el consejero delegado (Francisco Verdú), pocas semanas antes de la formulación de cuentas del ejercicio 2011, que son las que sirvieron de base para la salida a bolsa.

En uno de ellos, explica la CIC, se resume una reunión con el consejero delegado de Bankia Francisco Verdu, que habría confirmado la inviabilidad de BFA (matriz de Bankia) y comunicado su intención de presentar un plan de reestructuración, asumiendo que la cuenta de resultados de Bankia del ejercicio 2012 iba a arrojar cuantiosas pérdidas.

Otro de los correos, remitido por el entonces director del departamento de Supervisión del Banco de España, Pedro González, trata sobre una reunión del equipo de inspectores con Rodrigo Rato, al que le explicaron que BFA no era viable y que Bankia tenía una evolución muy negativa por su baja capacidad de generación de negocio.

Un tercer correo, enviado por Casaus a su inmediato superior, José Antonio Gracia, desaconsejaba aprobar el plan de saneamiento porque el cálculo de saneamiento y capital adicional contemplado era insuficiente y la generación de resultados estimada no reflejaba la realidad del negocio, por lo que BFA tenía unos recursos propios negativos al cierre del ejercicio 2011.

Otra misiva, de enero de ese año, relataba un encuentro con el socio auditor de Deloitte, Francisco Celma, al que le faltaban datos para emitir su informe, por lo que se planteó incluir una limitación al alcance.

Para la CIC los citados correos, que fueron "parcialmente leídos" ante la Sala por los dos inspectores, son "sumamente relevantes, tanto por su contenido como por las personas que los redactaron y recibieron, máximos responsables de la supervisión de BFA-Bankia, y por el momento en que se enviaron".