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Juan Carlos del Olmo (WWF): “Sin naturaleza sostenible es imposible la salud”

  • Escrito por Amaya Quincoces Riesco
  • Publicado en Planeta
El secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo. EFE/Cristina Yuste El secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo. EFE/Cristina Yuste

En vísperas de la Hora del Planeta, que llevará mañana a todos a apagar al unísono la luz, el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, ha adelantado que esta nueva campaña de activismo mundial será más íntima por el confinamiento, pero a la vez reivindicativa en redes porque “sin naturaleza sostenible es imposible tener salud”.

Del Olmo ha admitido, en una entrevista a la Agencia Efe, “las circunstancias excepcionales” de esta acción surgida de la mano de WWF hace más de una década en Australia, que celebrará su decimotercera edición en pleno confinamiento de la población en sus casas por el coronavirus y con la mayoría de empresas temporalmente cerradas.

“Llevamos años diciendo que el cambio climático iba a traer nuevas enfermedades”, ha añadido el responsable de esa organización tras justificar “más que nunca“, también por temas de salud, este tipo de campañas a la que se sumarán en España este sábado, durante una hora, a partir de las 20:30, más de 400 entidades públicas y privadas junto a la sociedad civil, bajo el lema "Apaga la luz. Todo irá bien".

Pregunta: Con el parón de la actividad por el coronavirus ¿no cree que la Hora del Planeta con apagones de letreros y luminosos para la concienciación energética quedará deslucida con tantos negocios cerrados que no consumen luz?

Respuesta: Lo que pasará esta vez es que (la campaña) será especial. Más hacia dentro en los hogares, y asimismo virtual, desde el punto de vista reivindicativo. La Hora del Planeta nació de forma espontánea en 2007 para reclamar medidas y un acuerdo contra el cambio climático.

En aquel momento, aunque parezca increíble, muchos gobiernos negaban el cambio climático, bloqueaban acuerdos, boicoteaban las reuniones una tras otra… La iniciativa empezó en Sidney (Australia) en donde se apagó la luz como protesta. Eso prendió rápido y fue creciendo hasta convertirse en símbolo mundial.

Es la decimotercera vez que se celebra y hemos avanzado mucho en la lucha contra el cambio climático. Ya tenemos un acuerdo internacional, el nivel de conciencia de la sociedad es enorme en todo el mundo, aunque estamos muy lejos de lo que hace falta.

P.- Desde hace tiempo muchos científicos vienen advirtiendo de nuevas enfermedades vinculadas al cambio climático ¿qué opina sobre ello?

R.- Sin una naturaleza saludable es imposible que tengamos salud. En la última semana se ha dado un nuevo giro a (la campaña) a nivel mundial y en España, con un mensaje que pone de manifiesto que la salud de la humanidad depende de que tengamos naturaleza, ecosistemas y un clima estable.

Siempre ha estado intrínseco a nuestro mensaje de la campaña. Llevamos años hablando de que el cambio climático iba a traer nuevas enfermedades, nuevas pandemias. Lo que está ocurriendo (con el coronavirus) puede ser un preludio de lo que puede venir si no tomamos en serio el cambio climático.

El último informe de Davos sobre seguridad hablaba muy claramente de las enfermedades y las pandemias y de cómo la salud humana iba a peligrar. Es el momento de reflexionar: si no protegemos nuestra casa, esto que estamos viviendo puede ser más frecuente de lo que pensamos.

P.- Con una población confinada en sus casas por el coronavirus ¿qué participación espera de esta nueva edición de la Hora del Planeta?

R.- La participación será diferente. Hasta ahora el icono de la campaña han sido los apagones de grandes monumentos, los letreros luminosos de las empresas, las luces de los hogares… La campaña desde el principio ha querido enviar un mensaje de unidad de todos y es la única así al menos medioambiental, que incluye a toda la humanidad: gobiernos, ciudades, empresas y ciudadanos atacando todos un problema. Cada año la participación en redes sociales ha sido brutal.

Esta vez estamos muy expectantes. Estamos poniendo mucho el foco en que la gente participe desde sus casas. Será una Hora del Planeta muy virtual. Hemos sustituido los cientos de eventos en las calles por una campaña mucho más virtual desde las casas junto a la familia.

P.- Con una población sin apenas ánimo para celebraciones y reivindicaciones más allá de proteger la salud ¿la idea de cancelar o posponer la acción de la Hora del Planeta estuvo sobre la mesa?

R.- La gente está ávida de hacer cosas positivas. La campaña puede tener un impacto muy grande desde el punto de vista de la participación individual, vía redes sociales. A lo mejor no es tan visual en cuanto a apagones, aunque los habrá. La participación será desde las casas, que también está muy bien, en esta era de los balcones, con el redescubrimiento del vecino.

Pedimos que en la hora que dura la campaña se apague la luz en las casas y se mande un mensaje de morse con la linterna del móvil que dice apaga la luz y todo va a salir bien, que es el lema. Estamos diseñando una parrilla enorme de acciones para descargar en redes sociales como iniciativas familiares, individuales, y las habituales de otros años, como las cenas ecológicas.

Será una campaña más hacia dentro para la toma de conciencia de la importancia de la naturaleza y la lucha contra el cambio climático para nuestra propia salud, aunque con un aspecto lúdico y participativo al mismo tiempo.

P.- ¿La llamada a la conexión de tanta gente por internet no puede resultar paradójica teniendo en cuenta que lo digital no es tan verde como se pinta?

R.- Se quiere mandar un mensaje de conexión a todo el mundo que acabe llegando a gobiernos, empresas de que esto importa. Una parte es virtual pero también está la parte de no salir a la calle. El tema de las tecnologías en todas sus variantes, desde la producción de los aparatos que utilizamos hasta la electricidad que utilizan es consumo de energía contaminante.

Ahí, hay que seguir trabajando para reducir el consumo de energía y presionar a los grandes proveedores de ese tipo de servicios para que esa energía sea cada vez más verde. Hay que encontrar un equilibrio.

P.- Mirando al futuro ¿qué lecciones ambientales deberíamos extraer de crisis como las actuales?

R.- Esta crisis debe servir para reflexionar y darnos cuenta de que todo lo que creíamos garantizado pende de un hilo. Hay que garantizar que amenazas como el cambio climático y la destrucción de la naturaleza las atacamos juntos. De lo contrario, cosas como estas, en el futuro serán mucho más habituales y frecuentes. Una de las bases de la estabilidad es cuidar la naturaleza. Ojalá dentro de todo el desastre, en la tristeza, haya una oportunidad para que todos nos replanteemos ese tipo de cosas.

Y en ese contexto es en el que hemos pensado que la Hora del Planeta puede ayudar a reflexionar. La naturaleza es la que nos da los alimentos, el agua y aire limpios, nos garantiza las medicinas, nos garantiza todo. Si eso desaparece, si lo alteramos hasta el ritmo que lo estamos haciendo, todo se pone en peligro.

P.- El teletrabajo se ha instaurado en esta crisis como alternativa laboral para evitar el desplazamiento y la congregación de personas ¿cree que acabarán imponiéndose nuevos hábitos menos contaminantes?

R.- Estamos viendo una menor contaminación del aire en las ciudades y una reducción de las emisiones de CO2 en la atmósfera, que están cayendo en picado con los nuevos hábitos frente al coronavirus. Eso pone de manifiesto que nuestra actividad normal genera impactos, aunque se abre una ventana en el sentido de ser capaces de buscar un modelo alternativo y rápido que evite escapar (con el coche) todos los días para trabajar, y poder hacer las cosas de otra manera, en equilibrio con la naturaleza.

Podemos dar un giro si cambiamos la forma en la que producimos, nos relacionamos, nos movemos por el mundo, viajamos sin límite… No es utópico pensar en el teletrabajo y otras fórmulas para avanzar más rápido frente en al cambio climático. Creo que de aquí saldrá una forma distinta de ver las cosas y pensar diferente.

P.- ¿Teme que los esfuerzos en la recuperación económica tras la grave crisis sanitaria acaben enterrando la atención de los últimos años frente a la emergencia climática?

R.- El coronavirus es un problema enorme, brutal, pero también lo que subyace bajo la destrucción del medio ambiente. Es muy importante que nos centremos, pero que no olvidemos que, por debajo, tenemos otro (problema) que hay que abordar.

Los científicos nos dicen que solo tenemos diez años para tomar decisiones. Vamos con tiempo de descuento. Hay un riesgo importante ahora que nos preocupa mucho, que los presupuestos públicos tanto en la Unión Europea como en España y en muchos países, de repente, dejen de derivarse a la transición energética y ecológica.

Incluso a nivel europeo hay voces de muchos países que dicen que el Pacto Verde se meta en el cajón y todo se dedique a reforzar la economía. Todo esto no puede suponer un retraso frente a la amenaza tan brutal del cambio climático, tras muchísimos años y campañas y esfuerzo de mucha gente para lograr que el foco empezara a ponerse en temas como la transición ecológica.

Nuestro país era uno de los que tenía una visión más avanzada, pero también la Unión Europea había puesto proyectos muy importantes sobre la mesa. El miedo ahora es que si no recordamos todos los días que esto es importante perdamos años de trabajo y cuando queramos retomarlo sea tan tarde que resulte imposible. EFE.