LA ZURDA

S&P cree que modificar la normativa laboral "podría ser algo positivo"

La agencia de medición de riesgos Standard & Poor's (S&P) ha asegurado este miércoles que la modificación de la normativa laboral "podría ser algo positivo para la confianza en el mercado de trabajo" español si contribuye a reducir la precariedad y el paro juvenil y de larga duración.

En un encuentro con medios para presentar sus perspectivas para 2020, el director de Ratings Soberanos de S&P, Marko Mrsnik, ha señalado que si la reversión de la reforma laboral supone volver a la situación previa a esta norma "sería algo negativo", pero que si permite reducir la precariedad podría ser algo positivo.

La agencia prevé que la economía española crezca este año un 1,7 % y un 1,6 % en 2021, por debajo de las estimaciones del Gobierno, que sitúa el repunte en un 1,8 % en cada uno de los ejercicios.

Mrsnik ha explicado que el crecimiento de la economía española se basará "prácticamente" en la demanda interna, tanto consumo como inversión, apoyado por la mejora del mercado de trabajo, especialmente si mejora la retribución del sector privado como en el público.

En ese sentido, ha apuntado que espera que la tasa de paro acabe este año en el 13,2 % y en el 12,7 % el próximo.

La agencia calcula que el déficit público cerrará este año en torno al 2 % del PIB, por encima del 1,7 % comunicado por el Gobierno a Bruselas, tras un retraso en el proceso de consolidación fiscal.

Asimismo, también augura "una lenta" reducción de la deuda pública, que podría ser más rápida si el Gobierno afrontara la reducción del déficit de la Seguridad Social, aunque descarta "tensiones en el mercado de deuda" y espera que el perfil de deuda siga mejorando y la vida media de la deuda, creciendo.

S&P no prevé cambios en la calificación crediticia de España a corto plazo.

Mrsnik también ha señalado que espera un crecimiento de la economía de la zona euro del 1 % este año, debido a la debilidad de Alemania e Italia, y ha descartado una recesión, en parte gracias a la política del Banco Central Europeo, que no espera que cambie los tipos hasta 2022. EFE.