LA ZURDA

Microsoft incentivará a los proveedores para que se impliquen en la lucha climática

Así lo ha anunciado hoy en una entrevista para la agencia EFE, su presidente, Brad Smith. Incentivará económicamente a los proveedores que se impliquen en la lucha contra el cambio climático, colaborando con su empresa en el objetivo que se ha marcado: “carbono negativa en 2030”.

Por ejemplo, uno de sus proveedores, la empresa Redmond ha anunciado ya un plan para eliminar de la atmósfera más dióxido de carbono que el que emite, contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático.

En la entrevista, Smith ha explicado que a partir de 2021 comenzará a implementar estas medidas. Quieren desarrollar “una manera estandarizada de medir las emisiones de los proveedores de dióxido de carbono”, según ha señalado. Apunta a que disponen actualmente de datos positivos, pero consideran que sería mejor si todo el mundo unificase la metodología para poder establecer comparativas y un sistema de medición uniforme. Los incentivos económicos serán la última fase del proyecto, una vez que todo haya quedado sistematizado y que las empresas sepan bien cómo cumplir con los objetivos marcados.

Respecto a las empresas, ha explicado que quieren dar un tiempo para que puedan adaptarse y no perder sus negocios. Afirma que “quieren ser parte de la solución” y no “imponer exigencias” únicamente.

El objetivo de este plan pasa por una reducción de los gases de efecto invernadero que se están emitiendo actualmente, apostando también por invertir en bonos de carbono. Estos bonos son un sistema internacional que viene determinado por el Protocolo de Kyoto de 1992, según recuerda Eldiario.es, que permite a compañías, Estados y entes diversos invertir en proyectos “que evitan la emisión de nuevos gases a la atmósfera o promueven la eliminación de dióxido de carbono para así poder compensar por sus actividades contaminantes”.

En estos proyectos se apuesta por la generación de energías renovables, tareas de reforestación, limpieza, educación ambiental, entre otras.

Sobre las emisiones de carbono, en el año 2003 Microsoft ya estableció tres categorías: las emisiones que genera directamente la actividad de la empresa; la que se produce al generar la energía necesaria para realizar la actividad; las emisiones que se generan de manera indirecta. Sobre estas últimas, el presidente de Microsoft señala que hay otras dos subcategorías: la de las emisiones generadas por los proveedores de la compañía, y las generadas cuando los productos salen de sus instalaciones. Señala en la entrevista como ejemplo “el cemento y el acero que se utiliza para construir los centros” donde a su vez se elaboran sus productos.

La otra subcategoría sería la energía que se consume a la hora de utilizar los dispositivos de Microsoft. Por ejemplo, un ordenador, una videoconsola, que solo funcionan con electricidad. En este sentido señala que “una de las cosas que quieren hacer es crear incentivos para que los equipos de hardware creen productos cada vez más eficientes a nivel eléctrico y que usen menos energía”.

Respecto a los datos, se estima desde la compañía que si a partir de 2030 (logrando cada año un 5% de carbono negativo) se mantiene su estimación, en el año 2050 habrán logrado eliminar la cantidad de emisiones que han producido durante toda la historia de su compañía.