LA ZURDA

Una versión mejorada del Banco Popular cumple su primer año en el grupo Santander

Una versión mejorada del Popular cumple su primer año en el grupo Santander / EFE Una versión mejorada del Popular cumple su primer año en el grupo Santander / EFE

Un año después de ser intervenido por las autoridades europeas y adquirido por el Santander, una versión mejorada del Banco Popular recibe a sus clientes con su balance mucho más saneado, una red de oficinas y una plantilla más acorde con sus necesidades, y sin algunas participaciones que poco le aportaban en esta nueva andadura.

Pero éstos son sólo algunos de los cambios más significativos que ha vivido el Banco Popular desde la madrugada del 7 de junio de 2017, cuando fue protagonista de la primera intervención de una entidad por parte de la Junta Única de Resolución (JUR) europea, que se lo vendió inmediatamente al Santander por un euro.

La compra fue simbólica pero no fue, sin embargo, una ganga porque una de las primeras cosas que hizo el banco que preside Ana Botín fue inyectar 13.000 millones de euros para que el Popular contara con suficiente liquidez y, para sanear la entidad, Santander amplió su capital en más de 7.000 millones de euros, operación que cerró a finales de ese mes con una demanda ocho veces mayor que esa cifra.

Éste no fue el primer movimiento que hizo el equipo del Santander, ya que apenas 15 días después de la intervención, el 20 de junio, nombró presidente a Rodrigo Echenique, vicepresidente del Santander, y uno de los hombres de confianza de Ana Botín.

Pocos días después, el Santander lanzó una oferta para compensar mediante un "bono de fidelización" a clientes del Popular que habían comprado acciones de la entidad "en determinados periodos", como la ampliación de capital que había hecho el Popular en junio de 2016.

Tras la ampliación de capital, el Santander comenzó la limpieza del balance del Popular, muy necesaria pues era una de las entidades que más sufrían el lastre de los activos inmobiliarios tóxicos, un proceso que inauguró el 8 de agosto con la venta al fondo estadounidense Blackstone del 51 % del negocio inmobiliario.

Posteriormente, el 5 de septiembre, la filial portuguesa del Santander, el Santander Totta, compró el 100 % de las acciones de Banco Popular Portugal.

A finales de ese mes, el Santander anunció el nombramiento del consejero delegado de la entidad en España, Rami Aboukhair, para desempeñar el mismo cargo en el Banco Popular.

En octubre, el Banco Santander anunció algunos beneficios para los clientes del Popular e inició el rediseño de los rótulos de las oficinas, aunque la idea es que al final la marca Popular desaparezca.

El siguiente hito llegó el 1 de diciembre, cuando el Popular anunció un acuerdo para la venta de su filial estadounidense TotalBank al chileno BCI por un importe aproximado de 528 millones de dólares.

Ese mismo mes se anunció el acuerdo con los sindicatos para la integración de los servicios centrales del Popular, con un máximo de 1.100 trabajadores afectados por el despido colectivo, frente a los 1.500 que se habían propuesto inicialmente.

Pocos días más tarde terminó el periodo de aceptación de los bonos de fidelización para compensar a los clientes del Popular afectados por algunas operaciones concretas como la ampliación de capital de junio de 2016, con una aprobación del 77,88 %.

El 16 de febrero, el Popular anunció unas pérdidas de 13.595 millones de euros en 2017, tras realizar saneamientos adicionales, debido, entre otras razones, al deterioro del valor de inversiones de sociedades dependientes, negocios conjuntos o empresas asociadas por los que sufrió un quebranto de 5.186 millones.

Y en marzo, el Santander y el Popular lanzaron la Cuenta 1|2|3 Profesional, la primera oferta conjunta de su nueva estrategia comercial, con el objetivo de captar más de 100.000 nuevos clientes autónomos.

La oferta para particulares de esta cuenta, el producto estrella del Santander, no llegaría hasta finales de abril.

También en marzo, el Santander recuperaba la gestión de los cajeros automáticos y de las tarjetas de Banco Popular.

Y el 24 de abril se acordó la fusión por absorción de Banco Popular por parte de Banco Santander, integración que está previsto que culmine "a partir de septiembre".